Rosquillas de Anís Tradicionales: Dulce de la Abuela Sin Mantequilla
Las rosquillas de anís tradicionales son un clásico de la repostería española que evoca recuerdos de ferias, meriendas familiares y el aroma inconfundible de la cocina de la abuela. Esta versión sin mantequilla mantiene toda la esencia del dulce original, pero con un toque más ligero y económico, perfecto para preparar en casa con ingredientes que ya tienes en la despensa. Ideal para acompañar el café, el chocolate caliente o como detalle dulce en celebraciones. Su textura esponjosa por dentro y crujiente por fuera las hace irresistibles, y el anís les da ese sabor auténtico que las distingue. Sigue esta receta paso a paso para conseguir unas rosquillas de anís tradicionales sin complicaciones y con el sello casero que todos adoran.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas rosquillas de anís tradicionales sin mantequilla perfectas está en la temperatura del aceite y el reposo de la masa. Freír a fuego medio (ni muy fuerte ni muy suave) evita que queden crudas por dentro o quemadas por fuera. Además, el anís en grano y en polvo combinados potencian el aroma clásico, mientras que la ralladura de limón aporta un toque fresco que equilibra el dulzor. No amases demasiado la masa para que no queden duras: solo hasta que se integren bien los ingredientes.
Ingredientes
- 250gharina de trigo común
- 80gazúcar blanco
- 2unidadhuevos medianos
- 60mlaceite de oliva suave
- 1cucharaditaanís en grano
- 1cucharaditaanís en polvo
- 1sobrelevadura química (polvo de hornear)
- 1cucharaditaralladura de limón
- 1pizcasal fina
- 500mlaceite de girasol para freír
- 30gazúcar glass para decorar
Instrucciones Paso a Paso
En un bol grande, mezcla los huevos con el azúcar blanco hasta que queden espumosos. Añade el aceite de oliva suave, el anís en grano, el anís en polvo y la ralladura de limón. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.
Tamiza la harina de trigo con la levadura química y la sal fina directamente sobre la mezcla anterior. Remueve con una cuchara de madera o unas varillas hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. La textura debe ser espesa pero manejable.
Deja reposar la masa durante 10 minutos a temperatura ambiente. Esto ayudará a que la levadura actúe y las rosquillas queden más esponjosas.
Calienta el aceite de girasol en una sartén honda a fuego medio (170-180°C). Para comprobar la temperatura, introduce un trocito de masa: si sube rápidamente a la superficie, está listo.
Con ayuda de dos cucharitas o una manga pastelera, forma pequeñas rosquillas con la masa y fríelas en el aceite caliente. No llenes demasiado la sartén para que no se peguen. Freír entre 2 y 3 minutos por lado o hasta que estén doradas por ambos lados.
Retira las rosquillas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Espolvorea azúcar glass por encima mientras aún están tibias para que se adhiera mejor. Repite el proceso hasta terminar con toda la masa.
Deja enfriar completamente antes de servir. Las rosquillas de anís tradicionales sin mantequilla estarán listas para disfrutar.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de canela en polvo a la masa junto con el anís.
- Si quieres rosquillas más esponjosas, bate los huevos con el azúcar hasta que doblen su volumen antes de añadir el resto de ingredientes.
- Para una versión más ligera, hornea las rosquillas a 180°C durante 15-20 minutos en lugar de freírlas. El resultado será menos crujiente pero igual de sabroso.
Sustituciones
- Anís en grano: Puedes sustituirlo por 1 cucharadita adicional de anís en polvo si no encuentras el grano. El sabor será ligeramente más intenso, pero igual de aromático. Evita usar esencia de anís líquida, ya que puede alterar la textura de la masa.
- Aceite de oliva suave: Si prefieres un sabor más neutro, usa aceite de girasol en la masa (la misma cantidad). Esto no afectará al resultado final, pero el aceite de oliva aporta un toque frutal sutil que complementa el anís.
- Azúcar glass: Si no tienes azúcar glass, puedes triturar azúcar blanco normal en un robot de cocina o mortero hasta obtener un polvo fino. El resultado será idéntico en textura y sabor.
Errores Comunes
- El aceite no está a la temperatura correcta.: Usa un termómetro de cocina para asegurarte de que el aceite está a 170-180°C. Si no tienes, prueba con un trozo de pan: si se dora en 30 segundos, el aceite está listo. Si está muy frío, las rosquillas absorberán aceite y quedarán pesadas.
- La masa queda demasiado líquida o espesa.: Ajusta la harina poco a poco: si la masa está muy líquida, añade 1 cucharada más de harina y mezcla. Si está muy espesa, agrega 1 cucharada de leche o agua. La textura ideal es similar a una masa de magdalenas.
- Las rosquillas se deshacen al freír.: Deja reposar la masa 10 minutos antes de freír y no la manipules demasiado al formar las rosquillas. Si la masa está muy blanda, añade un poco más de harina para que agarre mejor.
Conservación y Congelación
Las rosquillas de anís tradicionales sin mantequilla se conservan perfectamente en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante hasta 5 días. Para alargar su frescura, colócalas en un lugar fresco y seco, lejos de la luz directa del sol. Si prefieres guardarlas en la nevera, hazlo en un táper con papel absorbente en la base para evitar la humedad; durarán hasta 10 días, aunque perderán un poco de textura crujiente. Para congelar, envuélvelas individualmente en film transparente y guárdalas en una bolsa hermética. Durarán hasta 2 meses. Para descongelar, déjalas a temperatura ambiente 1 hora o caliéntalas 10 segundos en el microondas para recuperar su textura. No las congeles con azúcar glass, ya que se derretirá; añádela después de descongelar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer rosquillas de anís sin huevo?
Sí, puedes sustituir los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (dejar reposar 5 minutos). La textura será ligeramente más densa, pero el sabor será similar. También puedes usar compota de manzana (80 g por huevo), aunque el resultado será más húmedo.
¿Cómo hago para que las rosquillas queden más crujientes?
El truco está en freírlas a la temperatura adecuada y no apilarlas después de freír. Además, puedes añadir 1 cucharada de vinagre blanco a la masa para potenciar el efecto de la levadura y obtener una textura más crujiente.
¿Puedo usar otro tipo de aceite para freír?
Sí, puedes usar aceite de oliva virgen extra o aceite de girasol. El aceite de oliva aportará un sabor más intenso, mientras que el de girasol es más neutro. Evita aceites con sabores fuertes como el de coco o el de sésamo, ya que pueden enmascarar el sabor del anís.
¿Se pueden hacer rosquillas de anís en airfryer?
Sí, pero el resultado será más similar a un bizcocho que a una rosquilla frita. Precalienta la airfryer a 180°C, forma las rosquillas y cocínalas 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite en spray antes de cocinar para que queden más doradas.
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