Esfihas de Espinaca y Queso Akkawi: Aperitivo Libanés con Masa de Semola
Las esfihas libanesas son un aperitivo estrella de la cocina árabe que combina la frescura de la espinaca con el sabor único del queso akkawi, todo envuelto en una masa de sémola ligera y crujiente. Esta receta, poco explorada fuera de Oriente Medio, es ideal para sorpresas culinarias en reuniones o como entrada gourmet. A diferencia de las empanadillas tradicionales, las esfihas se hornean hasta dorarse, creando una textura esponjosa por dentro y crujiente por fuera. Perfectas para servir con un té de menta o un yogur con hierbas, son una opción saludable, alta en proteína y con un toque exótico que conquistará a todos.

El Secreto de esta Receta
El secreto de unas esfihas de espinaca y queso akkawi perfectas está en la masa de sémola y el equilibrio de sabores. Usa harina de sémola fina para una textura más ligera y no sobrecargues el relleno para que no se rompan al hornear. El queso akkawi, por su salinidad y cremosidad, debe desmenuzarse a mano (no rallarse) para que funda sin perder su identidad. Un toque de pimienta de Alepo al final realza el perfil libanés auténtico.
Ingredientes
- 250grharina de sémola fina
- 120mlagua tibia
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 300grespinacas frescas
- 200grqueso akkawi desmenuzado
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 1cucharaditacomino molido
- 1cucharaditasumac
- 0.5cucharaditapimienta de Alepo
- 1pizcasal
- 5grlevadura seca instantánea
- 1cucharaditaazúcar
- 1unidadhuevos
- 20grsemillas de sésamo
Instrucciones Paso a Paso
En un bol, mezcla la harina de sémola, la levadura, el azúcar y una pizca de sal. Añade el aceite de oliva y el agua tibia poco a poco, amasando hasta obtener una masa suave y elástica. Cubre con un paño y deja reposar 30 minutos en un lugar cálido.
Mientras, lava y escurre las espinacas frescas. En una sartén, sofríe la cebolla morada picada finamente y el ajo en un poco de aceite hasta que estén transparentes. Agrega las espinacas, el comino, el sumac, la pimienta de Alepo y cocina a fuego medio hasta que las espinacas se ablanden. Retira del fuego y mezcla con el queso akkawi desmenuzado. Deja enfriar.
Precalienta el horno a 200°C (con calor arriba y abajo). Divide la masa en 12 porciones iguales y estíralas en círculos finos (unos 10 cm de diámetro) sobre una superficie enharinada.
Coloca una cucharada del relleno de espinaca y queso akkawi en el centro de cada círculo de masa. Dobla los bordes hacia adentro, formando una especie de barquito abierto (típico de las esfihas libanesas). Pinta con huevo batido y espolvorea semillas de sésamo por encima.
Hornea durante 15-20 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Sirve calientes o a temperatura ambiente, acompañadas de un yogur natural con menta o una salsa de tahini.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de autenticidad, espolvorea sumac y sésamo tostado por encima justo antes de servir.
- Si quieres un relleno más jugoso, añade 2 cucharadas de yogur griego a la mezcla de espinacas y queso akkawi.
- Usa espinacas baby para evitar tener que picarlas demasiado y ganar tiempo en la preparación.
Sustituciones
- Queso akkawi: Puedes sustituirlo por queso halloumi desmenuzado, aunque el sabor será menos salado y más denso. Añade una pizca de sal marina al relleno para compensar. El halloumi aguantará mejor el horneado sin deshacerse.
- Harina de sémola: Si no encuentras sémola fina, usa harina de trigo integral mezclada con un 10% de harina de garbanzo para dar textura. La masa quedará menos crujiente, pero ganará en sabor terroso.
- Pimienta de Alepo: Sustituye por pimentón dulce ahumado mezclado con una pizca de cayena. Reduce la cantidad a 1/4 de cucharadita para evitar que domine el sabor de las esfihas libanesas.
Errores Comunes
- La masa queda demasiado espesa y no se estira.: Añade agua tibia de a poco hasta lograr una masa maleable. Si se pega, enharina la superficie de trabajo con sémola y amasa 2 minutos más.
- Las esfihas se abren al hornear y el relleno se sale.: Sella bien los bordes al doblar la masa y no uses demasiado relleno (máximo 1 cucharada por unidad). Si el horno no calienta de forma uniforme, gira la bandeja a mitad de cocción.
- El queso akkawi no se derrite bien.: Desmenúzalo en trozos pequeños (no lo ralles) y mézclalo con las espinacas cuando aún estén calientes para que empiece a fundirse ligeramente antes de hornear.
Conservación y Congelación
Las esfihas de espinaca y queso akkawi se conservan hasta 3 días en la nevera en un recipiente hermético, separadas por papel de horno para que no se peguen. Para recalentar, colócalas en el horno a 180°C durante 5-7 minutos hasta que recuperen su textura crujiente. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de hornear: forma las esfihas, colócalas en una bandeja con papel vegetal y congélalas 1 hora (para que no se peguen). Luego, guárdalas en una bolsa hermética hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, hornea directamente a 200°C durante 20-25 minutos, sin descongelar. Evita el microondas, ya que ablandaría la masa de sémola y perderían su característico crujiente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer las esfihas en airfryer?
Sí, pero el resultado no será exactamente igual. Hornea a 180°C durante 10-12 minutos, vigilando que no se quemen las semillas de sésamo. La textura será más compacta que en horno tradicional.
¿Qué acompañamiento recomiendas para las esfihas?
Tradicionalmente se sirven con té de menta libanés o un yogur natural con hierbas frescas (menta, perejil) y un chorrito de aceite de oliva. También combinan bien con hummus o baba ganoush.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas muy bien para eliminar toda el agua. Si no, el relleno quedará aguado y la masa no crujirá. Puedes saltearlas en una sartén sin aceite para evaporar la humedad antes de mezclar con el queso.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.