Arancini de Quinoa y Calabacín: Croquetas Italianas Sin Lactosa y Alta en Fibra
Los arancini de quinoa y calabacín sin lactosa son una reinvención saludable de las clásicas croquetas italianas, ideales para quienes buscan opciones altas en fibra y sin ingredientes lácteos. Esta versión combina la textura esponjosa de la quinoa cocida con el sabor suave del calabacín asado, enriquecido con especias mediterráneas y un toque de levadura nutricional para dar profundidad umami. Perfectos para servir como aperitivo en reuniones o como acompañamiento ligero en comidas veganas o sin gluten. Además, su preparación en airfryer garantiza un resultado dorado y crujiente sin necesidad de freír en aceite, reduciendo calorías sin sacrificar sabor.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos arancini de quinoa y calabacín sin lactosa perfectos está en el equilibrio de humedad. La quinoa debe cocinarse al dente y escurrirse muy bien para evitar que la mezcla quede pastosa. Además, asar el calabacín antes de mezclarlo elimina su exceso de agua y potencia su sabor dulce, creando una textura ideal. Por último, rebozar con pan rallado sin gluten y hornear en airfryer garantiza un exterior crujiente sin necesidad de freír.
Ingredientes
- 150grquinoa blanca
- 2unidadcalabacín
- 0.5unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 20grlevadura nutricional
- 30grharina de garbanzo
- 50grpan rallado sin gluten
- 1cucharaditapimentón ahumado
- 0.5cucharaditacomino molido
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal marina
- 0.5pizcapimienta negra
- 5hojaalbahaca fresca
- 50grtomate triturado natural
- 100mlagua tibia
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien la quinoa bajo el grifo para eliminar saponinas. Cocínala en el doble de agua durante 15 minutos a fuego medio. Escurre y reserva.
Precalienta el horno a 200°C. Corta el calabacín en cubos pequeños, rocía con aceite de oliva, sal y pimienta, y ásalos durante 20 minutos hasta que estén tiernos. Reserva.
En una sartén, sofríe la cebolla morada picada y el ajo picado con un poco de aceite de oliva hasta que estén transparentes. Añade el tomate triturado, el pimentón ahumado y el comino. Cocina 5 minutos a fuego lento.
En un bol, mezcla la quinoa cocida, el calabacín asado, la sofrito de cebolla y el tomate, la levadura nutricional, la harina de garbanzo y las hojas de albahaca picadas. Ajusta de sal y pimienta al gusto. La mezcla debe quedar compacta pero manejable.
Forma bolitas con las manos (humedécelas para evitar que se peguen) y rebózalas en pan rallado sin gluten. Colócalas en una bandeja con papel vegetal.
Hornea en el airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Sirve calientes con una salsa de yogur de soja y menta o un dip de tomate casero.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de ralladura de limón a la mezcla antes de formar los arancini.
- Si quieres un toque picante, incorpora 1/2 cucharadita de cayena o unos copos de chile a la mezcla de especias.
- Usa un cuchara de helado para formar bolitas perfectas y uniformes.
- Acompaña con un dip de aguacate y cilantro para un contraste fresco y cremoso.
Sustituciones
- Quinoa blanca: Puedes sustituirla por mijo o trigo sarraceno, pero ten en cuenta que el mijo dará un sabor más dulce y el trigo sarraceno una textura ligeramente más densa. Ajusta la cantidad de agua según el grano elegido.
- Levadura nutricional: Si no tienes, usa queso vegano rallado o anacardos molidos, aunque el sabor umami será menos intenso. La levadura nutricional es clave para el perfil de sabor de estos arancini sin lactosa.
- Harina de garbanzo: Sustitúyela por harina de avena o maicena para ligar la mezcla, pero aumenta la cantidad a 40 gr ya que estas alternativas tienen menos poder aglutinante.
Errores Comunes
- Los arancini se deshacen al formarlos: Añade 10 gr más de harina de garbanzo o deja reposar la mezcla 15 minutos en la nevera antes de formar las bolitas. Esto ayudará a que los ingredientes se integren mejor.
- Quedan secos por dentro: No sobrecocines la quinoa y incorpora 1 cucharada de aceite de oliva a la mezcla para mantener la humedad. También puedes añadir 20 gr de puré de calabacín extra.
- No se doran en el airfryer: Rocía las bolitas con un poco de aceite en spray antes de hornear y aumenta la temperatura a 190°C los últimos 3 minutos para un acabado crujiente.
Conservación y Congelación
Los arancini de quinoa y calabacín sin lactosa se conservan perfectamente en la nevera durante 3-4 días si los guardas en un recipiente hermético. Para mantener su textura crujiente, colócalos en una sola capa separados por papel de horno. Si prefieres congelarlos, hazlo antes de hornear: forma las bolitas, rebózalas y congélalas en una bandeja durante 1 hora. Luego, transfiérelas a una bolsa hermética donde aguantarán hasta 2 meses. Para cocinarlos desde congelados, hornea en airfryer a 180°C durante 18-20 minutos, sin necesidad de descongelar. Evita recalentarlos en microondas, ya que perderían su textura crujiente. Si los has cocinado y sobran, puedes recalentarlos en el airfryer a 160°C durante 5 minutos para devolverles el punto.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estos arancini sin airfryer?
Sí, puedes hornearlos en el horno convencional a 200°C durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. También puedes freírlos en aceite de oliva, pero perderán el perfil sin lactosa y bajo en grasas.
¿Son aptos para celíacos?
Sí, siempre que uses pan rallado sin gluten y verifiques que el resto de ingredientes (como la harina de garbanzo) estén certificados como libres de gluten.
¿Puedo usar calabacín crudo?
No se recomienda. Asar el calabacín es esencial para eliminar su exceso de agua y evitar que los arancini queden empapados. Si lo usas crudo, la mezcla será demasiado húmeda.
¿Cómo puedo hacerlos más proteicos?
Añade 50 gr de lentejas cocidas trituradas a la mezcla o sustituye parte de la quinoa por tofu desmenuzado. Ambas opciones aumentarán el contenido de proteína sin alterar demasiado la textura.
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