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Albóndigas de Queso Mozzarella y Jamón York Fritas: Crujientes por Fuera y Fundidas por Dentro

Si buscas el aperitivo perfecto para dejar a todos con la boca abierta, estas albóndigas de queso mozzarella y jamón York fritas son tu mejor opción. Son crujientes por fuera gracias al rebozado en pan rallado con especias, y al morderlas, el queso mozzarella fundido y el jamón York se mezclan en un explosión de sabor que nadie podrá resistir. Ideal para fiestas, reuniones o un capricho de fin de semana, esta receta de albóndigas fritas rellenas es fácil, rápida y garantiza éxito en cada bocado. Olvídate de los entantes aburridos: con esta receta, el placer culpable está servido.

30 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
18gProteína
520Calorías
FrituraTécnica
Alérgenos
GlutenLácteosHuevo
Plato blanco con albóndigas doradas y crujientes por fuera, rellenas de queso mozzarella fundido y jamón York, servidas con salsa barbacoa al lado. Receta de albóndigas de queso mozzarella y jamón York fritas.

El Secreto de esta Receta

El secreto para que estas albóndigas de queso mozzarella y jamón York fritas queden perfectas está en enfriar el queso antes de empanizar y en hacer un doble rebozado. El frío evita que el queso se derrita al freír, y el doble paso por harina, huevo y pan rallado garantiza una capa ultra crujiente que aguanta hasta el último bocado. Además, freír a temperatura alta (180°C) asegura que el exterior se dore rápido sin que el relleno se escape.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 200grqueso mozzarella en bola
  • 12lonchajamón York en lonchas
  • 100grharina de trigo
  • 2unidadhuevos
  • 150grpan rallado
  • 1cucharaditaajo en polvo
  • 1cucharaditaperejil seco
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 500mlaceite de girasol
  • 1pizcasal

Instrucciones Paso a Paso

1

Corta el queso mozzarella en cubos de 1.5 cm y reserva en la nevera para que esté bien frío. Esto es clave para que no se funda al empanizar.

2

Extiende las lonchas de jamón York y corta cada una en cuadrados de 3x3 cm. Envuelve cada cubo de mozzarella con un cuadrado de jamón, asegurándote de que quede bien cubierto. Reserva.

3

En un bol, mezcla la harina de trigo, el ajo en polvo, el perejil seco, la pimienta negra y una pizca de sal.

4

Bate los huevos en otro bol y reserva el pan rallado en un plato hondo.

5

Pasa cada bolita de queso y jamón por la mezcla de harina, luego por el huevo batido y finalmente por el pan rallado, presionando suavemente para que quede bien adherido. Repite el proceso (harina, huevo, pan rallado) una segunda vez para un rebozado extra crujiente.

6

Calienta el aceite de girasol en una sartén a fuego medio-alto (180°C). Cuando esté caliente, fríe las albóndigas en lotes pequeños durante 2-3 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. No las sobrecargues para que el aceite no baje de temperatura.

7

Retíralas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

8

Sirve inmediatamente para disfrutar del contraste entre el exterior crujiente y el interior fundido. Acompaña con salsa barbacoa, mostaza con miel o alioli para mojar.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de pimentón dulce a la mezcla de harina antes de empanizar.
  • Si no tienes sartén, puedes usar una freidora de aire a 200°C durante 8-10 minutos, rociando las albóndigas con un poco de aceite en spray antes de cocinarlas.
  • Para una versión aún más indulgente, añade un trocito de chorizo picante dentro de cada albóndiga junto al queso y el jamón.

Sustituciones

  • Queso mozzarella: Puedes sustituirlo por queso cheddar en bloques, cortado en cubos. El resultado será igual de fundido, pero con un sabor más intenso y ligeramente ácido. Asegúrate de que esté muy frío antes de usar.
  • Jamón York: Si prefieres un toque más ahumado, usa lonchas de jamón cocido ahumado. El sabor a humo combinado con el queso fundido le dará un giro delicioso, aunque el jamón York aporta una textura más tierna.
  • Pan rallado: Para un toque extra crujiente, usa panko en lugar de pan rallado normal. El panko absorbe menos aceite y queda más esponjoso, aunque el resultado final será ligeramente menos dorado.

Errores Comunes

  • El queso se escapa al freír: Enfría el queso mozzarella al menos 1 hora en la nevera antes de empanizar y fríe a temperatura alta (180°C). Si el aceite no está lo suficientemente caliente, el queso se derretirá antes de que el rebozado se endurezca.
  • Las albóndigas quedan empapadas en aceite: Seca bien el exceso de aceite con papel absorbente después de freír y no las sobrecargues en la sartén. Si pones muchas, el aceite pierde temperatura y las albóndigas absorberán más grasa.
  • El rebozado se desprende al freír: Haz un doble rebozado (harina, huevo, pan rallado y otra vez harina, huevo, pan rallado) y deja reposar las albóndigas 10 minutos en la nevera antes de freír. Esto ayuda a que el empanizado se adhiera mejor.

Conservación y Congelación

Estas albóndigas de queso mozzarella y jamón York fritas son mejores recién hechas, pero puedes guardarlas en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético. Para recalentarlas, colócalas en una bandeja con papel de horno y mételas en el horno precalentado a 180°C durante 5-8 minutos (hasta que el rebozado vuelva a estar crujiente). Evita el microondas, ya que el queso se fundirá y el rebozado perderá su textura. Si quieres congelarlas, hazlo antes de freír: empaniza las albóndigas, colócalas en una bandeja con papel de horno y mételas al congelador 1 hora (para que no se peguen). Luego, guárdalas en una bolsa hermética hasta 1 mes. Para cocinarlas, fríelas directamente desde congeladas, añadiendo 1 minuto extra de cocción.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas albóndigas en el horno?

Sí, pero el resultado no será el mismo. Hornea a 200°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán menos crujientes que fritas, pero igual de sabrosas por dentro.

¿Qué salsa va mejor con estas albóndigas?

La salsa barbacoa o la mostaza con miel son las mejores opciones, ya que contrastan con el sabor salado del jamón y el queso. También puedes probar con alioli o salsa de queso azul.

¿Puedo usar otro tipo de jamón?

Sí, pero evita jamones muy salados como el serrano, ya que pueden dominar el sabor del queso. El jamón cocido o el jamón de pavo son buenas alternativas, aunque el jamón York es el que mejor combina.

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