Torte de Santiago: Pastel Chileno de Almendras y Mermelada de Damasco
El Torte de Santiago es un clásico de la repostería chilena que destaca por su base de almendras molidas y su toque frutal, pero esta versión innovadora incorpora una mermelada de damasco casera que eleva su perfil aromático. A diferencia de las recetas tradicionales con membrillo o higos, el damasco aporta un equilibrio perfecto entre acidez y dulzor, creando un postre sin harina, sin gluten y lleno de proteína vegetal. Ideal para acompañar con un café o té, este pastel es una delicia saludable, económica y de preparación sencilla, perfecta para impresionar en cualquier ocasión.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este Torte de Santiago con mermelada de damasco radica en tostar ligeramente las almendras antes de molerlas, lo que intensifica su aroma y aporta un toque crujiente a la textura final. Además, usar azúcar de coco en lugar de azúcar refinado no solo reduce el índice glucémico, sino que combina a la perfección con la acidez natural del damasco, creando un contraste único. No hornees la mermelada con el pastel: añádela después para preservar su frescura y brillo.
Ingredientes
- 300gralmendras crudas peladas
- 150grazúcar de coco o panela
- 4unidadhuevos grandes
- 250grmermelada de damasco casera o natural
- 100grmantequilla sin lactosa o aceite de coco
- 1cucharaditaesencia de vainilla
- 1cucharaditacanela en polvo
- 1cucharadaralladura de limón
- 50gralmendras fileteadas
- 1pizcasal fina
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y engrasa un molde redondo de 22 cm con mantequilla sin lactosa o forra con papel vegetal.
En un procesador de alimentos, tritura las almendras crudas peladas hasta obtener una harina fina. Reserva.
En un bol grande, bate los huevos con el azúcar de coco hasta que la mezcla doble su volumen y adquiera un color claro (unos 5-7 minutos).
Añade la mantequilla derretida y fría, la esencia de vainilla, la ralladura de limón y la canela. Integra con movimientos envolventes.
Incorpora la harina de almendras y la pizca de sal, mezclando suavemente hasta obtener una masa homogénea.
Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula.
Hornea durante 35-40 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Deja enfriar completamente en una rejilla.
Una vez frío, calienta ligeramente la mermelada de damasco en una cacerola pequeña para que quede más líquida. Extiéndela sobre el pastel con una cuchara.
Espolvorea las almendras fileteadas por encima, presionando ligeramente para que se adhieran a la mermelada.
Refrigera durante al menos 1 hora antes de servir para que los sabores se asienten.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, quema ligeramente las almendras fileteadas con un soplete antes de colocarlas sobre la mermelada.
- Si prefieres un Torte de Santiago más húmedo, añade 2 cucharadas de yogur griego sin lactosa a la masa.
- Acompaña cada porción con una bola de helado de vainilla o un coulis de frambuesa para contrastar sabores.
Sustituciones
- Azúcar de coco: Puedes reemplazarla por azúcar moreno o eritritol (para una versión keto). El eritritol reducirá las calorías pero puede dar un ligero regusto a mentol, mientras que el azúcar moreno aportará un sabor más caramelizado.
- Mermelada de damasco: Si no encuentras mermelada de damasco, usa mermelada de albaricoque (similar en sabor) o puré de durazno espesado con un poco de pectina. El resultado será ligeramente más dulce y menos ácido.
- Mantequilla sin lactosa: Sustituye por aceite de coco o margarina vegetal para una versión vegana. El aceite de coco añadirá un toque tropical, mientras que la margarina mantendrá la textura esponjosa.
Errores Comunes
- La masa queda demasiado densa.: Bate los huevos con el azúcar a punto de cinta (que al levantar la batidora, la mezcla forme un hilo que tarda en desaparecer). Si la masa sigue espesa, añade 1 cucharada de leche vegetal para aligerarla.
- El pastel se hunde al enfriar.: No abras el horno durante los primeros 25 minutos y asegúrate de que el horno esté a la temperatura correcta. Si el centro está crudo, cubre con papel aluminio y hornea 5-10 minutos más.
- La mermelada se escurre por los lados.: Enfría completamente el pastel antes de añadir la mermelada y calienta esta último ligeramente para que sea más espesa. Si es muy líquida, mézclala con 1/2 cucharadita de maicena disuelta en agua.
Conservación y Congelación
Para conservar el Torte de Santiago con almendras y damasco, guárdalo en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante hasta 3 días. Si el clima es cálido o húmedo, refrigera para evitar que la mermelada fermente. Para alargar su vida útil, puedes congelar el pastel sin la mermelada (envuelto en film transparente y papel aluminio) durante hasta 2 meses. Al descongelar, déjalo a temperatura ambiente 2 horas y luego añade la mermelada caliente y las almendras fileteadas. Si ya tiene la mermelada, congélalo sin tapar primero 1 hora para que esta se endurezca y luego envuélvelo bien. Evita congelar y descongelar más de una vez, ya que afecta la textura esponjosa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este Torte de Santiago sin huevos?
Sí, sustituye los huevos por 100 gr de puré de manzana o 4 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 12 cucharadas de agua (deja reposar 10 minutos). La textura será más densa pero igualmente sabrosa.
¿Qué tipo de almendras debo usar?
Usa almendras crudas peladas para evitar que la piel amarga afecte el sabor. Si solo encuentras almendras con piel, blanquéalas (sumérgelas en agua hirviendo 1 minuto y pélalas) antes de moler.
¿Puedo usar otro tipo de fruta en la mermelada?
¡Claro! Prueba con mermelada de ciruela (para un sabor más intenso) o mermelada de pera (más suave). Ajusta la cantidad de azúcar según la acidez de la fruta.
También te encantarán

Filipinos Blancos Saludables Caseros
Descubre cómo hacer filipinos blancos saludables caseros. Una versión fit, sin azúcar refinado y muy crujiente. La receta definitiva para matar el gusanillo.

Receta Kinder Bueno Healthy sin Azúcar
Prepara el mejor Kinder Bueno healthy casero sin azúcar. Un dupe viral, crujiente por fuera y cremoso por dentro, súper fácil de hacer.