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Tartaleta Tatin de Calabaza y Queso Cabrales: Receta Esponjosa y Sorprendente en 30 Minutos

La tartaleta tatin de calabaza y queso cabrales es una reinvención otoñal del clásico francés, donde la dulzura de la calabaza caramelizada se funde con la intensidad del queso cabrales, creando un contraste único de sabores. Perfecta para postres de temporada o meriendas elegantes, esta receta destaca por su textura esponjosa y su presentación invertida, que siempre sorprende. Además, al hornearse en porciones individuales, cada comensal disfruta de su propia tartaleta con el caramelo dorado en la parte superior. Ideal para aprovechar la calabaza de temporada y dar un giro sofisticado a tus postres.

35 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
4.8gProteína
320Calorías
Horneado invertidoTécnica
Alérgenos
GlutenLácteosHuevos
Tartaleta tatin de calabaza y queso cabrales esponjosa, con caramelo dorado en la superficie y trozos de nuez, servida en plato blanco rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta tartaleta tatin de calabaza y queso cabrales está en el caramelo inverso: al cocinar la calabaza con miel de romero y canela antes de hornear, se crea una base dulce y aromática que contrasta con el queso cabrales. Usa moldes individuales bien engrasados para que el desmolde sea perfecto y el caramelo quede en la superficie. Además, la harina de avena aporta esponjosidad sin ser pesada, ideal para equilibrar los sabores intensos.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 400grcalabaza tipo butternut
  • 120grqueso cabrales
  • 80grharina de avena
  • 2unidadhuevos grandes
  • 60grmantequilla sin sal
  • 3cucharadamiel de romero
  • 1cucharaditacanela en polvo
  • 30grnueces picadas
  • 1cucharaditalevadura en polvo
  • 0.5cucharaditasal

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasa 6 moldes individuales para tartaletas con mantequilla y espolvorea un poco de harina de avena para evitar que se peguen.

2

Pela la calabaza butternut, retírale las semillas y córtala en láminas finas (2-3 mm). En una sartén antiadherente, derrite 20 gr de mantequilla a fuego medio y añade las láminas de calabaza. Cocina 5 minutos hasta que empiecen a dorarse. Agrega 1 cucharada de miel de romero y la canela en polvo, y carameliza otros 3 minutos. Retira del fuego.

3

Coloca las láminas de calabaza caramelizada en el fondo de cada molde, solapándolas ligeramente. Espolvorea por encima las nueces picadas y trozos pequeños de queso cabrales (reserva un poco para la masa).

4

En un bol, bate los huevos con el resto de la mantequilla derretida (40 gr), 2 cucharadas de miel de romero, la harina de avena, la levadura en polvo y la sal hasta obtener una mezcla homogénea y esponjosa. Vierte esta masa sobre las calabazas en los moldes, llenándolos hasta 3/4 de su capacidad.

5

Hornea durante 20-22 minutos, o hasta que las tartaletas estén doradas y al pinchar con un palillo, este salga limpio. Saca del horno y deja reposar 5 minutos.

6

Con cuidado, desmolda las tartaletas invirtiéndolas sobre un plato (el caramelo de calabaza quedará arriba). Decora con el queso cabrales reservado y sirve tibias.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de elegancia, espolvorea virutas de nuez tostadas por encima antes de servir.
  • Si quieres un contraste de temperaturas, sirve las tartaletas tibias con una bola de helado de vainilla sin azúcar.
  • Usa un cortapastas redondo para dar forma a las láminas de calabaza y que queden perfectas en el molde.

Sustituciones

  • Harina de avena: Puedes sustituirla por harina de almendra para una versión sin gluten. La textura será ligeramente más densa, pero el sabor a frutos secos realzará el contraste con el queso cabrales.
  • Queso cabrales: Si prefieres un sabor menos intenso, usa queso de cabra curado. Aportará acidez pero sin la fuerza del cabrales, suavizando el perfil del postre.
  • Miel de romero: Sustituye por sirope de arce para un toque más neutro. El resultado será menos aromático, pero igualmente dulce y equilibrado con la calabaza.

Errores Comunes

  • La calabaza no se carameliza correctamente.: Cocina la calabaza a fuego medio-bajo y no la muevas demasiado en la sartén. Si se quema, añade un chorrito de agua y rasca el fondo para recuperar el caramelo.
  • La masa queda cruda por dentro.: Hornea a 180°C con calor arriba y abajo y verifica con un palillo. Si la superficie se dora demasiado rápido, cubre con papel aluminio los últimos 5 minutos.
  • Las tartaletas se pegan al desmoldar.: Deja reposar 5 minutos antes de desmoldar y usa un cuchillo fino para separar los bordes. Si persiste, sumerge la base de los moldes en agua caliente 10 segundos.

Conservación y Congelación

Para guardar estas tartaletas tatin de calabaza y queso cabrales, déjalas enfriar completamente y colócalas en un recipiente hermético. En la nevera, se conservan hasta 3 días, aunque es recomendable calentarlas 10 segundos en el microondas antes de servir para recuperar su textura esponjosa. Si quieres congelarlas, envuélvelas individualmente en film transparente y guárdalas en una bolsa apta para congelador. Aguantan hasta 1 mes, pero al descongelarlas, hazlo en la nevera durante 4 horas y luego calienta en el horno a 160°C durante 5-7 minutos para que el caramelo no se humedezca. Evita congelar si has usado queso cabrales muy cremoso, ya que puede separarse al descongelar.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta sin huevos?

Sí, sustituye los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos). La textura será un poco más compacta, pero igualmente esponjosa.

¿Qué otro tipo de calabaza puedo usar?

Puedes usar calabaza kabocha o calabacín grande, pero la butternut es la ideal por su dulzor natural y textura firme al hornear.

¿Cómo evito que el queso cabrales se funda demasiado?

Añade el queso cabrales en trozos pequeños y frío justo antes de hornear. Así se derretirá de forma uniforme sin perder su identidad.

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