ZonaDeSabor

Tartar de Remolacha y Zanahoria con Vinagreta de Mostaza: Receta Crudivegana y Alta en Fibra

El tartar de remolacha y zanahoria con vinagreta de mostaza es una opción fresca, colorida y llena de nutrientes para incluir en tus menús saludables. Esta receta crudivegana destaca por su alto contenido en fibra, vitaminas y antioxidantes, además de ser increíblemente versátil: perfecta como aperitivo, acompañamiento o incluso como plato principal ligero. Su preparación es sencilla y rápida, sin necesidad de cocción, lo que preserva intactas todas las propiedades de los ingredientes. Ideal para quienes buscan una receta alta en fibra y baja en calorías, con un toque gourmet que sorprenderá a tus invitados.

15 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
2.8gProteína
120Calorías
CrudoTécnica
Alérgenos
MostazaSemillas de sésamo
Plato blanco con tartar de remolacha y zanahoria en cubos pequeños, mezclado con cebolla morada y perejil, bañado en vinagreta de mostaza y decorado con semillas de sésamo tostadas.

El Secreto de esta Receta

El secreto de este tartar de remolacha y zanahoria radica en el corte preciso y uniforme de las verduras, que garantiza una textura perfecta en cada bocado. Además, la vinagreta de mostaza no solo aporta un contraste ácido y ligeramente picante, sino que también actúa como conservante natural, manteniendo el color vibrante de la remolacha. No saltes el reposo en nevera, ya que este paso es clave para que los sabores se fusionen y el plato gane profundidad.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 2unidadremolacha cruda pelada
  • 2unidadzanahorias grandes
  • 0.25unidadcebolla morada
  • 2cucharadaperejil fresco picado
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharadavinagre de manzana
  • 1cucharaditamostaza de Dijon
  • 1cucharaditamiel de agave o sirope de arce
  • 1cucharadasemillas de sésamo tostadas
  • 0.5cucharaditasal marina
  • 0.25cucharaditapimienta negra recién molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y lava bien la remolacha y las zanahorias. Corta ambos ingredientes en cubos pequeños y uniformes (aproximadamente 0.5 cm). Para mayor precisión, usa un cuchillo afilado o un cortador de verduras.

2

Pica finamente la cebolla morada y mézclala en un bol grande con la remolacha y la zanahoria. Añade el perejil picado y reserva.

3

En otro bol pequeño, prepara la vinagreta de mostaza: mezcla el aceite de oliva, el vinagre de manzana, la mostaza de Dijon, la miel de agave (o sirope de arce), la sal y la pimienta negra. Bate hasta emulsificar.

4

Vierte la vinagreta sobre la mezcla de verduras y revuelve con cuidado para que todos los ingredientes queden bien integrados.

5

Espolvorea las semillas de sésamo tostadas por encima y deja reposar en la nevera al menos 10 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.

6

Sirve frío, decorando con unas hojas de perejil fresco y un hilo de aceite de oliva virgen extra.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de gourmet, añade virutas de coco deshidratado o granada por encima antes de servir.
  • Si te gusta el contraste de texturas, incorpora manzana verde en cubos pequeños a la mezcla de verduras.
  • Esta receta es ideal para preparar en tupper y llevar al trabajo. Llévala en un recipiente ancho y bajo para que sea fácil de mezclar y comer.

Sustituciones

  • Remolacha cruda: Puedes sustituirla por remolacha cocida si prefieres un sabor más suave y una textura menos crujiente. Asegúrate de escurrirla bien para evitar que el tartar quede aguado, aunque perderás parte de la frescura y los nutrientes de la versión cruda.
  • Mostaza de Dijon: Si no tienes mostaza de Dijon, usa mostaza común o mostaza de miel para un toque más dulce. Reduce la cantidad de miel de agave en la vinagreta para equilibrar los sabores.
  • Semillas de sésamo: Las pipas de girasol o las almendras fileteadas son excelentes alternativas. Tuéstalas ligeramente para potenciar su aroma y dar un toque crujiente al plato.

Errores Comunes

  • Las verduras quedan con sabores amargos.: Pela bien la remolacha y las zanahorias para eliminar la parte más amarga de la piel. Si el amargor persiste, sumerge los cubos en agua fría con hielo durante 5 minutos antes de mezclarlos.
  • El tartar pierde color rápidamente.: Añade un chorrito de vinagre de manzana extra a la vinagreta, ya que su acidez ayuda a preservar el color. Además, sirve el plato inmediatamente después de sacarlo de la nevera.
  • La vinagreta se separa.: Bate la vinagreta con fuerza antes de verterla sobre las verduras o usa un frasco con tapa para agitarla bien. Si se separa al reposar, vuelve a batirla antes de servir.

Conservación y Congelación

Este tartar de remolacha y zanahoria se conserva perfectamente en la nevera durante hasta 48 horas si lo guardas en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, no añadas las semillas de sésamo hasta el momento de servir, ya que pueden ablandarse. Si deseas congelarlo, no es recomendable, ya que las verduras crudas perderían su textura crujiente al descongelarse. Para servirlo al día siguiente, sácalo de la nevera 10 minutos antes para que no esté demasiado frío y los sabores se aprecien mejor. Si notas que el plato ha perdido humedad, rocía un poco de agua de limón antes de servir para revitalizarlo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este tartar con remolacha cocida?

Sí, pero el resultado será menos crujiente y con un sabor más suave. Escurre bien la remolacha cocida y ajusta la cantidad de vinagre en la vinagreta para compensar su menor acidez natural.

¿Es apto para dietas keto?

No es estrictamente keto debido al contenido de carbohidratos en la remolacha y la zanahoria. Sin embargo, puedes reducir la cantidad de remolacha y aumentar la de zanahoria para disminuir los carbohidratos netos.

¿Cómo puedo darle más proteína?

Añade garbanzos cocidos o tofu desmenuzado a la mezcla. También puedes servirlo con hummus o crema de anacardos para aumentar el aporte proteico.

También te encantarán