Tartar de Remolacha y Feta con Nueces: Receta Fresca y Nutritiva en 10 Minutos
El tartar de remolacha y feta con nueces es una receta fresca, vibrante y llena de contrastes que conquistará tu paladar desde el primer bocado. Ideal para aperitivos elegantes, entrante ligero o incluso como plato principal en días de calor, esta preparación destaca por su combinación de sabores terrosos de la remolacha, el toque salado y cremoso de la feta y el crujiente de las nueces. Además, su alto contenido en fibra, proteínas y antioxidantes la convierte en una opción saludable y nutritiva. Perfecta para llevar en tupper o servir en reuniones, esta receta de tartar de remolacha es tan sencilla que no requerirá más de 10 minutos de tu tiempo.

El Secreto de esta Receta
El secreto para un tartar de remolacha y feta perfecto radica en el equilibrio de texturas y sabores. Corta la remolacha en dados uniformes para garantizar una presentación profesional y una experiencia de bocado consistente. Además, marinar la remolacha y la cebolla con la vinagreta 5 minutos antes de añadir el queso feta permite que los sabores se integren sin ablandar el queso. Por último, tostar ligeramente las nueces en una sartén sin aceite realzará su aroma y aportará un crujiente irresistible.
Ingredientes
- 400grremolacha cocida
- 150grqueso feta
- 60grnueces peladas
- 0.5unidadcebolla morada
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharadavinagre de manzana
- 1cucharaditamiel
- 1cucharaditamostaza Dijon
- 2cucharadaperejil fresco
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra
Instrucciones Paso a Paso
Pela y corta la remolacha cocida en dados pequeños (aproximadamente 0.5 cm) y colócala en un bol grande.
Pica finamente la cebolla morada y añádela al bol con la remolacha.
Corta el queso feta en cubitos pequeños y resérvalo en un recipiente aparte.
En un bol pequeño, mezcla el aceite de oliva, el vinagre de manzana, la miel y la mostaza Dijon hasta obtener una vinagreta homogénea.
Vierte la vinagreta sobre la remolacha y la cebolla, y mezcla suavemente para integrar bien los sabores.
Añade el queso feta y las nueces picadas (reserva algunas para decorar) al bol. Mezcla con cuidado para no deshacer el queso.
Incorpora el perejil fresco picado, sal y pimienta al gusto. Revuelve una última vez.
Sirve el tartar de remolacha y feta en copas o platos hondo, decorando con las nueces reservadas y unas hojas de perejil.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, añade granada o manzana verde en cubos al tartar. El contraste dulce-ácido elevará el plato.
- Si usas remolacha cruda, córtala en juliana fina y déjala marinar con la vinagreta durante 20 minutos para ablandarla.
- Sirve el tartar sobre hojas de endibia o lechuga para una presentación más elegante y un extra de frescura.
Sustituciones
- Queso feta: Puedes sustituir el queso feta por queso de cabra desmenuzable. Este aportará un sabor más cremoso y ligeramente ácido, aunque menos salado. Reduce la cantidad de sal en la receta si optas por esta alternativa.
- Nueces: Si prefieres evitar los frutos secos, usa semillas de calabaza tostadas. Estas mantendrán el crujiente y añadirán un toque terroso, aunque con un perfil nutricional distinto (más magnesio y menos omega-3).
- Miel: Para una versión vegana, reemplaza la miel por sirope de agave o arce. El sabor será similar, aunque ligeramente más neutro. Ajusta la cantidad según tu preferencia de dulzor.
Errores Comunes
- El tartar queda aguado: Escurre bien la remolacha cocida antes de cortarla y no excedas la cantidad de vinagreta. Si ya está líquido, añade más remolacha cortada para absorber el exceso.
- El queso feta se deshace al mezclar: Añade el queso feta al final y mezcla con movimientos suaves usando una cuchara de madera. No uses tenedor para evitar romperlo.
- Falta de sabor en la vinagreta: Ajusta la acidez añadiendo más vinagre de manzana o un chorrito de limón. Si prefieres más dulzor, incrementa la miel o usa mostaza con miel para equilibrar.
Conservación y Congelación
El tartar de remolacha y feta con nueces se conserva perfectamente en la nevera durante 2 a 3 días si lo guardas en un recipiente hermético. Para mantener su frescura, no lo mezcles con la vinagreta hasta el momento de servir, especialmente si lo preparas con antelación. Si necesitas congelarlo, hazlo sin el queso feta ni las nueces: guarda la remolacha y la cebolla marinadas en un recipiente apto para congelador (hasta 1 mes). Al descongelar, escúrrelo bien para eliminar el exceso de líquido y añade el queso y las nueces frescas. No congeles el plato ya mezclado, ya que el queso feta perderá su textura cremosa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar remolacha cruda en esta receta?
Sí, pero debe cortarse muy fina (en juliana o rallada) y marinarse al menos 20 minutos con la vinagreta para ablandarla. El resultado será más crujiente que con remolacha cocida.
¿Cómo hago para que el tartar quede menos ácido?
Reduce la cantidad de vinagre de manzana a media cucharada y aumenta la miel a 1.5 cucharaditas. También puedes añadir un poco de yogur griego a la vinagreta para suavizar el sabor.
¿Es apto para dietas keto?
El tartar de remolacha no es estrictamente keto por el contenido de carbohidratos de la remolacha, pero puedes reducir la cantidad de remolacha y aumentar la de queso feta y nueces para ajustarlo. Usa vinagre de vino en lugar de manzana y omite la miel.
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