Tartar de Remolacha Dorada y Manzana Verdina: Receta Crudivegana con Vinagreta de Mosto en 10 Minutos
El tartar de remolacha dorada y manzana verdina es una explosión de sabores dulces, terrosos y refrescantes, ideal para aperitivos elegantes o entrantes ligeros. Esta receta crudivegana destaca por su alto contenido en antioxidantes, fibra y vitamina C, gracias a la combinación única de remolacha dorada —menos terrosa que la roja— y la manzana verdina, una variedad asturiana de piel verde y carne jugosa. La vinagreta de mosto, elaborada con mosto de uva reducido, aporta un toque ácido y afrutado que equilibra el plato. Perfecta para quienes buscan una opción saludable, sin gluten y baja en calorías, pero con un toque gourmet.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este tartar de remolacha dorada y manzana verdina está en la técnica de corte preciso y el uso de mosto de uva reducido. Cortar los ingredientes en cubos pequeños y uniformes garantiza que cada bocado tenga la misma intensidad de sabores. Además, el mosto reducido aporta una profundidad de sabor que el vinagre tradicional no puede igualar, realzando los matices dulces de la remolacha y la acidez fresca de la manzana verdina.
Ingredientes
- 200grremolacha dorada pelada y cruda
- 150grmanzana verdina sin corazón
- 1cucharadacebollino fresco picado fino
- 1cucharadaperejil fresco picado
- 30mlmosto de uva reducido a fuego lento
- 40mlaceite de oliva virgen extra
- 10mlvinagre de manzana
- 0.5cucharaditasal de Maldon
- 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
- 1cucharaditasemillas de sésamo tostadas
- 20grhojas de rúcula para decorar
Instrucciones Paso a Paso
Pela y lava la remolacha dorada y la manzana verdina. Corta ambos ingredientes en cubos pequeños y uniformes (0.5 cm) para garantizar una textura homogénea en el tartar.
En un bol, mezcla los cubos de remolacha y manzana con el cebollino, el perejil, el aceite de oliva virgen extra, el vinagre de manzana, la sal de Maldon y la pimienta negra. Remueve con cuidado para no deshacer los ingredientes.
Prepara la vinagreta de mosto: calienta el mosto de uva en una cazuela pequeña a fuego medio hasta que reduzca a la mitad (unos 15-20 ml). Déjalo enfriar y añádelo a la mezcla anterior. Vuelve a integrar con movimientos suaves.
Prueba y ajusta el punto de sal o acidez si es necesario. El tartar de remolacha dorada debe tener un equilibrio perfecto entre lo dulce, lo ácido y lo fresco.
Sirve en un plato hondo o en moldes para tartar. Decora con hojas de rúcula y espolvorea las semillas de sésamo tostadas por encima para dar un toque crujiente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de gourmet, añade unas láminas finas de jengibre encurtido encima del tartar antes de servir.
- Si quieres darle un contraste de temperaturas, sirve el tartar frío sobre una tostada de pan de centeno ligeramente caliente.
- Para una versión más proteica, incorpora cubos de tofu ahumado a la mezcla antes de servir.
Sustituciones
- Manzana verdina: Puedes sustituirla por manzana Granny Smith, aunque su sabor será más ácido y menos aromático. Añade 1 cucharadita de miel o sirope de agave para compensar la acidez extra.
- Mosto de uva: Si no encuentras mosto, usa vinagre balsámico reducido (cocina 50 ml de vinagre balsámico hasta que espese). El resultado será menos dulce pero igual de complejo.
- Remolacha dorada: La remolacha roja es una alternativa válida, pero el sabor será más terroso y el color dominará el plato. Para equilibrar, añade más manzana.
Errores Comunes
- Cortar los ingredientes de forma desigual: Usa un cuchillo afilado y una tabla de cortar estable para lograr cubos uniformes. Si los trozos son muy grandes, el tartar perderá elegancia y textura.
- No enfriar el mosto reducido antes de añadirlo: Deja que el mosto se enfríe completamente antes de mezclarlo con los ingredientes crudos. El calor puede cocinar ligeramente la remolacha y la manzana, alterando su textura.
- Añadir demasiado vinagre: Empieza con la mitad de la cantidad indicada y ajusta al gusto. El exceso de vinagre puede enmascarar el dulzor natural de la remolacha y la manzana.
Conservación y Congelación
El tartar de remolacha dorada y manzana verdina se conserva mejor en la nevera, tapado con film transparente, durante un máximo de 24 horas. Sin embargo, es recomendable consumirlo fresco para disfrutar de su textura crujiente y sabores vibrantes. Si necesitas prepararlo con antelación, guarda los ingredientes por separado (remolacha y manzana cortadas en un recipiente, y la vinagreta en otro) y mezcla todo justo antes de servir. No es apto para congelar, ya que la remolacha y la manzana perderían su textura y sabor al descongelarse. Si sobra, puedes usarlo al día siguiente como relleno de tacos crudiveganos o sobre una tostada de pan sin gluten.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer este tartar con remolacha cocida?
Sí, pero la textura será menos crujiente y el sabor más suave. Si usas remolacha cocida, reduces el tiempo de cocción del mosto a la mitad para compensar la falta de frescura.
¿El tartar de remolacha dorada es apto para dietas keto?
En su versión original, no, debido al contenido de carbohidratos de la remolacha y la manzana. Sin embargo, puedes sustituir la manzana por pepino y reducir la cantidad de remolacha para adaptarlo a una dieta keto.
¿Cómo puedo hacer que el tartar sea más cremoso?
Añade 1 cucharada de tahini o crema de anacardos a la vinagreta antes de mezclarla con los ingredientes. Esto le dará un toque cremoso sin perder la esencia crudivegana.
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