Tartar de Chuño con Palta y Huevo de Codorniz: Receta Boliviana Gourmet
El tartar de chuño es una joya culinaria boliviana que fusiona tradición andina con sofisticación gourmet. Esta receta resalta el chuño (papa deshidratada típica de los Andes), combinado con la cremosidad de la palta y el toque elegante del huevo de codorniz. Ideal para aperitivos de alto impacto, esta preparación es sin gluten, alta en proteína y llena de sabores terrestres con un contraste fresco. Perfecta para quienes buscan una receta boliviana gourmet que destaque en cualquier mesa, este plato es una explosión de texturas: el crujiente del chuño remojado, la untuosidad de la palta y la delicadeza del huevo de codorniz. Además, su presentación minimalista lo convierte en un imán para redes sociales.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este tartar de chuño radica en el remojo prolongado del chuño para eliminar su amargor sin perder su textura crujiente. Usa palta Hass por su cremosidad y no la aplastes: córtala en cubos para que cada bocado tenga equilibrio. El ají amarillo aporta un toque boliviano auténtico, pero el limón verde es clave para realzar los sabores sin dominarlos.
Ingredientes
- 200gchuño negro remojado
- 2unidadpalta Hass madura
- 8unidadhuevos de codorniz
- 0.5unidadcebolla morada
- 10unidadtomate cherry rojo
- 15gcilantro fresco
- 1cucharaditaají amarillo en pasta
- 2cucharadajugo de limón verde
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal de mar
- 1pizcapimienta negra recién molida
- 20gsemillas de quinoa tostada
- 5ghojas de kinua (opcional, para decorar)
Instrucciones Paso a Paso
Remoja el chuño negro en agua fría durante 12 horas (o toda la noche) para eliminar el amargor. Escúrrelo bien y sécalo con papel absorbente.
Pela y corta la palta Hass en cubos pequeños de 0.5 cm. Rocía inmediatamente con jugo de limón verde para evitar que se oxide.
Pica finamente la cebolla morada y los tomates cherry en brunoise. Reserva en un bol con agua y hielo para suavizar su sabor.
En un mortero, tritura ligeramente el chuño remojado hasta obtener una textura granuda (no debe quedar polvo). Mézclalo en un bol con la palta, cebolla, tomate, cilantro picado, ají amarillo, aceite de oliva, sal de mar y pimienta. Integra con movimientos suaves para mantener la textura.
Cocina los huevos de codorniz en agua hirviendo durante 2 minutos y 30 segundos. Enfríalos en agua con hielo, pela y reserva.
Monta el tartar: coloca un molde redondo en el centro del plato y rellena con la mezcla de chuño y palta. Presiona ligeramente y retira el molde.
Coloca 2 huevos de codorniz partidos por la mitad sobre el tartar. Espolvorea semillas de quinoa tostada y decora con hojas de kinua para un toque andino auténtico.
Termina con un hilo de aceite de oliva y una pizca de sal de mar en los huevos. Sirve inmediatamente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de autenticidad, añade 1 cucharadita de ají rocoto en polvo (típico boliviano) a la mezcla.
- Usa platos negros para servir: el contraste con el chuño oscuro y la palta verde resaltará la presentación.
- Si el tartar va a estar más de 10 minutos antes de servir, coloca los huevos de codorniz en el último momento para evitar que se sequen.
Sustituciones
- Chuño negro: Puedes reemplazarlo con papa morada deshidratada (camote morado seco), remojada igual tiempo. El sabor será más dulce y la textura ligeramente más blanda, pero mantendrá el color intenso.
- Huevos de codorniz: Si no encuentras huevos de codorniz, usa huevo de gallina pochado cortado en trozos pequeños. El sabor será similar, pero la presentación perderá elegancia. Añade una pizca de pimentón ahumado para compensar.
- Palta Hass: La palta Fuerte es una alternativa, aunque menos cremosa. Para compensar, añade 1 cucharadita de aceite de aguacate a la mezcla para recuperar la untuosidad.
Errores Comunes
- El chuño queda amargo: Remójalo al menos 12 horas en agua fría, cambiándola 2 veces. Si el amargor persiste, hierve el chuño escurrido por 5 minutos y enjuaga bien.
- La mezcla del tartar se desmorona: No aplastes el chuño: tritúralo solo lo necesario para integrar. Usa un molde para compactar y enfría el tartar 10 minutos antes de servir.
- Los huevos de codorniz quedan duros: Cocínalos exactamente 2:30 minutos en agua hirviendo y enfríalos en hielo. Usa un temporizador para precisión.
Conservación y Congelación
Este tartar de chuño se debe consumir fresco para mantener sus texturas, pero puedes preparar los ingredientes por separado con antelación. El chuño remojado y escurrido aguanta hasta 2 días en la nevera en un recipiente hermético con papel absorbente para eliminar humedad. La mezcla de palta y vegetales (sin el chuño) se conserva 12 horas en nevera, pero añade el jugo de limón justo antes de mezclar para evitar oxidación. No congeles el tartar montado, ya que la palta y los huevos perderían su textura. Si necesitas congelar el chuño remojado, hazlo en porciones secas y bien selladas por hasta 1 mes; descóngelo en nevera 8 horas antes de usar. Los huevos de codorniz cocidos se guardan 3 días en nevera (sin pelar) y no se congelan.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué es el chuño y dónde lo compro?
El chuño es papa deshidratada típica de Bolivia y Perú, obtenida mediante un proceso de liofilización natural en el Altiplano. Puedes encontrarlo en tiendas de productos andinos, mercados latinoamericanos o en línea. Busca la variedad negra (más amarga) o blanca (más dulce).
¿Puedo hacer esta receta vegana?
Sí, sustituye los huevos de codorniz por tofu marinado en jugo de limón y cúrcuma (para color). Corta el tofu en cubos pequeños y dóralo ligeramente en sartén para imitar la textura del huevo.
¿El ají amarillo es muy picante?
El ají amarillo tiene un nivel de picor medio (3/10 en escala Scoville). Si prefieres menos picante, usa ají amarillo desvenado (sin semillas) o sustituye por pimentón dulce en pasta.
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