Sopa de Tomate y Albahaca con Queso de Cabra Gratinado: Entrante Francés Cremoso y Ligero
Eleva tu menú con esta sopa de tomate y albahaca con queso de cabra gratinado, un entrante francés que combina la acidez vibrante de los tomates maduros con el toque cremoso y ligeramente terroso del queso de cabra fundido. Ideal para ocasiones especiales o cenas ligeras, esta receta destaca por su textura sedosa y su equilibrio perfecto entre lo rústico y lo sofisticado. A diferencia de las versiones tradicionales, aquí incorporamos un caldo de verduras casero y un gratinado final que aporta un contraste crujiente, llevando el plato a otro nivel. Una opción saludable, sin harinas y con un toque gourmet que sorprenderá a tus comensales.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta sopa de tomate y albahaca con queso de cabra gratinado radica en el equilibrio de sabores: el vinagre balsámico envejecido realza la acidez natural del tomate, mientras que la miel de romero aporta un toque floral que contrasta con el queso de cabra. No hiervas la sopa después de añadir la albahaca fresca para preservar su aroma, y gratina el queso a alta temperatura para lograr una capa crujiente sin secar la sopa.
Ingredientes
- 1.2kgtomates maduros pera
- 1unidadcebolla morada
- 3dienteajo
- 20galbahaca fresca
- 500mlcaldo de verduras casero
- 150gqueso de cabra blanco semiduro
- 2rebanadapan integral sin corteza
- 30mlaceite de oliva virgen extra
- 10mlvinagre balsámico envejecido
- 5mlmiel de romero
- 0.1gnuez moscada rallada
- 0.5cucharaditasal marina
- 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
- 10gperejil fresco picado
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (convección) para el gratinado final.
En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada finamente y los dientes de ajo laminados. Sofríe durante 5 minutos hasta que estén transparentes, sin dorar.
Incorpora los tomates pera pelados, sin semillas y troceados. Cocina a fuego lento durante 15 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los tomates se deshagan.
Vierte el caldo de verduras casero y añade el vinagre balsámico envejecido y la miel de romero. Sazona con sal marina, pimienta negra recién molida y una pizca de nuez moscada rallada. Hierve a fuego medio durante 10 minutos.
Retira del fuego y tritura la sopa con una batidora de mano hasta obtener una textura cremosa y homogénea. Incorpora la albahaca fresca picada (reservando algunas hojas para decorar) y mezcla bien.
Prueba y ajusta la sazón si es necesario. Vierte la sopa en cuencos resistentes al horno.
Tuesta ligeramente las rebanadas de pan integral sin corteza y colócalas sobre la sopa. Desmenuza el queso de cabra blanco semiduro sobre el pan y espolvorea un poco de perejil fresco picado.
Hornea durante 5-7 minutos, o hasta que el queso esté gratinado y dorado. Sirve inmediatamente con las hojas de albahaca reservadas como decoración.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, decora con un hilo de aceite de oliva virgen extra y reducción de vinagre balsámico antes de servir.
- Si prefieres una versión más ligera, omite el pan y gratinado el queso directamente sobre la sopa con un poco de almendras fileteadas para dar crunch.
- Usa tomates de pera de temporada para un sabor más dulce y menos ácido.
Sustituciones
- Queso de cabra blanco semiduro: Puedes sustituirlo por queso feta desmenuzado, aunque el resultado será menos cremoso y más salado. Ajusta la sal en la receta si optas por esta alternativa.
- Caldo de verduras casero: Usa caldo de pollo bajo en sodio si no tienes caldo de verduras. Evita los caldos comerciales con aditivos para no alterar el sabor limpio de la sopa.
- Pan integral sin corteza: Sustituye por galletas de arroz para una versión sin gluten. Sumérgelas ligeramente en la sopa antes de gratinar para que no queden demasiado crujientes.
Errores Comunes
- La sopa queda demasiado líquida.: Reduce el caldo a fuego lento antes de triturar, o añade una cucharada de tomate triturado natural para espesar sin alterar el sabor.
- El queso de cabra no se gratinado correctamente.: Coloca los cuencos en la parte superior del horno y usa la función gratinar. No cubras con papel aluminio para permitir que el queso se dore.
- El sabor a albahaca es demasiado intenso.: Añade la albahaca fresca al final, después de triturar, y usa solo las hojas jóvenes, que son más suaves.
Conservación y Congelación
Para guardar esta sopa de tomate y albahaca con queso de cabra gratinado en la nevera, deja que se enfríe completamente y transfiere a un recipiente hermético. Consérvala sin el pan y el queso gratinado para evitar que se reblandezcan. Aguanta hasta 3 días en la nevera. Para congelar, omite el gratinado y el pan, y guarda la sopa en porciones individuales en bolsas para congelar. Dura hasta 3 meses en el congelador. Al descongelar, calienta la sopa a fuego lento y prepara el gratinado fresco en el momento de servir para mantener la textura crujiente. No congeles la sopa con el queso ya gratinado, ya que perderá su consistencia.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo preparar esta sopa en una olla express?
Sí, pero reduce el caldo a la mitad y cocina los tomates y verduras durante solo 5 minutos en la olla express. Termina el gratinado en el horno como se indica en la receta.
¿Es posible hacer esta receta sin lácteos?
Sí, sustituye el queso de cabra por tofu ahumado desmenuzado o queso vegano rallado. El resultado será menos cremoso, pero igualmente sabroso.
¿Cómo puedo hacer que la sopa sea más espesa?
Añade una patata mediana cocida y triturada junto con los tomates, o una cucharada de puré de tomate antes de batir. Evita usar harinas para mantener la receta ligera.
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