ZonaDeSabor

Samosas de Calabacín y Queso Feta: Entrante Indio-Pakistaní con Masa Filo Crujiente

Las samosas de calabacín y queso feta son una fusión innovadora entre la tradición indio-pakistaní y los sabores mediterráneos, donde la masa filo crujiente envuelve un relleno cremoso y aromático. A diferencia de las clásicas samosas de patata o guisantes, esta versión destaca por su textura ligera y su combinación única de calabacín asado, queso feta desmenuzado y especias como comino y cilantro. Ideal para servir como entrante en cenas o como aperitivo para compartir, esta receta es tan versátil que puedes prepararla al horno o en airfryer para un resultado aún más ligero. Sorprende a tus invitados con un plato lleno de matices, donde el contraste entre lo crujiente y lo cremoso es el verdadero protagonista.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
8gProteína
220Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
GlutenLácteosHuevos
Samosas doradas y crujientes de masa filo rellenas de calabacín asado y queso feta, servidas en bandeja de madera con semillas de sésamo y acompañadas de chutney verde.

El Secreto de esta Receta

El secreto para que tus samosas de calabacín y queso feta queden ultra crujientes es precalentar bien el horno y usar capas finas de masa filo pintadas con huevo. Además, asar el calabacín antes de mezclarlo con el queso feta evita que el relleno quede acuoso y arruine la textura. No escatimes en especias: el comino y la cúrcuma son clave para el aroma indio-pakistaní auténtico.

Ingredientes

Porciones
12
Progreso0%
  • 12hojamasa filo
  • 2unidadcalabacín mediano
  • 200grqueso feta
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 10grjengibre fresco
  • 20grcilantro fresco
  • 1cucharaditacomino en polvo
  • 0.5cucharaditacúrcuma en polvo
  • 0.25cucharaditapimienta de cayena
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 1unidadhuevo
  • 15grsemillas de sésamo
  • 1pizcasal
  • 1pizcapimienta negra

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (convección) y forra una bandeja con papel de hornear.

2

Lava y corta los calabacines en dados pequeños. Salpimienta y ásalos en una sartén con 10 ml de aceite de oliva a fuego medio hasta que estén tiernos (unos 8-10 minutos). Retira y reserva.

3

En la misma sartén, sofríe la cebolla morada picada finamente, el ajo y el jengibre rallado con el resto del aceite hasta que la cebolla esté transparente.

4

Añade el comino, la cúrcuma y la pimienta de cayena. Remueve bien para integrar las especias y cocina 1 minuto más.

5

Incorpora los calabacines asados, el queso feta desmenuzado y el cilantro picado. Mezcla todo y deja enfriar.

6

Extiende una hoja de masa filo sobre una superficie plana y pinta con huevo batido. Coloca otra hoja encima y repite el proceso hasta tener un bloque de 3 hojas superpuestas.

7

Corta el bloque en tiras de 10 cm de ancho. Coloca 1 cucharada del relleno en un extremo de cada tira y dobla en forma de triángulo, sellando los bordes con más huevo. Repite hasta terminar.

8

Coloca las samosas en la bandeja, pinta con huevo y espolvorea semillas de sésamo. Hornea 15-20 minutos o hasta que estén doradas y crujientes.

9

Sirve calientes con un chutney de menta o yogur natural.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade raspadura de limón al relleno antes de envolverlo.
  • Si te sobra relleno, úsalo para hacer tartaletas sin masa en el airfryer: colócalo en moldes de silicona y hornea a 180°C durante 8-10 minutos.
  • Acompaña con un chutney de tamarindo y menta para equilibrar el sabor salado del queso feta.

Sustituciones

  • Queso feta: Puedes sustituirlo por queso de cabra desmenuzado para un sabor más intenso y cremoso, aunque perderás el toque salado característico del feta. Ajusta la sal al gusto si optas por esta alternativa.
  • Masa filo: Si prefieres una versión sin gluten, usa hojas de arroz o masa de trigo sarraceno. Ten en cuenta que el resultado será menos crujiente y más frágil, por lo que hornea a temperatura más baja (160°C) y durante menos tiempo.
  • Calabacín: Para un relleno más dulce, reemplázalo por berenjena asada. Escúrrela bien después de asar para eliminar el exceso de agua y mantener la textura crujiente de la samosa.

Errores Comunes

  • La masa filo se rompe al manipularla.: Trabaja rápido y cubre las hojas que no estés usando con un paño húmedo para evitar que se sequen. Si se rompen, superpón dos capas y sella bien con huevo.
  • Las samosas quedan empapadas.: Escurre bien el calabacín después de asarlo y enfría el relleno antes de envolverlo. Si el relleno está húmedo, añade 1 cucharada de pan rallado para absorber el exceso de líquido.
  • No se dora la masa filo.: Pinta generosamente con huevo cada capa y hornea en la parte superior del horno para que el calor directo dore la masa. Si usas airfryer, rocía con un poco de aceite en spray antes de cocinar.

Conservación y Congelación

Puedes conservar las samosas de calabacín y queso feta en la nevera hasta 2 días en un recipiente hermético, separadas por papel de hornear para evitar que se peguen. Para recalentarlas, colócalas en el horno a 160°C durante 5-10 minutos hasta que recuperen su textura crujiente. No las calientes en el microondas, ya que la masa filo perderá su crocancia. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de hornear: colócalas en una bandeja con papel de hornear, mételas al congelador 1 hora (para que no se peguen) y luego guárdalas en una bolsa hermética hasta 1 mes. Hornea directamente desde congeladas, añadiendo 5 minutos extra al tiempo de cocción.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo freír las samosas en lugar de hornear?

Sí, pero no es recomendable si buscas una versión más ligera. Si decides freír, usa aceite abundante a 180°C y fríe 2-3 minutos hasta que estén doradas. Escúrrelas bien sobre papel absorbente.

¿Puedo hacer esta receta vegana?

Claro. Sustituye el queso feta por tofu desmenuzado (previamente marinado en limón y sal) y el huevo por leche vegetal para pintar la masa. Usa masa filo vegana (sin huevo).

¿Cómo evito que el queso feta se deshaga al hornear?

Enfría bien el relleno antes de envolverlo y usa queso feta de buena calidad, que suele ser más firme. Si el feta es muy cremoso, mezclalo con un poco de pan rallado para dar consistencia.

También te encantarán