Samosa de Garbanzo y Espinacas al Horno: Entrante Indio Crujiente y Bajo en Calorías
La samosa de garbanzo y espinacas al horno es una versión innovadora y ligera del clásico entrante indio, perfecta para quienes buscan sabores auténticos sin sacrificar la salud. Esta receta, crujiente y bajo en calorías, combina la textura cremosa del garbanzo con el toque terroso de las espinacas frescas, todo envuelto en una masa de harina de garbanzo y avena que aporta un extra de proteína y fibra. Ideal para servir en reuniones, como snack o incluso en tuppers, esta samosa al horno es una opción vegana, sin gluten y alta en nutrientes que conquistará a todos. Olvídate de las frituras: aquí el horno hace el trabajo, garantizando un resultado dorado y lleno de aroma a especias indias.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta samosa de garbanzo y espinacas al horno radica en la combinación de harina de garbanzo y avena para la masa, que aporta un crujiente perfecto sin fritura y un extra de proteína vegetal. No sobrecargues el relleno para evitar que la masa se rompa al sellar, y hornea a alta temperatura para lograr esa textura dorada y esponjosa que las hace irresistibles.
Ingredientes
- 300grgarbanzos cocidos
- 200grespinacas frescas
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 1cucharaditajengibre fresco rallado
- 1cucharaditacomino en polvo
- 1cucharaditacilantro en polvo
- 0.5cucharaditacúrcuma en polvo
- 0.5cucharaditagaram masala
- 1unidadchile verde picado
- 150grharina de garbanzo
- 50grcopos de avena finos
- 60mlagua tibia
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal marina
- 1cucharadajugo de limón
- 1cucharaditasemillas de sésamo tostadas
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (180°C si es con ventilación) y forra una bandeja con papel de hornear.
En un bol, machaca ligeramente los garbanzos cocidos con un tenedor, dejando algunos enteros para dar textura. Reserva.
En una sartén antiadherente, saltea la cebolla morada picada finamente con el ajo y el jengibre en 1 cucharadita de aceite de oliva hasta que estén transparentes.
Añade las espinacas frescas picadas, el chile verde, el comino, el cilantro en polvo, la cúrcuma y el garam masala. Cocina 3-4 minutos hasta que las espinacas se ablanden. Retira del fuego y mezcla con los garbanzos. Incorpora el jugo de limón y ajusta de sal. Este es el relleno.
Para la masa, mezcla en otro bol la harina de garbanzo, los copos de avena, el resto del aceite de oliva y el agua tibia. Amasa hasta obtener una mezcla homogénea y manejable. Si queda muy espesa, añade 1 cucharada más de agua.
Divide la masa en 8 porciones iguales. Extiende cada una sobre una superficie enharinada con harina de garbanzo hasta formar círculos finos (unos 12 cm de diámetro).
Coloca 1 cucharada de relleno en el centro de cada círculo. Dobla la masa por la mitad, sellando los bordes con un poco de agua para que no se abran. Presiona los bordes con un tenedor para dar el típico diseño de samosa.
Pincela las samosas con un poco de agua y espolvorea semillas de sésamo tostadas por encima.
Hornea durante 20-25 minutos, o hasta que estén doradas y crujientes. Dale la vuelta a mitad de cocción para que se doren uniformemente.
Saca del horno y deja reposar 5 minutos antes de servir. Acompaña con chutney de menta o yogur vegano si deseas.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de asafoétida (hing) al relleno. Esta especia indio es clave para dar profundidad a los sabores veganos.
- Si quieres un relleno más cremoso, tritura la mitad de los garbanzos con un poco de agua y mézclalos con el resto del relleno.
- Para un acabado brillante, pincela las samosas con un poco de leche vegetal sin azúcar antes de hornear.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes sustituirla por harina de lentejas en la misma cantidad. Esto dará un sabor ligeramente más terroso a la masa, pero mantendrá la textura crujiente. Asegúrate de ajustar el agua, ya que la harina de lentejas puede absorber más líquido.
- Copos de avena: Si no tienes avena, usa harina de arroz integral en la misma proporción. La masa quedará un poco más frágil, pero igual de crujiente. Añade 1 cucharadita de psyllium para mejorar la cohesión.
- Espinacas frescas: Sustituye por acelgas o kale picadas. Blanquéalas 1 minuto en agua hirviendo antes de saltearlas para suavizar su textura y evitar que el relleno quede amargo.
Errores Comunes
- La masa se rompe al sellar las samosas.: Humedece los bordes con agua antes de sellar y no uses demasiado relleno. Si la masa está muy seca, añade 1 cucharadita más de agua y amasa de nuevo.
- Las samosas no quedan crujientes.: Hornea a 200°C y coloca la bandeja en la parte media-alta del horno. Si el horno no calienta bien, gira la bandeja a mitad de cocción para un dorado uniforme.
- El relleno queda aguado.: Escurre bien las espinacas después de lavarlas y saltea a fuego medio-alto para evaporar el exceso de líquido. Si el relleno sigue húmedo, añade 1 cucharada de harina de garbanzo para espesar.
Conservación y Congelación
Para guardar las samosas de garbanzo y espinacas al horno en la nevera, colócalas en un recipiente hermético una vez que se hayan enfriado por completo. Durarán hasta 3 días sin perder su textura crujiente si las recalientas en el horno a 180°C durante 5-10 minutos. Evita el microondas, ya que las dejará blandas. Si prefieres congelarlas, envuélvelas individualmente en papel film y colócalas en una bolsa para congelar. Congélalas crudas (antes de hornear) para mejores resultados: así podrás hornearlas directamente desde el congelador, añadiendo 5 minutos extra al tiempo de cocción. Las samosas congeladas duran hasta 2 meses. Para descongelar, déjalas en la nevera toda la noche o hornéalas directamente desde congeladas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas samosas en airfryer?
Sí, puedes cocinar las samosas en airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía un poco de aceite en spray antes de cocinar para garantizar el crujiente.
¿Cómo hago para que la masa quede más elástica?
Añade 1 cucharadita de goma xantana a la mezcla de harina y avena. Esto mejorará la elasticidad sin afectar el sabor. También puedes dejar reposar la masa 10 minutos antes de estirarla.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero descongélalas y escúrrelas muy bien para eliminar todo el líquido. Saltea las espinacas congeladas con las especias para evaporar la humedad antes de mezclarlas con los garbanzos.
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