Raviolis de Calabacín Rellenos de Queso de Cacahuete y Mermelada de Higos: Postre Salado Sin Gluten en 25 Minutos
Los raviolis de calabacín rellenos de queso de cacahuete y mermelada de higos son una explosión de sabores contrastantes que fusionan lo dulce y lo salado en un solo bocado. Esta receta de postre salado sin gluten es ideal para quienes buscan una opción alta en proteína y baja en carbohidratos, pero con un toque gourmet. El calabacín, cortado en láminas finas, actúa como la envoltura perfecta para un relleno cremoso de queso de cacahuete casero y la acidez equilibrada de la mermelada de higos. Una receta rápida que sorprenderá en cualquier ocasión, desde cenas informales hasta menús degustación.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estos raviolis de calabacín rellenos de queso de cacahuete y mermelada de higos está en el equilibrio de texturas y sabores. Usa calabacines jóvenes (más firmes y dulces) y láminas ultrafinas para que se cocinen al vapor en la sartén sin romperse. El queso de cacahuete debe ser 100% natural para evitar sabores artificiales, y la mermelada de higos debe estar a temperatura ambiente para integrarse mejor en el relleno. No sobrecargues el relleno o los raviolis se romperán al cocinarlos.
Ingredientes
- 2unidadcalabacín fresco
- 150grqueso de cacahuete natural sin azúcar
- 100grmermelada de higos sin aditivos
- 50grqueso feta desmenuzado
- 1unidadhuevos grandes
- 20grharina de almendra
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 8unidadhojas de menta frescas
- 0.5cucharaditasal marina
Instrucciones Paso a Paso
Pela los calabacines y córtalos en láminas finas (2-3 mm) con un pelador o mandolina. Reserva las láminas más anchas para los raviolis.
En un bol, mezcla el queso de cacahuete con el huevo, la harina de almendra, la pimienta negra y una pizca de sal marina hasta obtener una pasta homogénea y cremosa.
Añade la mermelada de higos a la mezcla anterior y integra con movimientos suaves para crear un relleno con vetas dulces. Si la mezcla queda muy espesa, añade 1 cucharadita de agua tibia.
Coloca una lámina de calabacín sobre una superficie plana. Deposita 1 cucharadita de relleno en el centro y cubre con otra lámina. Presiona ligeramente los bordes para sellar, evitando que el relleno se salga.
Repite el proceso hasta agotar los ingredientes. Para un acabado profesional, recorta los bordes con un cortapastas redondo.
Calienta el aceite de oliva en una sartén antiadherente a fuego medio. Cocina los raviolis por ambos lados durante 2-3 minutos hasta que el calabacín esté tierno pero firme.
Espolvorea el queso feta desmenuzado por encima de los raviolis y decora con hojas de menta fresca antes de servir. Opcional: añade un hilo de mermelada de higos por encima para un toque visual.
Sirve inmediatamente para disfrutar de la textura crujiente del calabacín y el contraste de sabores.
Pro-Tips del Chef
- Usa un cortapastas con forma de flor para darle un toque elegante a los raviolis.
- Si el queso de cacahuete está muy espeso, calienta ligeramente la mezcla para facilitar el relleno.
- Para un toque ahumado, añade 1/2 cucharadita de pimentón de la Vera al relleno.
- Acompaña con una salsa de yogur griego y limón para realzar los sabores.
Sustituciones
- Queso de cacahuete: Puedes sustituirlo por crema de almendras para un sabor más neutro, pero el resultado será menos proteico. Si usas queso de anacardos, la textura será más cremosa pero el contraste con la mermelada de higos será menos intenso.
- Mermelada de higos: La mermelada de granada aporta un toque ácido y vibrante, pero reduce la cantidad a 80 gr para no alterar el equilibrio dulce-salado. Evita mermeladas con azúcares añadidos.
- Calabacín: Si no encuentras calabacín fresco, usa berenjena en láminas finas, pero debes salarlas y escurrirlas 15 minutos antes para eliminar el amargor y evitar que los raviolis queden empapados.
Errores Comunes
- Las láminas de calabacín se rompen al rellenar.: Usa láminas más gruesas (3-4 mm) y cocínalas 1 minuto en agua hirviendo antes de rellenar para que sean más flexibles. No las seques con papel, solo escúrrelas.
- El relleno se sale al cocinar.: Sella bien los bordes presionando con los dedos y usa un poco de harina de almendra en los bordes como 'pegamento'. Cocina a fuego bajo para evitar que el calabacín se ablande demasiado rápido.
- Los raviolis quedan empalagosos.: Añade 1 cucharadita de vinagre de manzana al relleno para cortar la dulzura. Sirve con queso feta extra para equilibrar los sabores.
Conservación y Congelación
Para guardar estos raviolis de calabacín rellenos, colócalos en un recipiente hermético con papel de horno entre capas para evitar que se peguen. En la nevera, se conservan hasta 2 días, pero es recomendable consumirlos frescos para disfrutar de su textura crujiente. Si deseas congelarlos, hazlo antes de cocinarlos: dispón los raviolis en una bandeja con papel vegetal, congélalos 1 hora (para que no se peguen) y luego transfiere a una bolsa hermética. Se mantendrán hasta 1 mes. Para cocinarlos desde congelados, no los descongeles: cocínalos directamente en la sartén a fuego lento con un poco más de aceite, tapados, durante 4-5 minutos por lado. Evita el microondas, ya que el calabacín perderá su textura.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta en airfryer?
Sí, pero rocía los raviolis con un poco de aceite en spray y cocínalos a 180°C durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El resultado será más crujiente, pero menos jugoso.
¿Es apta para veganos?
No, por el queso feta y el huevo. Para una versión vegana, sustituye el huevo por 1 cucharada de semillas de lino molidas + 3 cucharadas de agua y el queso feta por tofu desmenuzado marinado en limón y sal.
¿Puedo usar calabacín cocido para las láminas?
No recomendado. El calabacín crudo es esencial para que los raviolis mantengan su forma y textura durante la cocción. Si usas calabacín cocido, se deshará al rellenar.
También te encantarán

Filipinos Blancos Saludables Caseros
Descubre cómo hacer filipinos blancos saludables caseros. Una versión fit, sin azúcar refinado y muy crujiente. La receta definitiva para matar el gusanillo.

Receta Kinder Bueno Healthy sin Azúcar
Prepara el mejor Kinder Bueno healthy casero sin azúcar. Un dupe viral, crujiente por fuera y cremoso por dentro, súper fácil de hacer.