Phalafel iraquí de garbanzos y cilantro: Croquetas fritas con tahini y granada
El phalafel iraquí es una joya de la cocina árabe que destaca por su textura esponjosa por dentro y crujiente por fuera, gracias a la combinación única de garbanzos remojados, cilantro fresco y especias como el comino y la cúrcuma. A diferencia de las versiones libanesas, esta receta incorpora cebolla caramelizada y un toque de jengibre fresco para darle profundidad. Acompañado de una salsa cremosa de tahini y el contraste ácido-dulce de la granada, este plato es un aperitivo vegano alto en proteínas que conquistará hasta al más escéptico. Ideal para servir en reuniones o como tupper saludable para llevar al trabajo.

El Secreto de esta Receta
El secreto del phalafel iraquí radica en el remojo prolongado de los garbanzos (12 horas mínimo) y en el uso de cebolla caramelizada, que aporta un dulzor natural que equilibra las especias. No uses garbanzos enlatados, ya que la textura no será la misma. Además, añadir bicarbonato al remojo ayuda a ablandar los garbanzos sin que pierdan su estructura, clave para que las croquetas no se deshagan al freír.
Ingredientes
- 300grgarbanzos secos
- 1manojo grandecilantro fresco
- 1unidadcebolla morada
- 4dienteajo
- 2cucharaditacomino molido
- 1cucharaditacúrcuma molida
- 1cucharadajengibre fresco rallado
- 3cucharadaharina de garbanzo
- 0.5cucharaditabicarbonato de sodio
- 0.5cucharaditapimienta de cayena
- 1.5cucharaditasal marina
- 500mlaceite de girasol
- 100grtahini
- 3cucharadazumo de limón
- 0.5unidadgranada
- 2cucharadaagua helada
- 1pizcapizca de azúcar
Instrucciones Paso a Paso
Remoja los garbanzos secos en agua fría con una pizca de bicarbonato de sodio durante 12 horas (o toda la noche). Escúrrelos y enjuágalos bien.
En una sartén, carameliza la cebolla morada picada fina con un chorrito de aceite hasta que esté dorada. Reserva.
En un procesador de alimentos, tritura los garbanzos escurridos, el cilantro fresco (solo las hojas), el ajo, el jengibre rallado, las especias (comino, cúrcuma, pimienta de cayena) y la sal. Añade la cebolla caramelizada y tritura hasta obtener una masa homogénea pero con algo de textura.
Incorpora la harina de garbanzo y mezcla bien. La masa debe quedar maleable pero no pegajosa. Si está muy húmeda, añade más harina de garbanzo (1 cucharada a la vez).
Deja reposar la mezcla en la nevera 30 minutos para que los sabores se integren.
Forma bolitas con las manos humedecidas y aplástalas ligeramente para dar forma de croqueta. Si la masa se pega, humedece tus manos con agua helada.
Calienta el aceite de girasol a 170°C en una olla honda. Fríe las croquetas en batches (4-5 a la vez) durante 3-4 minutos o hasta que estén doradas y crujientes. Escúrrelas sobre papel absorbente.
Para la salsa de tahini: mezcla el tahini, el zumo de limón, una pizca de azúcar, sal al gusto y 2 cucharadas de agua helada. Bate hasta obtener una crema suave. Si queda muy espesa, añade más agua.
Sirve las croquetas calientes o tibias, acompañadas de la salsa de tahini y semillas de granada frescas por encima.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de ras el hanout (mezcla de especias marroquí) a la masa.
- Si prefieres una versión menos grasa, hornea las croquetas a 200°C durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite de oliva antes de hornear para que queden doradas.
- Sirve el phalafel en pan de pita integral con hojas de lechuga, rodajas de pepino y la salsa de tahini para convertirlo en un wrap iraquí.
- Para un contrasta de texturas, añade hierbas frescas picadas (menta o eneldo) a la salsa de tahini.
Sustituciones
- Harina de garbanzo: Puedes reemplazarla con harina de avena sin gluten o almendra molida, pero la textura será menos crujiente y más densa. Ajusta la cantidad (2 cucharadas de harina de avena por cada 3 de garbanzo) y añade 1 cucharada extra de agua a la masa si queda muy seca.
- Cilantro fresco: Si no te gusta el cilantro, usa perejil fresco en la misma cantidad. El sabor será más suave y menos cítrico, pero seguirá siendo aromático. Evita el cilantro en polvo, ya que no aporta la frescura necesaria.
- Tahini: Para una versión sin sésamo, sustituye el tahini por yogur griego vegano (de soja o coco) mezclado con 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra. La salsa será menos densa y más líquida, pero igualmente cremosa.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al freír: Asegúrate de que los garbanzos estén bien escurridos después del remojo y no excedas la cantidad de cebolla caramelizada (máximo 1/4 de la mezcla). Si la masa sigue frágil, añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo y refrigera 15 minutos más.
- El phalafel queda seco por dentro: No tritures en exceso la masa (debe quedar con algo de textura) y fríe a temperatura constante (170°C). Si el aceite está demasiado caliente, el exterior se dorará rápido pero el interior quedará crudo.
- La salsa de tahini queda amarga: Equilibra el amargor del tahini añadiendo 1 cucharadita de miel o sirope de agave (opcional para veganos) y más zumo de limón. Bate bien hasta que la salsa esté cremosa y homogénea.
Conservación y Congelación
El phalafel iraquí se conserva hasta 3 días en la nevera en un recipiente hermético, separado de la salsa de tahini. Para recalentar, colócalas en una bandeja con papel de horno y calienta en el horno a 180°C durante 10 minutos (o en el airfryer a 160°C durante 5-6 minutos) para que recuperen su textura crujiente. No las recalientes en el microondas, ya que quedarán blandas. Para congelar, enfría las croquetas completamente después de freír, colócalas en una bandeja con papel de horno (sin que se toquen) y congélalas 2 horas. Luego, transfiere a una bolsa hermética y conserva hasta 1 mes. Para freír desde congelado, no las descongeles: sumérgelas directamente en aceite caliente a 160°C durante 5-6 minutos. La salsa de tahini no se congela bien (puede cortarse), así que prepárala fresca el día de servir.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar garbanzos enlatados para esta receta?
No recomendamos usar garbanzos enlatados, ya que suelen estar demasiado cocidos y la textura del phalafel no será la misma. Los garbanzos secos remojados dan una masa más compacta y crujiente al freír. Si no tienes tiempo, usa garbanzos enlatados escurridos y secos, pero tritúralos muy bien y añade 2 cucharadas extra de harina de garbanzo para compensar la humedad.
¿Cómo hago para que el phalafel quede más verde?
El color verde intenso del phalafel iraquí proviene del cilantro fresco. Para potenciarlo, usa 2 manojos de cilantro (solo las hojas) y añade 1 cucharada de perejil fresco. Evita el cilantro en polvo, ya que no aporta color. También puedes incluir espinacas frescas (50 gr) en la tritura, pero escúrrelas bien para eliminar el exceso de agua.
¿Puedo hacer esta receta en airfryer?
Sí, pero con algunos ajustes. Rocía las croquetas con aceite de oliva por ambos lados y cocínalas en el airfryer a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. El resultado será menos crujiente que frito, pero igual de sabroso. Para más textura, píntalas con un poco de tahini diluido antes de cocinar.
¿La salsa de tahini se puede preparar con antelación?
Sí, la salsa de tahini aguanta hasta 5 días en la nevera en un tarro hermético. Bátela bien antes de usar, ya que puede separarse. Si queda muy espesa, añade 1 cucharada de agua helada y mezcla.
También te encantarán

Doritos de Garbanzos Crujientes al Horno
Snack fit súper fácil: doritos de garbanzos crujientes al horno. Muy altos en proteína vegetal, bajos en grasa y perfectos para picar entre horas.

Ensalada de Quinoa, Aguacate y Mango
Prepara cenas ligeras y frescas con esta ensalada de quinoa, aguacate y mango. Llena de vitaminas, sin gluten y lista en 20 minutos.