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Pepitorias de Hígado de Pollo con Pimentón y Ajo: Tapa Tradicional de Bar

Las pepitorias de hígado de pollo con pimentón y ajo son una tapa tradicional de bar que combina el sabor intenso del hígado de pollo con el toque ahumado del pimentón de la Vera y el aroma del ajo. Esta receta, típica en muchas regiones de España, es perfecta para acompañar con una caña o un vino blanco. Además, es económica, rápida de preparar y llena de proteínas, ideal para servir en reuniones o como entrante en cualquier comida. Su textura cremosa y su sabor contundente la convierten en una opción infalible para los amantes de la cocina casera y tradicional.

25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
220Calorías
SofritoTécnica
Alérgenos
HuevosApio
Plato de pepitorias de hígado de pollo empanadas y doradas, con trozos de ajo y perejil fresco, servidas en cazuela de barro sobre fondo rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas pepitorias de hígado de pollo con pimentón y ajo perfectas está en el rebozado doble: primero con la mezcla de harina y pimentón, y luego con huevo y pan rallado. Esto garantiza una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro. Además, el vinagre de vino blanco añadido al final realza el sabor del pimentón y equilibra la intensidad del hígado.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 400grhígado de pollo
  • 4dienteajo
  • 1cucharaditapimentón dulce de la Vera
  • 50grharina de trigo
  • 1unidadhuevo
  • 30grpan rallado
  • 100mlaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal
  • 1ramaperejil fresco
  • 1cucharadavinagre de vino blanco
  • 1unidadhoja de laurel

Instrucciones Paso a Paso

1

Limpia los hígados de pollo retirando cualquier resto de grasa o membranas. Corta cada hígado en trozos pequeños y uniformes, de unos 2-3 cm. Reserva.

2

En un bol, mezcla la harina de trigo, el pimentón dulce de la Vera y una pizca de sal. Reboza los trozos de hígado en esta mezcla, asegurándote de que queden bien cubiertos.

3

Bate el huevo en otro bol y añade los trozos de hígado rebozados, remojándolos bien. A continuación, pásalos por el pan rallado para que queden empanados.

4

Calienta el aceite de oliva virgen extra en una sartén a fuego medio. Cuando esté caliente, añade los trozos de hígado empanados y fríelos hasta que estén dorados por todos lados (unos 3-4 minutos). Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

5

En la misma sartén, añade los dientes de ajo picados finamente y la hoja de laurel. Sofríe a fuego lento hasta que los ajos estén ligeramente dorados. Agrega el vinagre de vino blanco y deja reducir unos segundos.

6

Incorpora los trozos de hígado fritos a la sartén con el sofrito de ajo y vinagre. Mezcla bien para que se impregnen de los sabores y cocina durante 1 minuto más a fuego bajo.

7

Retira la hoja de laurel y espolvorea perejil fresco picado por encima. Sirve las pepitorias de hígado de pollo calientes en un plato hondo o en cazuela de barro, acompañadas de pan tostado o patatas fritas.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una pizca de comino a la mezcla de harina y pimentón.
  • Si prefieres una versión más ligera, hornea los trozos de hígado empanados a 200°C durante 10-12 minutos en lugar de freírlos.
  • Acompaña esta tapa con una salsa alioli casera o un poco de mayonesa con limón para realzar su sabor.

Sustituciones

  • Harina de trigo: Puedes sustituir la harina de trigo por harina de garbanzo para una versión sin gluten. El resultado será ligeramente más denso, pero igual de sabroso.
  • Pimentón dulce de la Vera: Si no tienes pimentón dulce, usa pimentón agridulce, aunque el sabor será un poco más intenso. Evita el picante si buscas un perfil tradicional.
  • Pan rallado: Para una opción más ligera, sustituye el pan rallado por copos de avena finos. El empanado quedará menos crujiente pero igual de sabroso.

Errores Comunes

  • El hígado queda seco o duro.: No cocines los trozos de hígado a fuego alto ni durante demasiado tiempo. Fríelos a fuego medio y retíralos en cuanto estén dorados para evitar que se sequen.
  • El empanado se desprende al freír.: Asegúrate de que los trozos de hígado estén bien secos antes de rebozarlos y presiónalos ligeramente al pasarlos por el huevo y el pan rallado para que se adhiera mejor.
  • El sabor a pimentón es demasiado fuerte.: Si el pimentón domina demasiado, equilibra con un chorrito de vinagre o limón al final. Esto suavizará el sabor sin perder la esencia de la receta.

Conservación y Congelación

Las pepitorias de hígado de pollo con pimentón y ajo se conservan bien en la nevera durante 2-3 días en un recipiente hermético. Para guardarlas, deja que se enfríen completamente antes de taparlas. Si quieres congelarlas, hazlo en una bolsa apta para congelador, separando las porciones para evitar que se peguen. Puedes congelarlas hasta 1 mes, pero ten en cuenta que al descongelarlas y recalentarlas perderán parte de su textura crujiente. Para recalentar, usa una sartén con un poco de aceite a fuego medio-bajo o el horno a 180°C durante 5-10 minutos. Evita el microondas, ya que ablandará el empanado.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar hígado de cerdo en lugar de pollo?

Sí, pero el hígado de cerdo tiene un sabor más fuerte y una textura más densa. Si lo usas, remójalo en leche durante 1 hora antes de cocinarlo para suavizar su sabor.

¿Se pueden hacer pepitorias sin empanar?

Sí, pero el empanado es clave para la textura tradicional. Si prefieres una versión sin empanar, saltea los trozos de hígado con ajo, pimentón y un poco de vino blanco.

¿Qué bebida combina mejor con esta tapa?

Una caña bien fría o un vino blanco tipo Verdejo o Albariño son las opciones más clásicas. También queda bien con una cerveza negra o un tinto joven.

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