ZonaDeSabor

Pan con Tomate y Butifarra: Receta Catalana para Desayunar o Cenar

El pan con tomate y butifarra es una receta catalana clásica que combina la simplicidad del pan tostado con el sabor intenso del tomate maduro y la butifarra blanca, un embutido típico de Cataluña. Perfecto para un desayuno contundente o una cena rápida, este plato es un homenaje a la cocina tradicional española, fácil de preparar con ingredientes que encuentras en cualquier supermercado. Si buscas una receta auténtica, económica y llena de sabor, el pan con tomate y butifarra es tu mejor opción.

15 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
450Calorías
TostadoTécnica
Alérgenos
GlutenCerdo
Plato rústico con rebanadas de pan tostado frotado con tomate maduro, coronado con rodajas doradas de butifarra blanca, receta catalana tradicional para desayunar o cenar.

El Secreto de esta Receta

El secreto para un pan con tomate y butifarra perfecto está en el tomate maduro y en la técnica de frotado. Usa tomates muy maduros y carnosos, ya que son los que mejor sueltan su pulpa y jugo al frotarlos. Además, no añadas aceite al pan antes de frotar el tomate, porque la grasa evitará que el tomate se adhiera bien. Solo añade el aceite de oliva virgen extra después de frotar el tomate para potenciar su sabor.

Ingredientes

Porciones
2
Progreso0%
  • 4rebanadapan rústico o de barra
  • 2unidadtomates maduros carnosos
  • 150grbutifarra blanca
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal fina
  • 1pizcapimienta negra recién molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Corta el pan rústico en rebanadas de unos 2 cm de grosor y tuéstalas en una tostadora, sartén o horno hasta que queden doradas y crujientes. Si usas sartén, hazlo a fuego medio con un chorrito de aceite de oliva virgen extra para darles más sabor.

2

Mientras se tuesta el pan, corta los tomates maduros por la mitad y frótalos directamente sobre las rebanadas tostadas, presionando ligeramente para que suelten su pulpa y jugo. Si los tomates no están muy maduros, puedes rallarlos con un rallador grueso para obtener el mismo efecto.

3

Sazona las rebanadas con una pizca de sal fina y otra de pimienta negra recién molida. Añade un hilo de aceite de oliva virgen extra para realzar el sabor del tomate.

4

Corta la butifarra blanca en rodajas no muy finas (unos 0.5 cm de grosor). En una sartén sin aceite (la butifarra suelta su propia grasa), dóralas a fuego medio hasta que queden ligeramente doradas por ambos lados, unos 2-3 minutos por lado.

5

Coloca las rodajas de butifarra sobre el pan con tomate y sirve al momento. Si lo prefieres, puedes acompañarlo con una ensalada verde o unos pimientos asados para completar el plato.

Pro-Tips del Chef

  • Si quieres darle un toque extra, añade unas hojas de albahaca fresca o orégano seco sobre el tomate antes de poner la butifarra.
  • Para una versión más ligera, puedes retirar parte de la grasa de la butifarra antes de cocinarla, aunque esto afectará ligeramente al sabor.
  • Si te gusta el contraste de sabores, añade un chorrito de vinagre de Módena sobre el tomate antes de servir.

Sustituciones

  • Pan rústico: Puedes usar pan de chapata o baguette si no encuentras rústico. El resultado será similar, aunque el pan rústico aporta más textura y sabor. Si prefieres una versión más ligera, el pan integral también funciona, aunque el sabor será menos auténtico.
  • Butifarra blanca: Si no encuentras butifarra blanca, puedes sustituirla por fuet o salchicha fresca de cerdo. El fuet aportará un sabor más intenso y salado, mientras que la salchicha fresca será más suave. Evita embutidos muy grasos, ya que pueden enmascarar el sabor del tomate.

Errores Comunes

  • Usar tomates poco maduros: Elige tomates muy maduros y rojos. Si no están en su punto, el pan quedará seco y sin sabor. Si no tienes más opción, ralla los tomates para extraer más pulpa.
  • Tostar demasiado el pan: El pan debe quedar dorado pero no quemado. Si se quema, el sabor amargo arruinará el plato. Tuéstalo a fuego medio y vigílalo de cerca.
  • Secar la butifarra en exceso: Dora la butifarra solo 2-3 minutos por lado. Si la cocinas demasiado, quedará seca y perderá su jugosidad. La butifarra debe quedar tierna por dentro.

Conservación y Congelación

El pan con tomate y butifarra es un plato que se disfruta mejor al momento, pero si te sobra algo, puedes guardar las rebanadas de pan con tomate (sin butifarra) en un recipiente hermético en la nevera hasta 24 horas. La butifarra cocinada se conserva en la nevera hasta 3 días en un recipiente cerrado. Para congelar, envuelve las rebanadas de pan tostado (sin tomate ni butifarra) en film transparente y guárdalas en el congelador hasta 1 mes. No congeles el pan con tomate, ya que el tomate perderá textura al descongelarse. Para servir, calienta el pan tostado en el horno o tostadora, frota el tomate fresco y añade la butifarra recalentada en una sartén.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar pan de molde para esta receta?

Sí, pero el resultado no será el mismo. El pan de molde es más blando y menos sabroso que el pan rústico. Si lo usas, tuéstalo bien para que quede crujiente y evita que se empape con el tomate.

¿Qué tipo de butifarra es mejor para esta receta?

La butifarra blanca es la más tradicional para este plato, ya que su sabor suave combina perfectamente con el tomate. Si no encuentras butifarra blanca, la butifarra de pagès (con pimienta) también es una buena opción, aunque su sabor es más intenso.

¿Puedo hacer esta receta sin gluten?

Sí, sustituye el pan rústico por pan sin gluten de calidad. Asegúrate de que la butifarra no lleve trazas de gluten (algunas marcas añaden harinas como espesantes). El resto de ingredientes son naturalmente sin gluten.

También te encantarán