Nuggets de Queso y Bacon Rebozados: Receta Casera Ultra Crujiente en 20 Minutos
Si creías que los nuggets no podían ser más adictivos, prueba estos nuggets de queso y bacon rebozados, una explosión de sabor en cada bocado. Perfectos para picar entre horas, acompañar con cerveza o servir como entrante en una fiesta. Con ingredientes que tienes en el frigorífico y un rebozado que garantiza crujiente máximo, esta receta se convertirá en tu favorita. Además, al freírlos en abundante aceite de girasol, el exterior queda dorado y crocante, mientras que el interior de queso fundido y bacon se mantiene jugoso y lleno de sabor. ¿Lo mejor? Solo necesitas 20 minutos para tenerlos listos.

El Secreto de esta Receta
El truco para que los nuggets de queso y bacon rebozados queden perfectos está en congelar el queso antes de empanarlo. Esto evita que se derrita al entrar en contacto con el huevo y el pan rallado, garantizando que mantengan su forma. Además, freír en aceite muy caliente y en pequeñas tandas asegura un exterior crujiente sin que el interior se cocine demasiado rápido. Un toque de pimentón dulce en el huevo batido le da un aroma extra que realza el sabor del bacon.
Ingredientes
- 200grqueso para fundir en lonchas
- 12unidadbacon ahumado en lonchas
- 2unidadhuevo grande
- 100grharina de trigo
- 150grpan rallado
- 1litroaceite de girasol
- 1pizcasal fina
- 1pizcapimienta negra molida
- 1cucharaditapimentón dulce
Instrucciones Paso a Paso
Corta las lonchas de queso en cuadrados de unos 2 cm. Reserva en un plato y metelo en el congelador durante 10 minutos para que no se derritan al empanar.
Mientras, corta las lonchas de bacon por la mitad y envuélvelas alrededor de cada trozo de queso. Asegúrate de que el bacon cubra bien el queso para que no se escape al freír.
En un bol, bate los huevos con una pizca de sal, pimienta negra y pimentón dulce.
Prepara dos platos: uno con la harina de trigo y otro con el pan rallado.
Pasa cada nugget por la harina, asegurándote de cubrirlo bien. Luego, sumérgelo en el huevo batido y, finalmente, rebózalo en el pan rallado, presionando ligeramente para que quede bien adherido.
Calienta el aceite de girasol en una sartén a fuego medio-alto. Cuando esté caliente (puedes comprobarlo echando un trocito de pan rallado: si burbujea, está listo), fríe los nuggets en tandas de 4-5 unidades para no bajar la temperatura del aceite. Fríe durante 2-3 minutos o hasta que estén dorados y crujientes.
Retíralos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite. Repite el proceso hasta terminar.
Sirve inmediatamente, calientes, para que el queso esté bien fundido por dentro.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade un poco de ajo en polvo al pan rallado antes de rebozar.
- Si no tienes sartén, puedes hacerlos en el airfryer a 180°C durante 8-10 minutos, rociándolos con un poco de aceite en spray antes de cocinarlos.
- Acompáñalos con salsa barbacoa casera o alioli para mojar y llevar el placer al siguiente nivel.
Sustituciones
- Queso para fundir en lonchas: Puedes usar queso cheddar en bloques cortado en cubos, pero asegúrate de congelarlo 15 minutos antes. El sabor será más intenso, pero el resultado igual de cremoso.
- Bacon ahumado: Si prefieres un toque más salado, sustituye el bacon por jamón serrano en taquitos. El contraste entre el queso y el jamón es espectacular, aunque el bacon aporta ese toque ahumado único.
- Pan rallado: Para un extra de crujiente, usa panko (pan rallado japonés), disponible en supermercados como Mercadona. Quedarán más esponjosos y crujientes.
Errores Comunes
- El queso se escapa del rebozado al freír.: Congela el queso al menos 10 minutos antes de empanarlo y envuélvelo bien con el bacon para que actúe como barrera. Si el aceite no está lo suficientemente caliente, el queso se derretirá antes de que el rebozado se endurezca.
- Los nuggets quedan empapados en aceite.: Escúrrelos bien sobre papel absorbente nada más sacarlos del aceite y no los amontones en el plato, ya que el calor residual puede hacer que suelten más grasa.
- El rebozado se despega al freír.: Seca bien el bacon con papel de cocina antes de envolver el queso para eliminar la grasa superficial. Así el huevo y el pan rallado se adherirán mejor.
Conservación y Congelación
Los nuggets de queso y bacon rebozados son mejores recién fritos, pero si te sobran, puedes guardarlos en un recipiente hermético en la nevera hasta 2 días. Para recalentarlos, colócalos en una bandeja con papel de horno y mételos en el horno precalentado a 180°C durante 5-7 minutos hasta que estén crujientes. No los calientes en el microondas, ya que el queso se derretirá y el rebozado perderá su textura. Si quieres congelarlos, hazlo antes de freír: colócalos en una bandeja con papel vegetal, mételos al congelador 1 hora (para que no se peguen) y luego guárdalos en una bolsa hermética. Fríelos directamente desde congelados, añadiendo 1 minuto extra de cocción. Durarán hasta 1 mes en el congelador.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar otro tipo de queso?
Sí, pero evita quesos demasiado blandos como el brie o el camembert, ya que se derretirán demasiado rápido. Los quesos semiduros como el gouda o el edam funcionan muy bien.
¿Cómo hago para que el bacon no se queme?
El bacon ya está cocinado, así que no necesitas freírlo mucho tiempo. 2-3 minutos en aceite caliente son suficientes para que quede crujiente sin quemarse.
¿Puedo hornearlos en lugar de freírlos?
Sí, pero el resultado no será tan crujiente. Hornea a 200°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con aceite antes de hornear para mejorar la textura.
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