ZonaDeSabor

Morilla en Salsa de Jamón y Ajo: Receta de Setas de Temporada

La morilla en salsa de jamón y ajo es una receta de setas de temporada que captura la esencia de la cocina española de primavera. Estas setas, con su textura esponjosa y sabor terroso, se realzan con una salsa cremosa elaborada con jamón serrano y ajo fresco, ingredientes que siempre tienes a mano. Esta receta es perfecta para aprovechar las setas silvestres cuando están en su mejor momento, y su preparación sencilla la convierte en un plato ideal para impresionar sin complicaciones. Además, al ser una receta de temporada, podrás disfrutar del auténtico sabor de la morilla fresca combinada con el toque salado del jamón y el aroma intenso del ajo.

35 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
SalteadoTécnica
Alérgenos
ApioHuevos
Plato hondo de barro con morillas en salsa de jamón y ajo, setas doradas bañadas en una salsa espesa con trocitos de jamón serrano, decorado con perejil fresco y servido con pan rústico para mojar.

El Secreto de esta Receta

El secreto para una morilla en salsa de jamón y ajo perfecta está en no lavar las morillas con agua, ya que absorberían demasiado líquido y perderían su textura. Usa un paño húmedo para limpiarlas. Además, dorar bien el jamón serrano al inicio del proceso añade un fondo de sabor profundo a la salsa, y el vino blanco ayuda a equilibrar el sabor terroso de las setas. Un toque de caldo de pollo casero eleva el resultado final a otro nivel.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 400grmorillas frescas
  • 100grjamón serrano en taquitos
  • 4unidaddientes de ajo
  • 1unidadcebolla blanca
  • 20grharina de trigo
  • 100mlvino blanco
  • 200mlcaldo de pollo
  • 50mlaceite de oliva virgen extra
  • 1ramaperejil fresco
  • 1pizcasal
  • 1pizcapimienta negra

Instrucciones Paso a Paso

1

Limpia las morillas frescas con un paño húmedo para eliminar cualquier resto de tierra. Corta las morillas por la mitad a lo largo y resérvalas.

2

En una sartén grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade los taquitos de jamón serrano y dóralos ligeramente durante 2 minutos. Retíralos y resérvalos.

3

En el mismo aceite, agrega la cebolla blanca picada finamente y los dientes de ajo laminados. Cocina a fuego lento hasta que la cebolla esté transparente, unos 5 minutos.

4

Añade las morillas a la sartén y rehoga durante 5 minutos hasta que suelten su agua y esta se evapore.

5

Espolvorea la harina de trigo sobre las morillas y remueve bien para que se impregne. Vierte el vino blanco y deja reducir a la mitad.

6

Incorpora el caldo de pollo caliente y remueve hasta que la salsa espese ligeramente, unos 8-10 minutos.

7

Devuelve los taquitos de jamón serrano a la sartén y mezcla bien. Ajusta de sal y pimienta negra al gusto.

8

Finaliza con perejil fresco picado y sirve caliente, acompañado de pan rústico para mojar la salsa.

Pro-Tips del Chef

  • Si encuentras morillas secas, remójalas en agua tibia durante 20 minutos antes de usarlas. Escúrrelas bien y usa el agua de remojo (filtrada) para el caldo.
  • Para un toque extra de sabor, añade una hoja de laurel al caldo de pollo mientras se cocina la salsa.
  • Si te gusta el picante, añade una pizca de cayena o unos copos de ñora al final de la cocción.

Sustituciones

  • Morillas frescas: Puedes sustituir las morillas por setas de cardo o senderuelas, que tienen una textura similar. El sabor será ligeramente más amargo, pero igual de sabroso. Asegúrate de limpiarlas bien y cortarlas en trozos del mismo tamaño.
  • Jamón serrano: Si prefieres una versión más económica, usa jamón cocido en taquitos. El sabor será menos intenso, pero aportará un toque salado similar. También puedes usar panceta curada para un perfil más graso y sabroso.
  • Vino blanco: Si no tienes vino blanco, puedes usar jerez seco o vinagre de manzana diluido en agua (1 cucharada de vinagre en 100 ml de agua). El resultado será menos complejo, pero mantendrá la acidez necesaria para equilibrar la salsa.

Errores Comunes

  • Las morillas quedan blandas o acuosas.: No las laves con agua, límpialas con un paño húmedo. Cocínalas a fuego alto al principio para evaporar el exceso de humedad rápidamente.
  • La salsa queda demasiado líquida.: Deja reducir el caldo a fuego medio sin tapar la sartén. Si es necesario, añade un poco más de harina diluida en agua fría y remueve hasta que espese.
  • El ajo se quema y amarga la salsa.: Cocina el ajo a fuego bajo y retíralo de la sartén si empieza a dorarse demasiado. Añádelo al final si prefieres un sabor más suave.

Conservación y Congelación

Para guardar la morilla en salsa de jamón y ajo en la nevera, colócala en un recipiente hermético una vez que se haya enfriado por completo. Se conservará en perfectas condiciones durante 3 a 4 días. Si deseas congelarla, hazlo en porciones individuales para facilitar el descongelado posterior. Congélala sin el perejil fresco, ya que este pierde textura y color al descongelarse. Para descongelar, déjala en la nevera durante toda la noche y caliéntala a fuego lento en una sartén con un poco de caldo de pollo o agua para que no se seque. Evita recalentarla en el microondas, ya que puede alterar la textura de las morillas. Nunca congeles la receta si ha estado más de 2 días en la nevera.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar morillas deshidratadas para esta receta?

Sí, pero debes remojarlas en agua tibia durante al menos 20 minutos antes de usarlas. Escúrrelas bien y usa el agua de remojo (colada) para sustituir parte del caldo de pollo. Ten en cuenta que las morillas deshidratadas tienen un sabor más concentrado.

¿Qué tipo de pan recomiendas para acompañar este plato?

Un pan rústico o una baguette crujiente son ideales para mojar la salsa. También puedes servirlo con pan de pueblo tostado para darle un toque más contundente.

¿Puedo preparar esta receta con antelación?

Sí, puedes preparar la receta con un día de antelación. Guárdala en la nevera en un recipiente hermético y caliéntala a fuego lento antes de servir. Si la salsa ha espesado demasiado, añade un poco de caldo o agua al recalentar.

También te encantarán