Morcilla de Burgos con Pimientos Asados: Tapa Tradicional del Norte
La morcilla de Burgos con pimientos asados es una de esas tapas del norte de España que combina tradición y sencillez a la perfección. Originaria de Castilla y León, esta receta resalta el sabor intenso de la morcilla de Burgos —con su toque a cebolla y arroz— junto al dulzor ahumado de los pimientos asados. Es un plato ideal para compartir en cualquier ocasión, desde un vermú familiar hasta una cena informal. Además, su preparación es tan rápida que en menos de 20 minutos tendrás una tapa auténtica, económica y llena de proteína. Si buscas una receta tradicional española con ingredientes accesibles, esta es tu mejor opción.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta morcilla de Burgos con pimientos asados está en el vinagre de Jerez añadido al final. No solo aporta un toque ácido que equilibra la untuosidad de la morcilla, sino que realza el dulzor natural de los pimientos. Además, dorar la morcilla entera antes de cortarla evita que se deshaga en la sartén y garantiza una textura perfecta: crujiente por fuera y jugosa por dentro.
Ingredientes
- 2unidadmorcilla de Burgos
- 4unidadpimiento rojo asado
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditapimentón dulce
- 1cucharadavinagre de Jerez
- 4rebanadapan de molde integral
- -al gustosal
Instrucciones Paso a Paso
En una sartén antiadherente, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla morada picada y los ajos laminados. Sofríe durante 5 minutos hasta que la cebolla esté transparente, sin dorarla.
Incorpora el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme. A continuación, agrega los pimientos asados escurridos y troceados en tiras. Cocina 2 minutos más para que absorban los sabores.
Sube el fuego a medio-alto y añade las morcillas de Burgos enteras (sin cortar). Dorarlas durante 3-4 minutos por cada lado hasta que queden ligeramente crujientes por fuera.
Retira la sartén del fuego y rocía con el vinagre de Jerez. Deja reposar 1 minuto para que los sabores se integren.
Cortar las morcillas en rodajas gruesas (unos 2 cm) y servir inmediatamente sobre un plato con los pimientos asados y la cebolla. Opcional: acompañar con rebanadas de pan integral tostado para mojar.
Espolvorea un poco de sal al gusto si es necesario, aunque la morcilla ya suele estar bien sazonada.
Pro-Tips del Chef
- Si quieres darle un toque extra, espolvorea un poco de perejil fresco picado al servir para aportar frescura.
- Para una versión más ligera, retira parte de la grasa de la morcilla con papel de cocina después de dorarla.
- Si preparas esta receta para una fiesta, mantén la sartén caliente con los ingredientes y sirve directamente en ella para que los comensales se sirvan al momento.
Sustituciones
- Morcilla de Burgos: Puedes sustituirla por morcilla de arroz de otra región, aunque el sabor será menos intenso. Si no encuentras morcilla, usa chorizo fresco desmenuzado, aunque el resultado será más graso y menos tradicional.
- Pimientos asados en conserva: Si prefieres pimientos frescos, asa 2 pimientos rojos enteros en el horno a 200°C durante 20 minutos, pélalos y trocéalos. El sabor será más fresco, pero requerirá más tiempo.
- Vinagre de Jerez: Si no tienes, usa vinagre de manzana o de vino blanco, aunque el aroma será menos complejo. Evita el vinagre de Módena, ya que su dulzor altera el equilibrio de la receta.
Errores Comunes
- Cortar la morcilla antes de dorarla: Siempre dora la morcilla entera para que no se rompa y suelte su grasa en exceso. Si ya la has cortado, úsala con cuidado y a fuego bajo para evitar que se deshaga.
- Añadir el pimentón a fuego alto: Baja el fuego al mínimo cuando incorpores el pimentón para que no se queme y amargue el plato. Si ya se ha quemado, retira la sartén del fuego y añade un chorrito de agua para suavizar el sabor.
- Usar pimientos asados con mucho líquido: Escúrrelos muy bien antes de añadirarlos a la sartén para que no diluyan los sabores. Si los has asado tú, sécalos con papel de cocina antes de trocearlos.
Conservación y Congelación
Esta tapa es mejor consumirla inmediatamente después de prepararla, ya que la morcilla pierde textura al enfriar. Si necesitas guardarla, colócala en un recipiente hermético y refrigérala máximo 2 días. Para calentarla, usa una sartén a fuego bajo con un chorrito de aceite para que no se seque. No es recomendable congelar la morcilla ya cocinada, ya que al descongelarse quedará pastosa. Si sobran pimientos asados sin mezclar con la morcilla, puedes congelarlos hasta 3 meses en un bolsa apta para congelador, siempre bien escurridos. Para servirla fría (menos tradicional pero válida), deja que se enfríe a temperatura ambiente antes de refrigerar y añade un chorrito de aceite de oliva al servir para revitalizar los sabores.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar morcilla de cebolla en lugar de morcilla de Burgos?
Sí, aunque el sabor será diferente. La morcilla de Burgos lleva arroz, lo que le da una textura más compacta y un sabor menos dulce que la de cebolla. Si usas morcilla de cebolla, reducir el tiempo de cocción en la sartén para que no se deshaga.
¿Cómo evito que los pimientos asados queden muy ácidos?
Si los pimientos en conserva tienen un sabor muy ácido, enjuágalos bajo el grifo antes de escurrirlos. También puedes añadir una pizca de azúcar al sofrito para contrarrestar la acidez.
¿Puedo hacer esta receta en airfryer?
Sí, pero el resultado será distinto. Corta la morcilla en rodajas gruesas y colócala en la airfryer a 180°C durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad. Los pimientos asados caliéntalos por separado en la sartén con cebolla para que no se sequen.
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