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Morcilla de Burgos con manzana asada: Aperitivo tradicional y fácil de preparar

La morcilla de Burgos con manzana asada es una combinación clásica de la cocina castellana que sorprende por su equilibrio entre lo salado y lo dulce. Este aperitivo tradicional es ideal para servir en reuniones o como entrante en comidas especiales, y lo mejor es que se prepara en menos de 20 minutos con ingredientes que encontrarás en cualquier supermercado. La manzana asada aporta un toque meloso que contrasta a la perfección con el sabor intenso de la morcilla de Burgos, creando una experiencia única en cada bocado. Además, es una receta económica y llena de proteínas, perfecta para impresionar sin complicaciones.

20 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
14gProteína
280Calorías
Asado HornoTécnica
Alérgenos
Frutos secosSulfitos
Plato rústico de madera con rodajas doradas de morcilla de Burgos sobre cuartos de manzana asada con cebolla morada, espolvoreados con nueces picadas y un hilo de miel, fondo borroso de cocina tradicional.

El Secreto de esta Receta

El secreto para que la morcilla de Burgos con manzana asada quede perfecta está en asar las manzanas con canela antes de combinarlas con la morcilla. Esto realza su aroma dulce y crea un contraste exquisito con el sabor intenso de la morcilla. Además, dorar la morcilla en sartén en lugar de cocinarla en el horno evita que se reseque y mantiene su textura jugosa.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 2unidadmorcilla de Burgos
  • 2unidadmanzana Golden
  • 1unidadcebolla morada
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditamiel
  • 0.5cucharaditacanela en polvo
  • 1pizcasal
  • 1pizcapimienta negra molida
  • 20gramonueces picadas

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Mientras, pela las manzanas Golden y córtalas en cuartos, retirando el corazón. Colócalas en una bandeja para horno con papel de horno.

2

Pela la cebolla morada y córtala en juliana fina. Reparte los trozos entre los cuartos de manzana asada y espolvorea con un poco de sal y pimienta negra molida.

3

Rocía las manzanas con 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra y espolvorea canela en polvo por encima. Hornea durante 12 minutos o hasta que las manzanas estén tiernas pero sin deshacerse.

4

Mientras, corta la morcilla de Burgos en rodajas de 1 cm de grosor. En una sartén antiadherente, calienta el resto del aceite de oliva virgen extra a fuego medio y dora las rodajas de morcilla por ambos lados (unos 2-3 minutos por lado). Retíralas y resérvalas en un plato con papel absorbente.

5

Saca las manzanas asadas del horno y rocía con la miel para dar un toque brillante y dulce. Espolvorea las nueces picadas por encima para añadir un contraste crujiente.

6

Sirve las manzanas asadas con las rodajas de morcilla de Burgos colocadas encima o al lado. Acompaña con un chorrito de miel extra si deseas intensificar el dulce.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de elegancia, decora el plato con unas hojas de menta fresca que aportarán frescura al conjunto.
  • Si quieres dar un giro más gourmet, añade queso de cabra desmenuzado sobre las manzanas asadas antes de servir.
  • Acompaña este aperitivo con un vino tinto joven de Ribera del Duero para realzar los sabores tradicionales.

Sustituciones

  • Manzana Golden: Puedes sustituirla por manzana Fuji o Gala, que también son dulces y mantienen bien su forma al hornearse. Si usas manzanas más ácidas como la Granny Smith, añade 1 cucharadita extra de miel para compensar.
  • Morcilla de Burgos: Si no encuentras morcilla de Burgos, usa morcilla de cebolla, aunque el sabor será menos intenso. En este caso, añade 1/2 cucharadita de pimentón dulce al dorar las rodajas para potenciar el aroma.
  • Nueces picadas: Puedes cambiar las nueces por almendras fileteadas o avellanas picadas, que aportan un toque crujiente similar. Si prefieres evitar frutos secos, usa semillas de sésamo tostadas para un contraste de texturas.

Errores Comunes

  • Las manzanas se deshacen al hornear: No las cortes demasiado finas y hornea a 200°C solo 12 minutos. Si ves que se ablandan demasiado, retíralas antes y termina de cocinar con el calor residual.
  • La morcilla queda seca: Dórala a fuego medio-bajo y no la cocines más de 3 minutos por lado. La morcilla ya está cocida, así que solo necesita calentarse y dorarse por fuera.
  • El plato queda demasiado dulce: Reduce la miel a 1/2 cucharadita o añade un chorrito de vinagre de Módena al servir para equilibrar los sabores.

Conservación y Congelación

Para conservar la morcilla de Burgos con manzana asada, colócala en un recipiente hermético en la nevera y consúmela en un plazo máximo de 2 días. Las manzanas asadas pueden perder textura con el tiempo, así que es mejor prepararlas justo antes de servir. Si necesitas guardarlas, hazlo por separado de la morcilla y calienta esta última en una sartén sin aceite antes de servir. No se recomienda congelar este plato, ya que la morcilla puede quedarse pastosa y las manzanas perderán su consistencia. Si por algún motivo debes congelar, envuelve bien las porciones individuales en papel film y consúmelas en 1 mes, descongelando en la nevera durante 12 horas antes de recalentar en el horno a 180°C durante 5-7 minutos.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta en airfryer?

Sí, puedes asar las manzanas en la airfryer a 180°C durante 8-10 minutos, rociadas con aceite y canela. La morcilla no necesita airfryer, ya que es mejor dorarla en sartén para evitar que se reseque.

¿Qué otro tipo de manzana puedo usar?

Puedes usar manzana Reineta o Pink Lady, que son dulces y firmes. Evita manzanas demasiado ácidas como la Granny Smith a menos que ajustes el dulzor con más miel.

¿Se puede hacer esta receta con morcilla de arroz?

Sí, pero el resultado será diferente. La morcilla de arroz es más suave y menos intensa, así que añade 1/2 cucharadita de comino al dorarla para potenciar su sabor.

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