ZonaDeSabor

Lasagna de Calabacín y Berenjena con Bechamel de Anacardos y Queso de Cúrcuma

Olvídate de la pasta tradicional y sorprende a todos con esta lasagna de calabacín y berenjena con bechamel de anacardos y queso de cúrcuma, un plato 100% vegano, sin gluten y lleno de sabor que está arrasando en redes sociales. Las capas de verduras asadas, la cremosidad de la bechamel de anacardos y el toque vibrante del queso de cúrcuma crean una combinación visual y gastronómica irresistible. Ideal para quienes buscan recetas saludables, originales y perfectas para compartir en TikTok o Instagram. Además, es una opción alta en proteínas vegetales y baja en calorías, sin sacrificar el lujo de un plato reconfortante.

1 hTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
320Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
Frutos secos
Lasagna vegana sin pasta con capas de calabacín y berenjena asadas, bechamel cremosa de anacardos y queso amarillo vibrante de cúrcuma, decorada con hojas de albahaca fresca en un plato blanco sobre fondo de madera clara.

El Secreto de esta Receta

El truco viral de esta lasagna de calabacín y berenjena con bechamel de anacardos y queso de cúrcuma está en el queso de cúrcuma: su color amarillo intenso contrasta de forma espectacular con las capas moradas y verdes, creando un efecto visual perfecto para redes sociales. Además, la harina de garbanzo en el queso aporta una textura esponjosa y cremosa sin necesidad de lácteos. No escatimes en la cúrcuma: es la clave para ese toque exótico y antiinflamatorio que hará que todos pregunten por la receta.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 2unidadcalabacín fresco
  • 1unidadberenjena grande
  • 150granacardos crudos
  • 200mlleche vegetal sin azúcar (avena o almendra)
  • 2dienteajo
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 200grtomate triturado natural
  • 2cucharaditacúrcuma en polvo
  • 3cucharadalevadura nutricional
  • 2cucharadaharina de garbanzo
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal yodada
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 1cucharaditapimentón dulce
  • 10hojaalbahaca fresca
  • 0.5unidadlimón

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Corta el calabacín y la berenjena en láminas finas (unos 3-4 mm) con un pelador o mandolina. Colócalas en una bandeja con papel vegetal, pincélalas con aceite de oliva virgen extra, espolvorea sal y hornea durante 15 minutos hasta que estén tiernas pero no doradas. Reserva.

2

Para la bechamel de anacardos, remoja los anacardos crudos en agua caliente durante 15 minutos. Escúrrelos y tritura en una batidora con la leche vegetal, 1 diente de ajo, sal, pimienta negra y 1 cucharada de levadura nutricional hasta obtener una crema suave y brillante.

3

Prepara el queso de cúrcuma: en un bol, mezcla 3 cucharadas de harina de garbanzo, 1 cucharada de levadura nutricional, 2 cucharaditas de cúrcuma en polvo, el zumo de ½ limón, 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, sal y un chorrito de agua. Remueve hasta obtener una pasta densa y homogénea. Deja reposar 10 minutos.

4

Para la salsa de tomate, en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra, sofríe la cebolla morada picada finamente y 1 diente de ajo picado. Añade el tomate triturado, pimentón dulce, sal y pimienta. Cocina a fuego medio durante 10 minutos hasta que espese. Reserva.

5

Monta la lasagna en una fuente de horno (aproximadamente 20x20 cm): coloca una capa de salsa de tomate en el fondo, luego una capa de láminas de berenjena, otra de bechamel de anacardos, y finalmente, con una cuchara, distribuye trocitos del queso de cúrcuma (como si fueran migas de queso). Repite el proceso: salsa de tomate, láminas de calabacín, bechamel y queso de cúrcuma. Termina con una capa de bechamel y decora con hojas de albahaca fresca.

6

Hornea a 180°C durante 20-25 minutos, hasta que la superficie esté dorada y burbujeante. Deja reposar 5 minutos antes de servir para que las capas se asienten.

Pro-Tips del Chef

  • Usa un pelador de verduras para obtener láminas ultra finas y uniformes de calabacín y berenjena. Así el horneado será más rápido y el resultado, más elegante.
  • Si quieres un efecto extra crujiente, espolvorea semillas de sésamo o copos de avena por encima antes de hornear.
  • Para un toque frescor, añade rodajas de tomate cherry entre las capas o decora con microvegetales al servir.
  • Si te sobra queso de cúrcuma, úsalo para hacer croquetas veganas o como untuoso para tostadas. ¡Durará 5 días en la nevera!

Sustituciones

  • Anacardos: Puedes sustituir los anacardos por almendras crudas (remojadas 2 horas). El resultado será ligeramente menos cremoso pero igual de sabroso. Añade 1 cucharadita de vinagre de manzana para equilibrar el sabor.
  • Harina de garbanzo: Si no encuentras harina de garbanzo, usa harina de lentejas o maicena. La textura será un poco más densa, pero el sabor seguirá siendo delicioso. Reduce la cantidad a 1 cucharada para evitar que quede demasiado espesa.
  • Leche vegetal: Cualquier leche vegetal funciona, pero la de anacardo (si la encuentras) potenciará el sabor de la bechamel. Si usas leche de coco, reduce la cantidad a 150 ml para evitar que quede demasiado líquida.

Errores Comunes

  • Las láminas de berenjena quedan amargas: Sala las láminas de berenjena con un poco de sal gruesa y déjalas reposar 10 minutos antes de hornear. Luego, sécalas con papel de cocina para eliminar el exceso de líquido y el amargor.
  • La bechamel de anacardos queda granulada: Remoja los anacardos en agua caliente al menos 15 minutos y usa una batidora de alta potencia. Si sigue granulada, cuela la mezcla con un colador fino para obtener una textura sedosa.
  • El queso de cúrcuma no cuaja bien: Asegúrate de usar harina de garbanzo (no harina normal) y mezcla bien todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea. Si queda muy líquida, añade 1 cucharadita más de harina y deja reposar 5 minutos más.
  • La lasagna se desmorona al servir: Deja reposar la lasagna 5-10 minutos después de hornear. Así las capas se compactan. Usa un cuchillo afilado para cortar y sirve con una espátula para mantener la estructura.

Conservación y Congelación

Esta lasagna de calabacín y berenjena con bechamel de anacardos y queso de cúrcuma se conserva perfectamente en la nevera durante 3 a 4 días en un recipiente hermético. Para calentarla, precalienta el horno a 160°C y hornea 10-15 minutos (cubierta con papel aluminio para que no se seque). También puedes congelarla por capas (sin montar) durante hasta 1 mes: envuelve cada capa de verdura, bechamel y queso en film transparente y guárdalas por separado. Para servir, descongela en la nevera toda la noche y monta la lasagna como si fuera fresca, horneando 25-30 minutos a 180°C. No congeneles la lasagna ya montada, ya que las verduras sueltan agua y pueden quedarse blandas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta lasagna sin horno?

Sí, pero el resultado no será el mismo. Puedes montar las capas en un molde y usar la airfryer a 160°C durante 15-20 minutos, tapando con papel aluminio para que no se seque. Sin embargo, el horno es la mejor opción para que las verduras queden tiernas y la bechamel gratinada.

¿Es apta para celíacos?

Sí, esta receta es 100% sin gluten, ya que no lleva pasta ni harinas con gluten. Solo asegúrate de que la harina de garbanzo y la levadura nutricional estén certificadas como sin trazas de gluten.

¿Cómo puedo hacerla más proteica?

Añade una capa de lentejas cocidas (200 gr escurridas) mezcladas con especias italianas entre las verduras y la bechamel. También puedes incluir tofu desmenuzado salteado con pimentón y ajo para un extra de proteína.

¿Puedo usar calabacín y berenjena congelados?

No es recomendable. Las verduras congeladas suelten mucha agua al descongelarse, lo que arruinaría la textura de la lasagna. Usa siempre verduras frescas para obtener capas firmes y sabrosas.

También te encantarán