Knafeh de Calabaza y Queso Ricotta: Versión siria baja en lactosa con almíbar de dátiles
El knafeh de calabaza y queso ricotta es una reinvención siria de este clásico postre árabe, adaptado para quienes buscan una opción baja en lactosa sin sacrificar el sabor tradicional. A diferencia de las versiones convencionales con quesos de alta lactosa, esta receta utiliza ricotta de almendras combinada con puré de calabaza asada, creando una textura cremosa y un perfil de sabor terroso-dulce. El almíbar de dátiles, espeso y aromatizado con agua de rosas, corona el postre con un toque auténtico y natural. Ideal para quienes disfrutan de la cocina árabe saludable o buscan alternativas sin azúcar refinado en sus postres.

El Secreto de esta Receta
El secreto de este knafeh de calabaza y queso ricotta baja en lactosa radica en la combinación del puré de calabaza asada con ricotta de almendras, que aporta cremosidad sin lácteos. El almíbar de dátiles, reducido con agua de rosas, equilibra el dulzor natural del postre, mientras que el ghee de coco garantiza un acabado crujiente sin usar mantequilla tradicional. No hornees el filo sin pincelarlo generosamente, o perderá su textura característica.
Ingredientes
- 600grcalabaza butternut asada
- 400grricotta de almendras sin lactosa
- 200grfilo sin gluten (o masa knafeh tradicional)
- 250grdátiles Medjool sin hueso
- 2cucharadasagua de rosas
- 1cucharaditacanela en polvo
- 50grnueces pistacho picadas
- 100mlghee de coco o aceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditajengibre fresco rallado
- 1cucharadazumo de limón
- 0.25cucharaditacardamomo molido
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (350°F). Pela y corta la calabaza butternut en cubos de 2 cm. Ásalos en una bandeja con 1 cucharada de ghee de coco, jengibre rallado y una pizca de sal durante 30 minutos, o hasta que estén tiernos y ligeramente caramelizados.
Tritura la calabaza asada hasta obtener un puré liso. Mezcla en un bol con la ricotta de almendras, canela, cardamomo y 1 cucharada de zumo de limón. Reserva.
Para el almíbar: en una cacerola, combina los dátiles Medjool picados con 200 ml de agua, agua de rosas y el resto de zumo de limón. Cocina a fuego medio-bajo durante 15 minutos, removiendo hasta que los dátiles se deshagan y la mezcla espese. Cuela y reserva.
Extiende una capa de filo sin gluten en una fuente para horno (20x20 cm), pincelando cada capa con ghee de coco para que quede crujiente. Repite hasta tener 4 capas.
Vierte la mezcla de calabaza y ricotta sobre el filo, alisando la superficie. Cubre con otras 4 capas de filo, pincelando cada una con ghee. Espolvorea los pistachos picados por encima.
Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que el filo esté dorado y crujiente. Saca del horno y deja reposar 10 minutos.
Vierte el almíbar de dátiles tibio sobre el knafeh caliente, permitiendo que se absorba. Corta en porciones y sirve inmediatamente.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, tuesta los pistachos en una sartén sin aceite antes de espolvorearlos sobre el knafeh.
- Si prefieres un postre más dulce, añade 1 cucharada de sirope de arce al puré de calabaza antes de mezclarlo con la ricotta.
- Sirve el knafeh con una bola de helado de coco para contrastar temperaturas y texturas.
Sustituciones
- Ricotta de almendras: Puedes reemplazarla con tofu sedoso batido para una versión vegana, aunque el sabor será más neutro. Añade 1 cucharadita de esencia de vainilla para compensar la falta de dulzor natural de la ricotta de almendras.
- Filo sin gluten: Si no encuentras filo sin gluten, usa hojaldre sin gluten o incluso galletas de arroz trituradas mezcladas con ghee para crear una base crujiente. La textura será menos fina, pero igualmente sabrosa.
- Dátiles Medjool: Sustituye por higos secos remojados, aunque el almíbar será menos espeso. Añade 1 cucharada de miel de agave si deseas mayor consistencia.
Errores Comunes
- El filo queda gomoso en lugar de crujiente.: Pincela cada capa de filo con ghee de coco abundante y hornea a temperatura alta (180°C). Si el horno no está precalentado, aumenta el tiempo 5 minutos.
- El almíbar no espesa.: Cocina a fuego lento y remueve constantemente. Si sigue líquido, añade 1 cucharadita de maicena disuelta en agua y hierve 2 minutos más.
- La mezcla de calabaza y ricotta queda aguada.: Escurre bien el puré de calabaza antes de mezclarlo con la ricotta. Si usas calabaza congelada, descongélala y sécala con papel absorbente.
Conservación y Congelación
El knafeh de calabaza y queso ricotta se conserva en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético, aunque pierde algo de su textura crujiente. Para mantenerlo en óptimas condiciones, guarda el almíbar por separado y calienta el knafeh en el horno a 160°C durante 5-10 minutos antes de servir, luego vierte el almíbar caliente. Si deseas congelarlo, envuélvelo en papel film y colócalo en un recipiente apto para congelador, donde durará hasta 1 mes. No congeles el almíbar, prepáralo fresco al servir. Para descongelar, deja el knafeh en la nevera toda la noche y recalienta como se indica anteriormente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar calabaza normal en lugar de butternut?
Sí, pero la calabaza butternut es más dulce y cremosa, ideal para este postre. Si usas otra variedad, añade 1 cucharada de miel o sirope de agave al puré para equilibrar el sabor.
¿Cómo hago ricotta de almendras en casa?
Remoja 200 gr de almendras peladas en agua durante 12 horas. Tritúralas con 200 ml de agua, 1 cucharada de zumo de limón y una pizca de sal. Cuela con un paño limpio y deja escurrir 2 horas. El resultado será una ricotta cremosa y baja en lactosa.
¿Puedo preparar este knafeh en airfryer?
No es recomendable, ya que el filo necesita hornearse en capas para quedar crujiente. Sin embargo, puedes usar la airfryer para tostar los pistachos o calentar porciones individuales ya horneadas.
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