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Kibelis de Espinacas y Queso Feta: Empanadillas Judías para Rosh Hashaná

Los kibelis de espinacas y queso feta son una joya de la cocina judía sefardí, perfecta para celebrar Rosh Hashaná con un toque auténtico y sabroso. Estas empanadillas, menos conocidas que sus primas las bourekas o los boreks, destacan por su masa de semolina y harina, que les da una textura crujiente pero ligera, y un relleno cremoso de espinacas frescas, queso feta desmenuzado y hierbas aromáticas. Ideal para servir como aperitivo en las fiestas judías o como entrada en cualquier ocasión especial, esta receta de kibelis tradicionales combina tradición y sencillez en cada bocado. Además, su forma de media luna simboliza la abundancia y la dulzura que se desean en el Año Nuevo Judío.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
12gProteína
320Calorías
Hervido HorneadoTécnica
Alérgenos
GlutenLácteosHuevo
Bandeja de madera con kibelis de espinacas y queso feta recién horneados, dorados y crujientes, con semillas de sésamo por encima. Al fondo, espinacas frescas y un trozo de queso feta desmenuzado sobre un mantel blanco.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unos kibelis de espinacas y queso feta perfectos está en la combinación de sémola y harina, que les da esa textura única: crujiente por fuera y tierna por dentro. Sellar bien los bordes con un tenedor evita que el relleno se escape al hornear. Además, escorrer muy bien las espinacas es clave para que la masa no se humedezca y quede compacta.

Ingredientes

Porciones
8
Progreso0%
  • 200grharina de trigo común
  • 100grsémola de trigo fino
  • 150mlagua tibia
  • 60mlaceite de oliva virgen extra
  • 1unidadhuevo grande
  • 1cucharaditasal fina
  • 300grespinacas frescas
  • 200grqueso feta desmenuzado
  • 1unidadcebolla morada
  • 2dienteajo
  • 20greneldo fresco
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 0.25cucharaditanuez moscada rallada
  • 1unidadhuevo para pintar
  • 20grsemillas de sésamo

Instrucciones Paso a Paso

1

Prepara la masa: en un bol grande, mezcla la harina de trigo y la sémola de trigo fino. Añade el aceite de oliva, el huevo, la sal y el agua tibia poco a poco. Amasa durante 8-10 minutos hasta obtener una masa elástica y suave. Cubre con un paño y deja reposar 30 minutos a temperatura ambiente.

2

Mientras, prepara el relleno: en una sartén grande, saltea la cebolla morada picada finamente y el ajo picado con un poco de aceite hasta que estén transparentes. Añade las espinacas frescas lavadas y troceadas. Cocina a fuego medio hasta que las espinacas se hayan reducido y perdido su agua (unos 5-7 minutos). Escurre bien el exceso de líquido con un colador y presiona con una cuchara.

3

En un bol, mezcla las espinacas escurridas con el queso feta desmenuzado, el eneldo fresco picado, la pimienta negra y la nuez moscada. Remueve hasta integrar bien todos los ingredientes.

4

Precalienta el horno a 200°C (con calor arriba y abajo). Estira la masa sobre una superficie enharinada hasta que quede muy fina (unos 2 mm de grosor). Usa un cortador redondo de 10 cm de diámetro para hacer círculos.

5

Coloca una cucharada del relleno de espinacas y queso feta en el centro de cada círculo. Dobla la masa por la mitad para formar una media luna y presiona los bordes con un tenedor para sellar bien. Pinta cada kibelis con huevo batido y espolvorea semillas de sésamo por encima.

6

Hornea durante 18-20 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes. Retira del horno y deja enfriar 5 minutos antes de servir.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de comino molido al relleno de espinacas y queso feta.
  • Si quieres un acabado más dorado, pinta los kibelis con una mezcla de huevo y una cucharada de agua antes de hornear.
  • Sirve calientes acompañados de un yogur griego con menta para contrastar la salinidad del feta.

Sustituciones

  • Sémola de trigo fino: Puedes sustituirla por harina de garbanzo para una versión sin gluten, aunque la textura será ligeramente más densa y el sabor más terroso. Reduce el agua en 20 ml para compensar la diferencia de absorción.
  • Queso feta: Si prefieres un toque más suave, usa queso de cabra desmenuzado. Añade una pizca de limón rallado para equilibrar la acidez que aporta el feta original.
  • Espinacas frescas: Las acelgas son un sustituto ideal, con un sabor similar pero ligeramente más dulce. Blanquéalas 1 minuto en agua hirviendo antes de saltear para ablandarlas.

Errores Comunes

  • La masa queda demasiado espesa y difícil de estirar.: Añade agua tibia de a poco hasta lograr una textura maleable. Si se pega, enharina bien la superficie de trabajo y el rodillo.
  • Los kibelis se abren al hornear y el relleno se sale.: Sella los bordes con fuerza usando un tenedor o haz un pequeño pliegue adicional. No sobrecargues el relleno (máximo 1 cucharada por empanadilla).
  • La base queda cruda o poco cocida.: Hornea en una bandeja precalentada y coloca los kibelis con espacio entre ellos. Gíralos a mitad de cocción para que se doren uniformemente.

Conservación y Congelación

Los kibelis de espinacas y queso feta se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 días si los guardas en un recipiente hermético, separados por papel de hornear para evitar que se peguen. Para congelarlos, colócalos en una bandeja plana (sin que se toquen) y mételos al congelador 1 hora antes de pasarlos a una bolsa con cierre. Durarán hasta 2 meses sin perder calidad. Para recalentar, hornea a 180°C durante 8-10 minutos (si están congelados, añade 5 minutos más). Evita el microondas, ya que ablandaría la masa y perdería su textura crujiente. Si los llevas de tupper, déjalos enfriar completamente antes de tapar para evitar condensación.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer los kibelis en airfryer?

Sí, pero el resultado será menos crujiente. Hornea a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Rocía con un poco de aceite en spray para mejorar el dorado.

¿Cómo evito que la masa se seque al reposar?

Cubre el bol con un paño húmedo o film transparente bien ajustado. Si el ambiente es muy seco, coloca el bol en un lugar fresco (no en el frigorífico).

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero descongélalas y escúrrelas muy bien (exprime con las manos) para eliminar toda el agua. Saltea con la cebolla para evacuar el exceso de humedad antes de mezclar con el feta.

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