Kibbeh Libanes de Quinoa y Calabaza: Croquetas Crujientes Sin Gluten en Thermomix
El Kibbeh libanés reinventa su esencia tradicional con esta versión innovadora de croquetas crujientes sin gluten, donde la quinoa y la calabaza se fusionan para crear un aperitivo lleno de texturas y sabores terrosos. Perfectas para servir en reuniones o como snack saludable, estas croquetas de quinoa y calabaza en Thermomix destacan por su alto contenido en proteína vegetal y su bajo índice glucémico. Ideal para dietas sin gluten, veganas o para quienes buscan opciones altas en fibra con un toque de cocina árabe auténtica pero moderna.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de quinoa y calabaza en Thermomix perfectamente crujientes está en enfriar bien la masa antes de moldear. Esto evita que se desmoronen al hornear. Además, el toque de semillas de sésamo no solo aporta un contraste de textura, sino que realza el sabor terroso típico del Kibbeh libanés, creando una versión sin gluten pero igualmente auténtica.
Ingredientes
- 150grquinoa blanca
- 400grcalabaza tipo butternut pelada y en cubos
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 30grperejil fresco
- 1cucharaditacomino molido
- 1cucharaditapimentón dulce
- 50grharina de garbanzo
- 30grsemillas de sésamo tostadas
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 60mlagua tibia
Instrucciones Paso a Paso
Lava la quinoa bajo el grifo con un colador fino para eliminar la saponina. Escúrrela bien.
En el vaso de la Thermomix, tritura la cebolla morada y el ajo a velocidad 5 durante 5 segundos. Raspa las paredes con la espátula.
Añade el aceite de oliva y sofríe a 100°C, velocidad 1, durante 3 minutos.
Incorpora los cubos de calabaza butternut, el comino, el pimentón dulce, la sal y la pimienta. Cocina a 100°C, velocidad 1, durante 8 minutos.
Agrega la quinoa escurrida, el perejil fresco y el agua tibia. Programa a 100°C, velocidad 1, durante 12 minutos. La mezcla debe quedar tierna y sin líquido.
Transfiere la mezcla a un bol y deja enfriar 10 minutos. Añade la harina de garbanzo y mezcla bien hasta obtener una masa homogénea y moldeable.
Forma bolitas con las manos humedecidas y aplástalas ligeramente para darles forma de croqueta. Reboza cada una en semillas de sésamo tostadas, presionando suavemente para que se adhieran.
Precalienta el horno a 200°C con calor arriba y abajo. Coloca las croquetas en una bandeja con papel vegetal y hornea durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Sirve calientes o a temperatura ambiente, acompañadas de un dip de yogur vegetal con menta o tahini.
Pro-Tips del Chef
- Para un extra de sabor, añade 1 cucharadita de ras el hanout (mezcla de especias marroquí) a la masa.
- Si prefieres un acabado más dorado, pinta las croquetas con un poco de leche vegetal antes de rebozarlas en sésamo.
- Acompaña con una salsa de yogur de soja, menta y limón para equilibrar los sabores terrosos.
Sustituciones
- Quinoa blanca: Puedes sustituirla por mijo o trigo sarraceno cocido. El mijo dará un sabor más neutro y una textura ligeramente más densa, mientras que el trigo sarraceno aportará un toque a nuez más marcado.
- Harina de garbanzo: Si no tienes, usa harina de arroz o almendra molida. La harina de arroz mantendrá la textura ligera, pero reduce un poco el contenido proteico. La almendra molida añadirá un sabor más dulce y una textura más compacta.
- Semillas de sésamo tostadas: Para un toque diferente, usa pipas de calabaza o coco rallado. Las pipas aportarán un crujiente más intenso, mientras que el coco dará un contraste dulce y exótico.
Errores Comunes
- Las croquetas se desmoronan al moldear: Asegúrate de que la masa esté fría antes de manipularla. Si sigue pegajosa, añade 1 cucharada extra de harina de garbanzo y mezcla bien.
- Quedan demasiado secas: No excedas el tiempo de cocción en el horno. Si las ves doradas antes de tiempo, retíralas y déjalas reposar 5 minutos; la humedad se redistribuirá.
- No quedan crujientes: Presiona bien las semillas de sésamo al rebozar y hornea a 200°C. Si usas airfryer, rocía un poco de aceite en spray antes de cocinar.
Conservación y Congelación
Para conservar estas croquetas de quinoa y calabaza, déjalas enfriar completamente antes de guardarlas. En la nevera, colócalas en un recipiente hermético con papel absorbente en el fondo para evitar la humedad; aguantan hasta 3 días. Para congelar, dispónlas en una bandeja separadas entre sí y mételas al congelador 1 hora (precongelado). Luego, transfiérelas a una bolsa hermética y pueden durar hasta 1 mes. Para recalentar, hornea a 180°C durante 10-12 minutos (desde nevera) o 15-18 minutos (desde congelador), sin necesidad de descongelar. Evita el microondas, ya que perderían su textura crujiente. Si las guardas en tupper, separa las capas con papel de horno para que no se peguen.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí, cocina a 180°C durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Rocía con un poco de aceite para garantizar el crujiente.
¿Son aptas para dieta keto?
No exactamente, por el contenido de calabaza y quinoa. Para una versión keto, sustituye la calabaza por coliflor y la quinoa por harina de almendra.
¿Puedo usar calabaza normal en lugar de butternut?
Sí, pero elimina bien las semillas y la piel dura. La calabaza normal puede tener más agua, así que escúrrela bien después de cocinarla en la Thermomix.
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