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Galettes de Trigo Sarraceno con Crema de Espinacas y Queso de Anacardo: Receta Francesa Vegana

Las galettes de trigo sarraceno son un clásico de la cocina bretona francesa, pero esta versión innovadora las lleva a otro nivel al combinar una crema de espinacas sedosa con un queso de anacardo cremoso y aromático. Perfectas como entrantes o plato principal ligero, estas galettes veganas y sin gluten destacan por su textura crujiente por fuera y tierna por dentro, junto a un relleno que sorprende por su profundidad de sabores. Ideal para quienes buscan recetas francesas veganas con un toque gourmet, esta preparación es alta en proteínas vegetales y baja en carbohidratos, sin sacrificar el placer de una comida reconfortante.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
18gProteína
380Calorías
Cocción sarténTécnica
Alérgenos
Frutos secosSin lactosaSin gluten
Plato de galettes de trigo sarraceno doradas y crujientes, rellenas de crema de espinacas verdes y queso de anacardo cremoso, espolvoreadas con semillas de sésamo tostadas. Receta francesa vegana y sin gluten.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas galettes de trigo sarraceno perfectas está en la temperatura del agua (siempre fría) y en el reposo de la masa, que evita que se rompa al cocinar. Además, el queso de anacardo debe batirse hasta lograr una textura ultracremosa, casi como un queso fundido tradicional. Para potenciar el sabor, tostar ligeramente los anacardos antes de remojarlos añade un toque ahumado que combina idealmente con la crema de espinacas.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 200grharina de trigo sarraceno
  • 300mlagua fría
  • 1pizcasal marina
  • 300grespinacas frescas
  • 150granacardos remojados 4 horas
  • 2dienteajo
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 20grlevadura nutricional
  • 1cucharadajugo de limón
  • 30mlaceite de oliva virgen extra
  • 0.5cucharaditanuez moscada rallada
  • 0.5cucharaditapimienta negra
  • 10grsemillas de sésamo tostadas

Instrucciones Paso a Paso

1

Para la masa de las galettes: en un bol, mezcla la harina de trigo sarraceno con el agua fría y una pizca de sal. Bate hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos. Deja reposar 20 minutos a temperatura ambiente para que la harina absorba bien el líquido.

2

Mientras, prepara la crema de espinacas: en una sartén, calienta 10 ml de aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla morada picada finamente y el ajo picado hasta que estén transparentes. Añade las espinacas frescas troceadas y cocina a fuego medio hasta que reduzcan su volumen. Retira del fuego y reserva.

3

Para el queso de anacardo: en una batidora de alta velocidad, mezcla los anacardos escurridos (previamente remojados), la levadura nutricional, el jugo de limón, 10 ml de aceite de oliva, la nuez moscada, la pimienta negra y una pizca de sal. Tritura hasta obtener una crema suave y homogénea. Si queda muy espesa, añade 1 o 2 cucharadas de agua.

4

Incorpora la crema de espinacas a la mezcla de queso de anacardo y mezcla bien hasta integrar. Ajusta de sal si es necesario.

5

Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto y vierte una porción de la masa de galette (unos 60 ml por galette). Extiende rápidamente con una cuchara para formar un círculo fino. Cocina durante 2-3 minutos hasta que los bordes se desprendan y la superficie esté seca. Dale la vuelta y cocina otros 2 minutos. Repite hasta terminar la masa.

6

Para montar: coloca una cucharada generosa de la crema de espinacas y queso de anacardo en el centro de cada galette caliente. Dobla los bordes hacia el centro, dejando el relleno al descubierto. Espolvorea semillas de sésamo tostadas por encima para dar un toque crujiente.

7

Sirve inmediatamente, ya que las galettes están en su mejor momento cuando la masa está crujiente y el relleno caliente.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una pizca de cúrcuma a la masa de las galettes para darles un color dorado y un aroma ligeramente especiado.
  • Si quieres un contraste de texturas, tuesta las semillas de sésamo en una sartén sin aceite hasta que estén doradas antes de espolvorearlas.
  • Para una versión más ligera, puedes reducir el aceite de oliva en la crema de espinacas y sustituirlo por un poco de caldo vegetal.

Sustituciones

  • Harina de trigo sarraceno: Puedes sustituirla por harina de garbanzo para una versión con más proteína, aunque el sabor será más intenso y la textura ligeramente más densa. Reducir el agua a 250 ml para compensar la diferencia de absorción.
  • Anacardos: Si hay alergia, usa almendras blancas remojadas (sin piel) para el queso. El resultado será menos cremoso pero igual de sabroso, con un ligero toque amargo que contrasta bien con las espinacas.
  • Espinacas frescas: En su lugar, puedes usar acelgas tiernas, que tienen un sabor similar pero ligeramente más terroso. Cocínalas un poco más para eliminar el exceso de agua y evitar que el relleno quede aguado.

Errores Comunes

  • La masa de galette se rompe al dar la vuelta.: Asegúrate de que la sartén esté bien caliente antes de verter la masa y no la muevas hasta que los bordes se desprendan. Si se rompe, usa una espátula para repararla rápidamente.
  • El queso de anacardo queda granuloso.: Remoja los anacardos al menos 4 horas (o hierve 15 minutos si tienes prisa) y usa una batidora de alta velocidad. Si persiste, añade más aceite de oliva o agua para alisar.
  • Las galettes quedan gomosas.: No excedas el reposo de la masa (máximo 30 minutos) y cocina a fuego medio-alto para que se dore bien por fuera sin cocinar en exceso el interior.

Conservación y Congelación

Las galettes de trigo sarraceno con crema de espinacas y queso de anacardo se conservan en la nevera hasta 2 días si las guardas en un recipiente hermético, separando las galettes del relleno para que no se ablanden. Para recalentar, calienta las galettes en una sartén sin aceite durante 1-2 minutos por cada lado hasta que recuperen su textura crujiente, y calienta el relleno en el microondas o al baño María. Si prefieres congelar, envuelve cada galette (sin relleno) en papel film y colócalas en una bolsa para congelar. Durarán hasta 1 mes. Para descongelar, deja que se atemperen 10 minutos y luego calienta en sartén. El relleno de espinacas y queso de anacardo no se congela bien, ya que la crema puede separarse. Prepáralo fresco el día de servir.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer las galettes en airfryer?

Sí, pero el resultado no será el mismo. Vierte la masa en moldes para tartaletas y cocina a 180°C durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán más secas y menos flexibles, pero igual de sabrosas.

¿Cómo evito que las espinacas suelten mucha agua?

Escúrrelas bien después de lavarlas y cocínalas a fuego alto en la sartén para evaporar el exceso de líquido antes de mezclarlas con el queso de anacardo.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero descongélalas y escúrrelas muy bien (exprime con las manos si es necesario) para evitar que el relleno quede aguado. El sabor será ligeramente menos intenso que con espinacas frescas.

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