Falafel de Remolacha y Quinoa con Salsa de Tahini: Receta Libanesa Vegana en Airfryer
El falafel de remolacha y quinoa es una reinvención vibrante de la receta libanesa tradicional, donde la remolacha asada aporta un color fucsia intenso y un toque terroso, mientras que la quinoa cocida sustituye parte de los garbanzos para crear una textura más ligera y esponjosa. Esta versión en airfryer garantiza un exterior dorado y crujiente sin necesidad de freír, manteniendo todo el sabor auténtico. La salsa de tahini con limón y comino redondea el plato con su cremosidad y profundidad de sabores. Ideal para aperitivos, picoteos o como base de bowls veganos, esta receta es alta en proteína vegetal, sin gluten y llena de nutrientes.

El Secreto de esta Receta
El secreto para un falafel de remolacha y quinoa perfecto en airfryer está en asar la remolacha cruda antes de mezclarla. Esto intensifica su dulzor natural y elimina el exceso de humedad, evitando que los falafel se deshagan. Además, reposar la masa 15 minutos en la nevera es clave para que los ingredientes se integren y la harina de garbanzo actúe como aglutinante, garantizando una textura esponjosa por dentro y crujiente por fuera.
Ingredientes
- 250grremolacha cruda
- 150grquinoa cocida
- 200grgarbanzos cocidos
- 0.5unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 30grperejil fresco
- 1cucharaditacomino molido
- 1cucharaditacilantro molido
- 30grharina de garbanzo
- 1cucharadazumo de limón
- 1cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1pizcasal marina
- 0.5pizcapimienta negra
- 80grtahini
- 2cucharadasagua tibia
- 0.5cucharaditapimentón dulce
- 10grsemillas de sésamo tostadas
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el airfryer a 180°C durante 3 minutos.
Pela y corta la remolacha cruda en cubos pequeños. Asa en el airfryer durante 12 minutos a 180°C, removiendo a mitad de tiempo, hasta que esté tierna. Reserva.
En un procesador de alimentos, añade los garbanzos cocidos (escurridos y secos), la quinoa cocida, la cebolla morada picada, el ajo, el perejil fresco, el comino, el cilantro, el zumo de limón, el aceite de oliva, la sal y la pimienta. Tritura hasta obtener una mezcla homogénea pero con algo de textura.
Agrega la remolacha asada y la harina de garbanzo. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes. La masa debe ser maleable pero no pegajosa. Si queda muy húmeda, añade 1 cucharada más de harina de garbanzo.
Deja reposar la mezcla en la nevera durante 15 minutos para que los sabores se asienten y sea más fácil de moldear.
Forma bolitas de falafel con las manos ligeramente humedecidas (tamaño de una pelota de golf) y aplástalas ligeramente para darles forma de hamburguesa.
Coloca los falafel en la cesta del airfryer, dejando espacio entre ellos para que el aire circule. Rocía con un poco de aceite de oliva en spray.
Cocina en el airfryer a 180°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo, hasta que estén dorados y crujientes por fuera.
Mientras, prepara la salsa de tahini: en un bol, mezcla el tahini, el zumo de limón, el pimentón dulce, las semillas de sésamo tostadas, 2 cucharadas de agua tibia y una pizca de sal. Remueve hasta obtener una crema suave. Ajusta la textura con más agua si es necesario.
Sirve los falafel de remolacha y quinoa calientes, acompañados de la salsa de tahini y decorados con más semillas de sésamo o hierbas frescas.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de ras el hanout (mezcla de especias marroquí) a la masa del falafel.
- Si quieres un falafel más crujiente, sumerge cada unidad en leche vegetal (como bebida de soja) antes de pasarlo por semillas de sésamo y cocinarlo en el airfryer.
- Acompaña estos falafel con encurtidos de pepino y zanahoria para contrastar con su dulzor terroso.
- Para una presentación profesional, sirve los falafel en hojas de lechuga romana con la salsa de tahini, rodajas de tomate y cebolla morada en juliana.
Sustituciones
- Remolacha cruda: Puedes usar remolacha cocida en vinagre (escurrida y bien seca) para ahorrar tiempo. El sabor será más ácido y menos terroso, pero la textura final del falafel será similar. Ajusta la sal al gusto.
- Quinoa cocida: Sustituye por mijo cocido o bulgur fino para variar el perfil nutricional. El mijo aportará un toque más dulce, mientras que el bulgur dará una textura ligeramente más granular.
- Harina de garbanzo: Si no tienes harina de garbanzo, usa pan rallado sin gluten o avena molida. La textura será un poco más densa, pero igual de crujiente al freír en el airfryer.
- Tahini: Para una versión sin sésamo, usa crema de anacardos o yogur de soja natural. El sabor será más neutro, pero igual de cremoso. Añade más limón y comino para compensar.
Errores Comunes
- Los falafel se deshacen al cocinarlos: Asegúrate de que la mezcla no esté demasiado húmeda antes de formarlos. Si es necesario, añade más harina de garbanzo y reposa la masa 15 minutos para que los ingredientes se unan bien.
- Quedan secos por dentro: No cocines la remolacha en exceso (debe estar tierna pero no blanda) y verifica el tiempo en el airfryer: 10 minutos suelen ser suficientes. Si los falafel son grandes, alarga el tiempo 2 minutos más.
- La salsa de tahini queda demasiado espesa: Añade agua tibia poco a poco (1 cucharadita a la vez) hasta lograr la textura deseada. Remueve bien después de cada adición para integrar los ingredientes.
- El sabor a remolacha domina: Equilibra los sabores añadiendo más comino, cilantro o zumo de limón a la mezcla. También puedes reducir la cantidad de remolacha a 200 gr y aumentar la quinoa a 180 gr.
Conservación y Congelación
Los falafel de remolacha y quinoa se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 días si los guardas en un recipiente hermético, separados por capas de papel de horno para evitar que se peguen. Para congelarlos, colócalos en una bandeja con papel vegetal, déjalos congelar individualmente durante 1 hora y luego transfiere a una bolsa o recipiente apto para congelador. durarán hasta 2 meses. Para recalentar, no es necesario descongelar: cocina en el airfryer a 180°C durante 5-6 minutos (desde nevera) o 8-10 minutos (desde congelador), hasta que estén calientes y crujientes. La salsa de tahini se conserva en la nevera hasta 5 días en un tarro de cristal. No la congeles, ya que el tahini puede separarse al descongelar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta sin airfryer?
Sí. Puedes hornear los falafel en el horno a 200°C durante 20-25 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. También puedes freírlos en aceite de oliva caliente (170°C) durante 3-4 minutos por lado, pero perderán la ventaja de ser una receta baja en grasas.
¿Cómo evito que la remolacha tiña la mezcla?
Usa guantes de cocina al manipular la remolacha cruda o asada, y lava bien el procesador de alimentos después de triturarla. El color fucsia es natural y no afecta el sabor, pero si prefieres un tono menos intenso, usa remolacha amarilla en lugar de la roja.
¿Puedo usar quinoa cruda en lugar de cocida?
No. La quinoa cruda no se integraría bien en la masa y dejaría una textura arenosa. Siempre usa quinoa cocida y escurrida (puedes cocerla tú mismo o usar sobras de otra receta).
¿Es esta receta apta para celíacos?
Sí, siempre que uses harina de garbanzo certificada sin gluten y verifiques que el resto de ingredientes (como el tahini) no tengan trazas. La quinoa y los garbanzos son naturalmente libres de gluten.
¿Puedo hacer la salsa de tahini con anticipación?
Sí, la salsa de tahini aguantará hasta 5 días en la nevera. Sin embargo, es posible que se espese con el frío. Para recuperarla, añade 1 cucharadita de agua tibia y remueve bien antes de usar.
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