Empanadillas de bonito y tomate: Tapa clásica española para cualquier ocasión
Las empanadillas de bonito y tomate son una de esas tapas españolas que nunca fallan. Perfectas para reuniones, meriendas o incluso como plato principal ligero, destacan por su sabor auténtico y su facilidad para prepararse con ingredientes que todos tenemos a mano. El bonito en aceite, combinado con un sofrito de tomate natural, crea un relleno jugoso y lleno de matices. Además, esta receta es económica, rápida y apta para congelar, lo que la convierte en una opción ideal para cualquier ocasión. Si buscas una tapa tradicional con un toque casero, estas empanadillas de bonito y tomate son tu mejor elección.

El Secreto de esta Receta
El secreto de unas empanadillas de bonito y tomate perfectas está en el sofrito de cebolla y ajo. Cocínalo a fuego lento hasta que esté meloso, así el tomate triturado absorberá todos los sabores y el relleno quedará jugoso. Además, escurrir bien el bonito evita que el relleno quede aguado. Por último, sellar bien los bordes con un tenedor impedirá que el relleno se salga al hornear o freír.
Ingredientes
- 12unidadmasa para empanadillas redonda
- 2latabonito del norte en aceite de girasol
- 200grtomate triturado natural
- 1unidadcebolla blanca
- 2dienteajo
- 1cucharaditapimentón dulce
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1unidadhuevo grande
- 50grpan rallado
- 1pizcasal
- 1pizcapimienta negra molida
Instrucciones Paso a Paso
En una sartén, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla blanca picada finamente y los ajos también picados. Sofríe hasta que estén transparentes, unos 5 minutos.
Incorpora el tomate triturado natural y el pimentón dulce. Cocina a fuego lento durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que el sofrito espese ligeramente.
Escurre bien el bonito del norte en aceite y desmenúzalo con las manos. Añádelo al sofrito y mezcla bien. Cocina otros 5 minutos para que los sabores se integren. Sazona con sal y pimienta negra molida al gusto. Retira del fuego y deja enfriar.
Precalienta el horno a 180°C (convección) o 200°C (estático). Forra una bandeja con papel de horno.
Coloca una cucharada de relleno en el centro de cada masa para empanadillas redonda. Dobla la masa por la mitad y presiona los bordes con un tenedor para sellar. Si prefieres freír, salta al paso 7.
Pinta las empanadillas con huevo batido y espolvorea un poco de pan rallado para darles un toque crujiente. Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que estén doradas.
Para freír: calienta abundante aceite en una sartén. Fríe las empanadillas a fuego medio-alto hasta que estén doradas por ambos lados (unos 3-4 minutos). Escúrrelas sobre papel absorbente.
Sirve calientes o a temperatura ambiente. Acompaña con una salsa de yogur o alioli si deseas.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade una hoja de laurel al sofrito de tomate.
- Si quieres empanadillas más ligeras, hornea en lugar de freír y usa menos aceite en el relleno.
- Puedes preparar el relleno con antelación y guardarlo en la nevera hasta 2 días antes de montar las empanadillas.
Sustituciones
- Bonito del norte en aceite: Puedes sustituirlo por atún en aceite, aunque el sabor será menos intenso. El bonito en escabeche también funciona, pero el relleno quedará más ácido. Escúrrelo bien para evitar exceso de líquido.
- Masa para empanadillas redonda: Si prefieres una versión casera, usa masa de hojaldre o masa quebrada. La textura será más crujiente, pero el resultado igual de delicioso. También puedes hacer masa desde cero con harina, agua, aceite y sal.
- Pimentón dulce: Si no tienes pimentón dulce, usa pimentón ahumado para un toque más intenso o pimienta de cayena si prefieres un picante suave. Ajusta la cantidad al gusto.
Errores Comunes
- El relleno queda aguado: Escurre muy bien el bonito antes de desmenuzarlo y cocina el sofrito hasta que espese. Si el relleno sigue líquido, añade una cucharada de pan rallado para absorber el exceso.
- Las empanadillas se abren al freír u hornear: Sella bien los bordes con un tenedor antes de cocinar. Si horneas, pinta con huevo para que la masa quede más compacta.
- La masa queda gomosa: No sobrecargues las empanadillas con relleno y hornea a la temperatura adecuada (180-200°C). Si las fríes, usa aceite bien caliente para que queden crujientes.
Conservación y Congelación
Las empanadillas de bonito y tomate se conservan perfectamente en la nevera durante 2-3 días si las guardas en un recipiente hermético. Para alargar su vida útil, puedes congelarlas crudas (antes de hornear o freír) en una bandeja, separadas entre sí para que no se peguen, y luego pasarlas a una bolsa de congelación. Así durarán hasta 3 meses. Para cocinarlas desde congeladas, no es necesario descongelar: hornea a 180°C durante 20-25 minutos o fríe directamente en aceite caliente, añadiendo 1-2 minutos extra. Si las has cocinado ya, también puedes congelarlas horneadas o fritas, pero pierden un poco de textura crujiente al recalentar. En este caso, calienta en el horno a 160°C durante 10 minutos para que recuperen parte de su firmeza.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer empanadillas de bonito y tomate en airfryer?
Sí, son ideales para airfryer. Precalienta el aparato a 180°C, pinta las empanadillas con huevo y cocina durante 8-10 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Quedarán doradas y crujientes con menos aceite.
¿Qué acompañamiento va bien con estas empanadillas?
Combina perfectamente con una ensalada verde, pimientos asados o una salsa de yogur con menta. También son ideales para servir con cerveza bien fría o un vino blanco fresco.
¿Puedo usar tomate fresco en lugar de triturado?
Sí, pero deberás pelar y deshacer el tomate (sin semillas) y cocinarlo más tiempo para que suelte su agua y el sofrito quede espeso. El tomate triturado es más práctico y garantiza una textura uniforme.
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