Embutidos en Gabardina: Croquetas de Chorizo y Morcilla con Bechamel
Las croquetas de chorizo y morcilla con bechamel son una reinvención creativa de los clásicos embutidos españoles, envueltos en una gabardina crujiente de pan rallado y bechamel cremosa. Esta receta de embutidos en gabardina es perfecta para sorprender en cualquier reunión, con un toque gourmet pero usando ingredientes 100% accesibles: chorizo ibérico, morcilla de cebolla y una bechamel tradicional. El contraste entre el sabor intenso de los embutidos y la suavidad de la bechamel las hace irresistibles. Además, son ideales para preparar en tupper y llevar a picnics o meriendas.

El Secreto de esta Receta
El secreto de unas croquetas de chorizo y morcilla con bechamel perfectas está en dos detalles clave: primero, sofreír la cebolla con mantequilla hasta que esté melosa, ya que aporta dulzor y contrarresta la intensidad de los embutidos. Segundo, enfriar bien la masa antes de formar las croquetas (incluso puedes dejarla toda la noche). Esto evita que se rompan al freír y garantiza un centro cremoso. Además, usa pan rallado panko si quieres un extra de crujiente en tu gabardina.
Ingredientes
- 150grchorizo ibérico fresco
- 150grmorcilla de cebolla
- 80grharina de trigo
- 500mlleche entera
- 60grmantequilla sin sal
- 1unidadcebolla blanca
- 2unidadhuevos grandes
- 150grpan rallado fino
- 0.5cucharaditanuez moscada molida
- 1pizcasal
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
- 500mlaceite de girasol o oliva suave
Instrucciones Paso a Paso
Pica finamente la cebolla y sofríela en una sartén con 20 gr de mantequilla a fuego medio hasta que esté transparente. Retira y reserva.
En la misma sartén, sin lavar, añade el chorizo ibérico (sin piel) y la morcilla (sin piel) desmenuzados. Cocina a fuego medio-bajo 5-6 minutos hasta que estén dorados y suelten su grasa. Escurre el exceso de grasa y mezcla con la cebolla sofrita. Reserva.
Para la bechamel: en una olla, derrite el resto de la mantequilla (40 gr) a fuego medio. Añade la harina y remueve 2 minutos hasta formar una pasta (roux). Incorpora la leche poco a poco, sin dejar de remover con unas varillas para evitar grumos.
Cocina la bechamel 8-10 minutos a fuego suave hasta que espese. Añade la nuez moscada, sal y pimienta. Incorpora la mezcla de chorizo y morcilla y remueve bien. Deja enfriar en la nevera 2 horas (o 30 min en el congelador).
Forma croquetas con las manos (humedécelas para que no se pegue) o con dos cucharas. Pásalas por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertas. Refrigera 30 minutos más para que el rebozado agarre.
Calienta el aceite a 170-180°C. Fríe las croquetas en tandas (sin amontonar) 2-3 minutos hasta que estén doradas. Escurre sobre papel absorbente.
Sirve calientes, acompañadas de un alioli suave o una salsa brava ligera.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra, añade una cucharada de jerez o vino blanco a la bechamel mientras se cocina. Le dará un aroma único.
- Si quieres hacerlas en airfryer, rocía las croquetas con un poco de aceite en spray y cocínalas a 180°C durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo.
- Para una presentación profesional, sirve las croquetas sobre una hoja de laurel o con un poco de pimentón ahumado espolvoreado por encima.
Sustituciones
- Chorizo ibérico: Puedes sustituirlo por chorizo normal (no picante) o fuet, aunque el sabor será menos intenso. Si usas fuet, añade una pizca de pimentón dulce para compensar.
- Morcilla de cebolla: Si no encuentras morcilla de cebolla, usa morcilla de arroz (el contraste de texturas queda igual de bien) o morcilla burgos (más especiada). Evita la morcilla de verduras, ya que aporta un sabor demasiado herbal.
- Leche entera: Para una versión más ligera, usa leche semidesnatada, pero la bechamel quedará menos cremosa. Si buscas sin lactosa, sustituye por leche de avena sin azúcar (la textura será ligeramente más líquida).
Errores Comunes
- La bechamel queda con grumos.: Retira la olla del fuego al añadir la leche y remueve con varillas enérgicamente. Si ya hay grumos, pasa la bechamel por un colador fino o bata con una batidora de mano.
- Las croquetas se rompen al freír.: Enfría la masa al menos 2 horas y asegúrate de que el huevo y el pan rallado cubran bien toda la croqueta. Si el aceite no está a la temperatura correcta (170-180°C), espéralo o las croquetas absorberán grasa y se desharán.
- El rebozado no se dora.: Aumenta la temperatura del aceite ligeramente o usa pan rallado panko (más grueso), que se dora mejor. También puedes añadir una pizca de pimentón dulce al pan rallado para darle color.
Conservación y Congelación
Puedes guardar las croquetas de chorizo y morcilla con bechamel ya fritas en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Para recalentarlas, colócalas en una bandeja con papel de horno y calienta en el horno a 180°C durante 10-12 minutos (evita el microondas, ya que perderán la textura crujiente). Si prefieres congelarlas, hazlo antes de freír: forma las croquetas, rebozalas, colócalas en una bandeja con papel vegetal (sin que se toquen) y congélalas 2 horas. Luego, pasalas a una bolsa hermética y guárdalas hasta 1 mes. Para cocinarlas, fríelas directamente desde congeladas, añadiendo 1 minuto extra a la fritura. No las descongeles antes, o el rebozado se humedecerá.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas sin gluten?
Sí, sustituye la harina de trigo por maicena o harina de arroz (en la misma cantidad) y el pan rallado por pan rallado sin gluten. La textura será ligeramente más densa, pero igual de sabrosa.
¿Qué salsa queda mejor con estas croquetas?
La combinación clásica es alioli o salsa brava. También puedes probar con una salsa de queso azul (mezcla queso azul desmenuzado con un poco de nata líquida y calienta hasta que se funda).
¿Puedo usar solo chorizo o solo morcilla?
¡Claro! Si usas solo chorizo, añade un poco de pimentón dulce para potenciar el sabor. Si optas por solo morcilla, incorpora una cebolla caramelizada para equilibrar su intensidad.
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