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Croquetas de Quinoa y Espirulina con Salsa de Ajoblanco: Receta Vegana Española en Airfryer

Si creías que las croquetas veganas no podían ser ultra indulgentes, estas croquetas de quinoa y espirulina con salsa de ajoblanco te demostrarán lo contrario. Una receta 100% española, repleta de sabor umami gracias a la espirulina en polvo (sí, ese superalimento que aquí usamos para darle un toque intenso y terroso), mezclada con quinoa cocida y un roux de harina y margarina vegetal que las hace cremosas por dentro y crujientes por fuera. El contraste con la salsa de ajoblanco —una versión vegana del clásico andaluz con almendras, ajo y pan duro— las convierte en el aperitivo perfecto para mojar. Ideal para servir en fiestas, tapeos o como snack tardío cuando el antojo de comida reconfortante no perdona. Y lo mejor: sin lácteos, sin huevo y fritas en Airfryer para que queden doradas y sin remordimientos (bueno, quizá algunos, pero vale la pena).

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
8gProteína
320Calorías
Fritura AirfryerTécnica
Alérgenos
GlutenFrutos secos
Croquetas de quinoa y espirulina doradas y crujientes servidas en un plato blanco con salsa de ajoblanco cremosa al lado, receta vegana española en Airfryer.

El Secreto de esta Receta

El truco profesional para unas croquetas de quinoa y espirulina adictivas está en el roux bien cocinado y en la espirulina de calidad. Usa margarina vegetal con alto contenido graso (como la de Mercadona) para que la bechamel quede ultra cremosa. La espirulina, aunque parezca fuerte, potencia el sabor umami sin dominar el plato. Y no escatimes en el pan rallado: para que queden extra crujientes, pásalas dos veces por pan rallado con un huevo vegano (mezcla de linaza y agua) entre capas.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 200grquinoa cocida
  • 1cucharaditaespirulina en polvo
  • 60grharina de trigo
  • 40grmargarina vegetal
  • 0.5unidadcebolla
  • 0.5cucharaditaajo en polvo
  • 1pizcasal
  • 1pizcapimienta negra
  • 100grpan rallado
  • 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 50gralmendras crudas
  • 50grpan duro
  • 1unidaddiente de ajo
  • 1cucharadavinagre de manzana
  • 100mlagua fría

Instrucciones Paso a Paso

1

Para las croquetas: en una sartén, derrite la margarina vegetal a fuego medio. Añade la cebolla picada finamente y sofríe hasta que esté transparente.

2

Incorpora la harina de trigo y remueve 1 minuto para hacer un roux. Vierte poco a poco 200 ml de agua caliente sin dejar de remover hasta obtener una bechamel espesa.

3

Fuera del fuego, agrega la quinoa cocida, la espirulina en polvo, el ajo en polvo, sal y pimienta. Mezcla bien hasta integrar. Deja enfriar en la nevera 2 horas (o 30 min en el congelador).

4

Forma bolitas con las manos humedecidas y pásalas por pan rallado, presionando para que queden bien cubiertas.

5

Precalienta el Airfryer a 180°C. Rocía las croquetas con aceite de oliva virgen extra en spray y cocínalas 12-15 min, dándoles la vuelta a mitad de tiempo, hasta que estén doradas y crujientes.

6

Para la salsa de ajoblanco: remoja el pan duro en agua y escúrrelo bien. Tritura en una batidora con las almendras crudas, el diente de ajo, el vinagre de manzana, sal y el agua fría hasta obtener una crema suave. Si queda muy espesa, añade más agua.

7

Sirve las croquetas calientes con la salsa de ajoblanco fría.

Pro-Tips del Chef

  • Para un extra de crujiente, mezcla el pan rallado con 1 cucharada de semillas de sésamo tostadas antes de rebozar las croquetas.
  • Si te gusta el picante, añade 1/2 cucharadita de cayena a la masa de las croquetas o un chorrito de tabasco a la salsa de ajoblanco.
  • Para un toque gourmet, decora con hierbas frescas como perejil o cilantro y unas láminas de almendra tostada por encima de la salsa.
  • Si no tienes Airfryer, puedes freírlas en aceite abundante a 180°C hasta que estén doradas (unos 3-4 min).

Sustituciones

  • Espirulina en polvo: Puedes sustituirla por 1 cucharada de levadura nutricional para un sabor más suave y menos terroso, aunque perderás el toque marino característico. También funciona 1 cucharadita de algas nori en polvo, que aporta un perfil umami más intenso pero puede oscurecer la masa.
  • Margarina vegetal: Si prefieres un toque más neutro, usa aceite de oliva suave en el roux, pero Ten en cuenta que la textura será menos cremosa y más líquida. Para compensar, añade 1 cucharada extra de harina.
  • Almendras crudas: Si tienes alergia a frutos secos, sustituye por 50 gr de pipas de girasol tostadas. El resultado será una salsa de ajoblanco menos cremosa pero igualmente sabrosa, con un toque más terroso.

Errores Comunes

  • Las croquetas se deshacen al formarlas.: Enfría la masa al menos 2 horas antes de darles forma. Si tienes prisa, congélala 30 min. Si la mezcla sigue muy húmeda, añade 1 cucharada extra de pan rallado a la masa antes de enfriar.
  • Quedan secas por dentro.: No sobrecocines el roux: debe quedar cremoso, no espeso como una pasta. Si al mezclar con la quinoa queda muy densa, añade 1 cucharada de agua tibia para ajustar la textura.
  • La salsa de ajoblanco queda amarga.: Pela el ajo antes de triturarlo para evitar el amargor. Si ya está hecho, añade 1 cucharadita de azúcar o miel para contrarrestar el sabor.
  • No se doran en el Airfryer.: Rocía generosamente con aceite en spray antes de cocinar y aumenta la temperatura a 200°C los últimos 2 minutos. Si tu Airfryer no es potente, precaliéntalo 5 min antes para asegurar un dorado uniforme.

Conservación y Congelación

Las croquetas de quinoa y espirulina se conservan hasta 3 días en la nevera en un recipiente hermético, separadas por papel de horno para que no se peguen. Para recalentarlas, colócalas en el Airfryer a 180°C durante 5-6 min hasta que recuperen su textura crujiente. No las calientes en el microondas, ya que quedarán blandas. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de pasarlas por pan rallado: forma las bolitas, colócalas en una bandeja con papel vegetal y mételas al congelador 1 hora. Luego, guárdalas en una bolsa hermética hasta 2 meses. Para cocinarlas desde congeladas, no las descongeles: pásalas directamente por pan rallado (presionando bien) y fríelas en el Airfryer a 180°C durante 15-18 min, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. La salsa de ajoblanco aguanta 4 días en la nevera en un tarro de cristal. No la congeles, ya que las almendras pueden separarse y perder textura.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer estas croquetas sin Airfryer?

Sí, puedes freírlas en aceite de oliva o girasol a 180°C hasta que estén doradas (unos 3-4 min). También funcionan en el horno a 200°C durante 15-20 min, pero quedarán menos crujientes.

¿La espirulina le da un sabor fuerte a las croquetas?

No, si usas 1 cucharadita como indica la receta, el sabor es sutil y umami, como un toque a mar. Si no te gusta, empieza con 1/2 cucharadita y ajusta a tu gusto.

¿Puedo usar otra harina para el roux?

Sí, puedes usar harina de maíz (maicena) para una versión sin gluten, pero Ten en cuenta que la textura será menos estable. En ese caso, duplica la cantidad de harina (120 gr) y añade 1 huevo vegano (linaza + agua) a la masa para compactar.

¿La salsa de ajoblanco se puede hacer sin almendras?

Sí, como se menciona en sustituciones, puedes usar pipas de girasol tostadas o incluso anacardos remojados para una textura más cremosa. Otra opción es aumentar la cantidad de pan duro a 100 gr y añadir 1 cucharada de tahini para dar cuerpo.

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