Croquetas de Flor de Calabaza y Queso de Castaña: Receta Española Vegana con Béchamel de Avena
Las croquetas de flor de calabaza y queso de castaña son una delicia española vegana que combina la textura sedosa de la flor de calabaza con el sabor terroso y cremoso del queso de castaña casero, envueltos en una béchamel de avena sin lácteos. Esta receta, ideal para aperitivos o entrantes, destaca por su perfil nutricional alto en fibra y proteínas vegetales, además de ser 100% apta para dietas sin lactosa y sin gluten (si se usa harina de arroz). Perfectas para servir en reuniones o como tupper saludable, estas croquetas son una alternativa gourmet a las versiones tradicionales, con un toque español auténtico y un crujiente exterior que sorprenderá a todos.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estas croquetas de flor de calabaza y queso de castaña está en la combinación de texturas: el queso de castaña casero aporta una cremosidad única, mientras que la béchamel de avena le da un toque sedoso sin lácteos. No omitas el reposo de la masa en nevera, ya que es clave para que las croquetas mantengan su forma al freír. Además, usar harina de garbanzo en la mezcla garantiza un interior esponjoso y un exterior crujiente.
Ingredientes
- 200grflores de calabaza frescas
- 150grqueso de castaña casero
- 100gravena en copos finos
- 50grharina de garbanzo
- 0.5unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 300mlleche vegetal sin azúcar
- 0.25cucharaditanuez moscada
- 1cucharaditapimentón dulce de La Vera
- 80grpan rallado sin gluten
- 1pizcasal marina
- 1pizcapimienta negra
- 1cucharadaalmidón de maíz (para el queso de castaña)
- 50mlagua
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el queso de castaña casero: en un cazo, mezcla 100 gr de harina de castaña con 100 ml de agua y 1 cucharada de almidón de maíz. Cocina a fuego medio-bajo removiendo constantemente hasta que espese (unos 5 min). Añade una pizca de sal y deja enfriar en un molde pequeño para que cuaje (30 min en nevera).
Limpia las flores de calabaza: retira los pistilos y los tallos duros. Pícalas finamente y resérvalas.
Prepara la béchamel de avena: en una olla, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva y sofríe la cebolla morada picada y el ajo picado hasta que estén transparentes. Añade los copos de avena, remueve 1 minuto y vierte la leche vegetal poco a poco sin dejar de remover. Cocina 8-10 min hasta que espese. Sazona con nuez moscada, pimentón dulce, sal y pimienta. Incorpora las flores de calabaza picadas y cocina 2 min más.
Desmenuzar el queso de castaña cuajado y mézclalo con la béchamel. Añade la harina de garbanzo para dar consistencia. Rectifica de sal y deja reposar la masa 15 min en nevera para que sea manejable.
Forma las croquetas: con las manos ligeramente humedecidas, haz cilindros alargados o bolas con la masa. Pásalas por pan rallado sin gluten para que queden bien cubiertas.
Cocina las croquetas: calienta aceite de oliva en una sartén a fuego medio y fríe las croquetas hasta que estén doradas por todos lados (3-4 min). Para una versión más ligera, hornea a 200°C durante 15-20 min, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
Escurre sobre papel absorbente y sirve calientes, acompañadas de un alioli vegano o una salsa de yogur de soja con limón.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade 1 cucharadita de comino molido a la béchamel. Combina perfectamente con la flor de calabaza.
- Si quieres un acabado más dorado, pincela las croquetas con un poco de leche vegetal antes de pasarlas por el pan rallado.
- Para una versión sin gluten, asegúrate de que el pan rallado y la harina de garbanzo sean certificados sin gluten.
Sustituciones
- Queso de castaña casero: Puedes sustituirlo por queso de anacardos: remoja 150 gr de anacardos 4 horas, tritúralos con 50 ml de agua, 1 cucharada de levadura nutricional y sal. El resultado será más cremoso pero menos terroso, con un sabor neutro que realza la flor de calabaza.
- Harina de garbanzo: Si prefieres una versión sin legumbres, usa harina de arroz o almendras molidas. La textura será ligeramente más densa y el sabor más dulce, pero mantendrá la estructura de las croquetas.
- Avena en copos: Para una béchamel más ligera, sustituye la avena por quinoa en copos o trigo sarraceno molido. El resultado será menos cremoso pero con un toque a nuez y mayor contenido proteico.
Errores Comunes
- La béchamel queda líquida: Cocina la avena 2-3 min más a fuego lento y añade 1 cucharadita de almidón de maíz disuelto en agua fría para espesarla rápidamente. Remueve sin parar para evitar grumos.
- Las croquetas se deshacen al freír: Asegúrate de que la masa esté bien fría antes de formar las croquetas y usa pan rallado fino para un mejor agarre. Si persiste, añade 1 cucharada más de harina de garbanzo a la mezcla.
- El queso de castaña no cuaja: Aumenta la cantidad de almidón de maíz (hasta 2 cucharadas) o cocina la mezcla 1-2 min más a fuego bajo. Si queda líquido, déjalo reposar 1 hora en nevera antes de usar.
Conservación y Congelación
Estas croquetas de flor de calabaza y queso de castaña se conservan perfectamente en la nevera hasta 3 días si las guardas en un recipiente hermético, separadas por papel de horno para que no se peguen. Para congelar, colócalas en una bandeja con papel vegetal, déjalas en el congelador 1 hora (para que no se aglomeren) y luego pasarlas a una bolsa o recipiente apto para congelador, donde durarán hasta 2 meses. Para recalentar, no las descongeles: fríelas directamente en aceite caliente (2-3 min) o hornéalas a 180°C durante 10-12 min. Si las guardas ya fritas, recalienta en el horno para que mantengan su textura crujiente, evitando el microondas, que las ablandaría.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar flores de calabaza congeladas?
Sí, pero debes descongelarlas y escurrirlas muy bien antes de usarlas para evitar que la masa quede aguada. Secalas con papel de cocina para eliminar el exceso de humedad.
¿Cómo hacer que las croquetas sean más crujientes?
Doble empanado: pasa las croquetas por harina de garbanzo, luego por béchamel líquida (sin espesar) y finalmente por pan rallado. Fríelas en aceite muy caliente (180°C).
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
¡Por supuesto! Rocía las croquetas con un poco de aceite en spray y cocínalas a 180°C durante 12-15 min, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Quedarán menos doradas pero igual de crujientes.
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