Croquetas de Espirulina y Patata con Pan rallado de Semillas de Chía: Receta en Airfryer
Si buscas una receta alta en proteína, vegana y llena de sabor, estas croquetas de espirulina y patata con pan rallado de semillas de chía en airfryer son tu mejor opción. La espirulina, un superalimento rico en nutrientes, se combina con la cremosidad de la patata y el toque crujiente de las semillas de chía, creando un aperitivo único, saludable y apto para dietas sin gluten. Perfectas para servir en reuniones o como snack nutritivo, estas croquetas destacan por su textura dorada por fuera y tierna por dentro, además de su alto contenido en omega-3 y antioxidantes. Una receta sencilla, rápida y llena de beneficios que revolucionará tu cocina.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas croquetas de espirulina y patata perfectas en airfryer radica en el equilibrio entre la humedad y el crujiente. La leche de coco aporta cremosidad sin lácteos, mientras que las semillas de chía en el pan rallado no solo añaden un toque nutritivo, sino que absorben el exceso de grasa, garantizando una textura impecable. No omitas el paso de enfriar la masa, ya que esto evita que se deshagan al manipularlas y asegura un resultado compacto y profesional.
Ingredientes
- 10grespirulina en polvo
- 500grpatatas de carne blanca
- 50grsemillas de chía
- 80grharina de garbanzo
- 100mlleche de coco sin azúcar
- 1unidadcebolla morada
- 2dientesajo fresco
- 20mlaceite de oliva virgen extra
- 15grperejil fresco
- 1pizcasal marina
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 10mlzumos de limón fresco
Instrucciones Paso a Paso
Pela y corta las patatas en cubos pequeños. Hierve en agua con un poco de sal marina durante 12-15 minutos o hasta que estén tiernas. Escurre bien y reserva.
En una sartén, calienta 10 ml de aceite de oliva virgen extra y sofríe la cebolla morada picada finamente junto con el ajo fresco picado. Cocina a fuego medio hasta que estén transparentes (unos 5 minutos).
En un bol grande, mezcla las patatas cocidas con el sofrito de cebolla y ajo. Añade la espirulina en polvo, la leche de coco sin azúcar, el perejil fresco picado, el zumo de limón fresco, sal marina y pimienta negra. Tritura todo con un tenedor hasta obtener una masa homogénea y moldeable.
Deja enfriar la mezcla en la nevera durante 20 minutos para que sea más fácil de manipular.
Mientras, prepara el pan rallado de semillas de chía: en un procesador de alimentos, tritura las semillas de chía hasta obtener un polvo fino. Mézclalo con la harina de garbanzo en un plato hondo.
Forma croquetas con las manos (puedes humedecértelas ligeramente para evitar que se peguen). Pásalas por la mezcla de harina de garbanzo y semillas de chía hasta cubrirlas por completo.
Precalienta el airfryer a 180°C durante 3 minutos. Coloca las croquetas en la canasta, rociándolas ligeramente con el resto del aceite de oliva virgen extra (10 ml). Cocina durante 12-15 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén doradas y crujientes.
Sirve calientes, acompañadas de una salsa de yogur vegano con hierbas o un alioli sin huevo.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque gourmet, añade 1 cucharadita de cúrcuma en polvo a la masa. No solo dará un color más vibrante, sino que potenciará sus propiedades antiinflamatorias.
- Si quieres más crujiente, mezcla las semillas de chía con copos de coco sin azúcar en el pan rallado. Esto aportará un contraste de texturas y sabores.
- Para una versión más ligera, sustituye parte de la patata por coliflor cocida y escurrida. Reduce el tiempo de cocción en el airfryer a 10-12 minutos, ya que la coliflor se dorará más rápido.
Sustituciones
- Espirulina en polvo: Puedes sustituirla por alga nori en polvo o clorella, aunque el sabor será más intenso y marino. Reduce la cantidad a 7 gr para evitar que domine el gusto de las croquetas.
- Harina de garbanzo: Si no tienes harina de garbanzo, usa harina de avena sin gluten o almendra molida. Añade 1 cucharadita de psyllium para mejorar la cohesión, ya que estas alternativas son menos adhesivas.
- Leche de coco sin azúcar: Para un toque más neutro, sustituye por bebida de avena sin azúcar o agua de garbanzos (aquafaba). Ten en cuenta que la textura será menos cremosa, por lo que puedes añadir 1 cucharada de puré de anacardos para compensar.
Errores Comunes
- Las croquetas se deshacen al formarlas: Asegúrate de que la masa esté bien fría antes de manipularla y usa harina de garbanzo extra en las manos para evitar que se peguen. Si la mezcla está muy húmeda, añade 1 cucharada más de harina de garbanzo y mezcla bien.
- El pan rallado de chía no se adhiere bien: Humedece ligeramente las croquetas con agua o leche vegetal antes de pasarlas por la mezcla de chía y harina. Presiona con firmeza para que el pan rallado quede bien adherido.
- Las croquetas quedan secas por dentro: No excedas el tiempo de cocción en el airfryer (15 minutos máximo). Si el aparato es muy potente, baja la temperatura a 170°C y revisa a los 12 minutos. Rocía un poco de agua sobre las croquetas antes de cocinarlas para mantener la humedad.
Conservación y Congelación
Estas croquetas de espirulina y patata se conservan perfectamente en la nevera durante hasta 3 días. Para guardarlas, colócalas en un recipiente hermético, separadas por papel de hornear para evitar que se peguen. Si prefieres congelarlas, hazlo antes de cocinarlas en el airfryer: forma las croquetas, pásalas por el pan rallado y congélalas en una bandeja plana (sin que se toquen) durante 1 hora. Luego, transfiere a una bolsa o recipiente apto para congelador, donde aguantarán hasta 1 mes. Para cocinarlas desde congeladas, no es necesario descongelar: añade 5 minutos extra al tiempo de cocción en el airfryer, a 180°C. Evita recalentarlas en el microondas, ya que perderán su textura crujiente. Si las has cocinado y sobran, puedes recalentarlas en el airfryer a 160°C durante 3-4 minutos para que recuperen su punto.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas sin airfryer?
Sí, puedes hornearlas en el horno convencional a 200°C durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción. También puedes freírlas en aceite caliente (180°C) durante 3-4 minutos, aunque esta opción será menos saludable.
¿Por qué usar espirulina en las croquetas?
La espirulina es un superalimento con un alto contenido en proteínas (60-70%), hierro, vitaminas del grupo B y antioxidantes. Además, su sabor umami realza el gusto de la patata y aporta un color verde intenso natural.
¿Son aptas para celíacos?
Sí, esta receta es 100% sin gluten, siempre que uses harina de garbanzo certificada sin gluten y verifiques que el resto de ingredientes (como la espirulina o las semillas de chía) no estén contaminados con trazas.
¿Cómo puedo servir estas croquetas?
Son ideales como aperitivo con una salsa de yogur vegano y hierbas, o como parte de un menú degustación junto a ensaladas o hummus. También puedes servirlas en bowls de Buddha como topping crujiente.
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