Croquetas de Espinaca y Queso Azul con Cobertura de Avellanas: Receta Española Gourmet
Las croquetas de espinaca y queso azul con cobertura de avellanas son una joya de la cocina española gourmet, donde la cremosidad del queso azul se funde con el toque terroso de la espinaca fresca, coronado por el crujiente de las avellanas tostadas. Esta receta, pensada para impresionar en cualquier evento, combina tradición e innovación con un equilibrio perfecto entre sabores intensos y texturas contrastadas. Ideal para aperitivos sofisticados o como entrada en cenas especiales, estas croquetas destacan por su presentación elegante y su perfil de sabor único, donde el queso azul aporta profundidad y las avellanas un toque crujiente y aromático. Prepáralas en casa y sorprende a tus invitados con un plato que parece salido de un restaurante estrella Michelin.

El Secreto de esta Receta
El secreto de estas croquetas de espinaca y queso azul con cobertura de avellanas está en el vinagre de manzana y el enfriado prolongado de la masa. El vinagre realza el sabor del queso azul sin enmascararlo, mientras que el reposo en frío garantiza una textura firme que evita que se rompan al freír. Además, tostar las avellanas antes de picarlas y presionarlas bien sobre la croqueta asegura un crujiente duradero y un aroma inigualable.
Ingredientes
- 500grespinacas frescas
- 200grqueso azul curado (tipo Cabrales o Roquefort)
- 120grharina de trigo
- 80grmantequilla sin sal
- 300mlleche entera
- 1unidadcebolla morada
- 2dienteajo
- 150gravellanas tostadas y picadas
- 2unidadhuevo grande
- 100grpan rallado panko
- 500mlaceite de oliva virgen extra
- 0.1cucharaditanuez moscada
- 1pizcasal
- 0.5cucharaditapimienta negra molida
- 10mlvinagre de manzana
Instrucciones Paso a Paso
Lava y escurre bien las espinacas frescas. En una sartén grande, saltea la cebolla morada picada finamente y el ajo picado con un chorro de aceite de oliva virgen extra a fuego medio hasta que estén transparentes. Añade las espinacas y cocina hasta que se reduzcan y suelten su agua. Escurre el exceso de líquido y reserva.
En una olla, derrite la mantequilla sin sal a fuego medio. Añade la harina de trigo y remueve constantemente durante 2 minutos para hacer un roux. Vierte la leche entera poco a poco, sin dejar de remover para evitar grumos, hasta obtener una bechamel espesa. Cocina 5 minutos más.
Incorpora las espinacas salteadas, el queso azul desmenuzado, la nuez moscada, sal, pimienta negra molida y el vinagre de manzana. Mezcla bien hasta que el queso se funda por completo y la masa quede homogénea. Retira del fuego y deja enfriar en la nevera durante al menos 2 horas (o toda la noche para mejores resultados).
Una vez fría la masa, forma croquetas alargadas o redondas con las manos ligeramente humedecidas. Pasa cada croqueta por huevo batido, luego por pan rallado panko y, por último, por las avellanas tostadas y picadas, presionando ligeramente para que se adhieran bien.
Calienta el aceite de oliva virgen extra en una freidora o sartén honda a 180°C. Fríe las croquetas en lotes hasta que estén doradas por todos lados (unos 3-4 minutos). Escúrrelas sobre papel absorbente.
Para un toque final, puedes hornear las croquetas fritas a 200°C durante 5 minutos para realzar el aroma de las avellanas. Sirve calientes.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de elegancia, sirve las croquetas con una salsa de miel y reducción de vinagre balsámico o un coulis de frambuesas.
- Si quieres reducir las calorías, hornea las croquetas a 200°C durante 15-20 minutos en lugar de freírlas. Rocía con un poco de aceite de oliva en spray antes de hornear.
- Usa espinacas baby para una textura más tierna y un sabor menos amargo.
Sustituciones
- Queso azul: Si prefieres un sabor menos intenso, sustituye el queso azul por queso de cabra curado. Aportará acidez y cremosidad, pero con un perfil más suave. Ajusta la sal al gusto, ya que el queso de cabra suele ser menos salado.
- Harina de trigo: Para una versión sin gluten, usa harina de arroz o una mezcla de harina de maíz y arrurruz. La textura será ligeramente más densa, pero igual de sabrosa. Asegúrate de que el pan rallado también sea sin gluten.
- Avellanas: Puedes reemplazar las avellanas por almendras fileteadas o pistachos picados. El sabor será más dulce y menos terroso, pero mantendrá el crujiente. Tuesta los frutos secos antes de usarlos para potenciar su aroma.
Errores Comunes
- La masa de las croquetas queda líquida: Si la bechamel no espesa, cocínala a fuego lento 2-3 minutos más sin dejar de remover. Si ya está fría, añade un poco más de harina y mezcla bien antes de enfriar. Nunca uses la masa caliente para formar las croquetas.
- Las croquetas se abren al freír: Enfría la masa al menos 2 horas antes de formar las croquetas. Si se abren, sumérgelas en huevo y pan rallado de nuevo y fríelas rápidamente a temperatura alta.
- La cobertura de avellanas se desprende: Presiona bien las avellanas sobre el pan rallado antes de freír. También puedes pasar las croquetas por huevo otra vez después del pan rallado para que las avellanas se adhieran mejor.
Conservación y Congelación
Puedes conservar las croquetas de espinaca y queso azul con cobertura de avellanas de varias formas. Si las guardas crudas y sin freír, colócalas en una bandeja con papel film en la nevera hasta 24 horas antes de cocinarlas. Para congelar, forma las croquetas, pásalas por huevo y pan rallado (pero no por avellanas), y congélalas en una bandeja plana durante 1 hora antes de pasarlas a una bolsa hermética. Durarán hasta 3 meses. Para cocinarlas desde congeladas, fríelas directamente sin descongelar, añadiendo 1-2 minutos extra. Una vez fritas, no las congeles de nuevo, ya que perderían textura. Si las guardas ya fritas, déjalas enfriar y refrigera en un recipiente hermético hasta 2 días. Recalienta en el horno a 180°C durante 5-10 minutos para que recuperen el crujiente. Evita el microondas, ya que las avellanas perderían su textura.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer estas croquetas en airfryer?
Sí, pero el resultado no será exactamente igual. Precalienta la airfryer a 180°C, coloca las croquetas en una sola capa y cocina durante 10-12 minutos, dándoles la vuelta a mitad de tiempo. Rocía con un poco de aceite en spray para que queden más crujientes. La cobertura de avellanas puede tostarse más rápido, así que vigílalas.
¿Por qué se usa vinagre de manzana en la receta?
El vinagre de manzana ayuda a equilibrar la intensidad del queso azul y realza los sabores de la espinaca. Además, contribuye a que la masa quede más estable al actuar como un ligero acidulante.
¿Puedo usar espinacas congeladas?
Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas y exprime el exceso de agua con un paño limpio. Las espinacas congeladas pueden dar una textura más acuosa, así que ajusta la cantidad de harina si es necesario.
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