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Crema de Espárragos Trigueros y Almendras con Crujiente de Jamón: Cremosa, Fácil y Saludable en 30 Minutos

Esta crema de espárragos trigueros y almendras es la definición de la elegancia sencilla. La untuosidad natural de los espárragos se combina con la suavidad y el sabor ligeramente tostado de la crema de almendras, creando una textura aterciopelada sin necesidad de lácteos. La guinda del pastel es un crujiente de jamón serrano que aporta un contraste salado y una textura adictiva. Es una receta rápida, que se prepara en apenas 30 minutos, y resulta perfecta tanto para un entrante sofisticado como para una cena ligera y reconfortante. El secreto reside en un sofrito suave y un toque ácido final que realza todos los sabores.

Información Básica

Tiempo30 MIN
DificultadFácil
Coste / Ración
Proteína12g
Calorías210 kcal
TécnicaHervido y triturado
Alérgenos:
Frutos secos
Crema de Espárragos Trigueros y Almendras con Crujiente de Jamón: Cremosa, Fácil y Saludable en 30 Minutos

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta crema reside en la crema de almendras. A diferencia de la nata, aporta una textura aterciopelada y un sabor tostado que complementa a la perfección el verdor de los espárragos, sin enmascararlo. Sofreírla ligeramente antes de añadir el caldo potencia su aroma y elimina cualquier sabor a crudo. El toque final de limón es crucial: la acidez corta la grasa de la almendra y el jamón, equilibrando y realzando todos los matices del plato.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 2unidadmanojo de espárragos trigueros
  • 1unidadpuerro mediano (solo la parte blanca)
  • 1unidaddiente de ajo
  • 60gcrema de almendras (o almendra molida)
  • 750mlcaldo de verduras o pollo
  • 4cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 4unidadlonchas de jamón serrano
  • 1cucharaditazumo de limón
  • -al gustosal
  • -al gustopimienta negra molida

Instrucciones Paso a Paso

1

Lavar bien los espárragos trigueros. Cortar y desechar la parte final leñosa del tallo (aproximadamente los últimos 2-3 cm). Trocear el resto de los espárragos en secciones de unos 3 cm, reservando algunas puntas enteras para decorar. Lavar el puerro y cortarlo en rodajas finas. Pelar y picar el diente de ajo.

2

En una cazuela amplia, calentar 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añadir el puerro y el ajo picado con una pizca de sal. Sofreír durante 5-7 minutos, hasta que el puerro esté tierno y translúcido, evitando que se dore.

3

Incorporar los espárragos troceados (excepto las puntas reservadas) y sofreír 2 minutos más, removiendo ocasionalmente. Añadir la crema de almendras y remover bien para que se integre y tueste ligeramente durante un minuto.

4

Verter el caldo de verduras caliente, subir el fuego y llevar a ebullición. Cuando hierva, bajar el fuego, tapar parcialmente la cazuela y cocer a fuego suave durante 10-12 minutos, o hasta que los espárragos estén muy tiernos.

5

Mientras la crema se cocina, preparar el crujiente de jamón. En una sartén antiadherente sin aceite, colocar las lonchas de jamón serrano y cocinar a fuego medio-alto hasta que estén doradas y crujientes, dándoles la vuelta una vez. Retirar a un plato con papel absorbente y, una vez frías, desmenuzarlas con las manos.

6

En la misma sartén, añadir un hilo de aceite y saltear las puntas de espárrago reservadas durante 2-3 minutos a fuego alto, hasta que estén tiernas pero aún crujientes. Reservar.

7

Retirar la cazuela del fuego. Añadir el zumo de limón y triturar la mezcla con una batidora de mano hasta obtener una crema fina y homogénea. Probar y ajustar el punto de sal y pimienta negra molida. Si la textura es muy espesa, se puede añadir un poco más de caldo o agua hasta conseguir la consistencia deseada.

8

Servir la crema caliente en cuencos. Decorar cada ración con las puntas de espárrago salteadas y el crujiente de jamón desmenuzado. Rociar con un hilo de aceite de oliva virgen extra en crudo antes de servir.

Ingredientes y Sustituciones

  • Crema de almendras:Puedes usar 50g de almendras crudas molidas o anacardos crudos remojados durante 4 horas para una versión más económica. Para una opción sin frutos secos, la nata de coco o la leche evaporada funcionan bien, aunque el sabor final cambiará.
  • Jamón serrano:Para una versión vegetariana o vegana, el crujiente se puede hacer con tiras de pimiento rojo asado, chips de boniato o un crujiente de garbanzos especiados horneados.
  • Puerro:Se puede sustituir por una cebolla dulce grande o dos chalotas, aunque el sabor final será ligeramente más fuerte.

Errores Comunes

  • No retirar la parte leñosa de los espárragos o no triturar la crema lo suficienteLa parte inferior del espárrago es muy fibrosa y no se ablanda con la cocción. Dóblalos hasta que se partan de forma natural; se romperán justo donde empieza la parte tierna. Tritura la crema en caliente durante al menos 2-3 minutos para asegurar una textura completamente sedosa y sin hebras.
  • Quemar el ajo o el puerro al inicio del sofritoEl fuego debe ser medio o medio-bajo. Un ajo quemado aporta un sabor amargo que arruinará toda la crema. La paciencia en este paso es clave para un fondo de sabor dulce y suave.

Conservación y Congelación

La crema de espárragos se conserva perfectamente en la nevera, en un recipiente hermético, durante 3-4 días. Al enfriarse, espesará ligeramente debido a la almendra. Para recalentarla, hazlo a fuego suave en un cazo, añadiendo un chorrito de agua o caldo si es necesario para ajustar la textura. No es recomendable congelarla, ya que la textura de la almendra puede volverse granulosa al descongelarse. El crujiente de jamón, por otro lado, debe guardarse por separado en un recipiente hermético a temperatura ambiente para que mantenga su textura crujiente durante 1-2 días.

Pro-Tips del Chef

  • Para una crema aún más untuosa, puedes añadir una patata pequeña troceada junto con los espárragos. Aportará una textura extra aterciopelada sin alterar el sabor.
  • Si no tienes crema de almendras, puedes hacerla casera en segundos triturando almendra marcona tostada con un chorrito de aceite de girasol hasta obtener una pasta. El sabor será mucho más intenso y fresco.
  • Aprovecha los tallos de los espárragos que has desechado para hacer un caldo de verduras casero. Lávalos bien, hiérvelos con agua, una hoja de laurel y un trozo de cebolla durante 20 minutos. Cuela y usa este caldo para la crema, potenciando el sabor a espárrago al máximo.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar espárragos verdes en conserva en lugar de frescos?

Sí, puedes usarlos en caso de necesidad. Escúrrelos bien del líquido de conservación y añádelos al final de la cocción, solo para calentarlos, ya que ya están cocidos. El sabor y la textura serán diferentes, menos frescos y vibrantes, pero es una alternativa rápida.

¿Es necesario pelar los espárragos trigueros?

A diferencia de los espárragos blancos, los trigueros no suelen necesitar pelado si son frescos y finos. Basta con eliminar la parte leñosa del tallo. Si los espárragos son muy gruesos, puedes pelar ligeramente la base del tallo con un pelador de verduras para evitar hebras en la crema final.

¿Qué puedo usar en lugar del jamón para una versión vegana?

Para una versión vegana, puedes crear un crujiente con copos de avena, semillas de calabaza y un chorrito de tamari o salsa de soja, horneados hasta que estén dorados. También funcionan muy bien unas tiras de alga nori fritas o un crumble de aceitunas negras deshidratadas.

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