Chimichurri Frita con Queso Provolone y Jamón: Bomba Calórica para Amantes de la Comida Argentina
Si creías que el chimichurri solo servía para acompañar carnes, esta receta de chimichurri frita con queso provolone y jamón te va a volar la cabeza. Una bomba calórica argentina que combina la frescura del perejil y el ajo con el toque crujiente de la fritura, el queso provolone derretido y el jamón serrano para crear un aperitivo irresistible. Perfecta para compartir en reuniones o devorar en solitario cuando el antojo de comida basura gourmet no puede esperar. Olvídate de las dietas: aquí el protagonista es el placer sin límites.

El Secreto de esta Receta
El secreto de esta chimichurri frita con queso provolone y jamón está en freír los ingredientes por separado para que el queso no se derrita demasiado pronto y el jamón quede crujiente. Además, enfriar el chimichurri sobre hielo antes de servir garantiza que la salsa esté fría y refrescante, creando un contraste adictivo con el calor de la fritura. No escatimes en aceite: el exceso de grasa es clave para lograr esa textura dorada y crujiente.
Ingredientes
- 3unidadhuevos grandes
- 150gharina de trigo
- 1manojoperejil fresco
- 4dienteajo
- 100mlaceite de oliva virgen extra
- 30mlvinagre de vino blanco
- 1cucharaditaoregano seco
- 2unidadhojas de laurel
- 200gqueso provolone
- 150gjamón serrano
- 100gpan rallado
- 1cucharaditasal
- 0.5cucharaditapimienta negra
- 10cubitohielo
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el chimichurri: en un procesador, tritura el perejil fresco (solo las hojas), los dientes de ajo, el orégano seco, las hojas de laurel, el vinagre de vino blanco, la sal y la pimienta negra. Añade poco a poco el aceite de oliva virgen extra hasta obtener una salsa homogénea. Reserva en la nevera.
Corta el queso provolone en taquitos de 1.5 cm y el jamón serrano en tiras finas. Reserva.
En un bol, bate los huevos grandes con un poco de sal. En otro bol, mezcla la harina de trigo con el pan rallado.
Sumerge los taquitos de queso provolone primero en la harina, luego en el huevo batido y finalmente en el pan rallado, presionando ligeramente para que quede bien cubierto. Repite el proceso con las tiras de jamón serrano.
Calienta aceite abundante en una sartén (debe cubrir los ingredientes). Cuando esté caliente, fríe los taquitos de queso y las tiras de jamón por tandas hasta que estén dorados y crujientes. Escúrrelos sobre papel absorbente.
Para montar la chimichurri frita: en un plato hondo, coloca una base de hielo picado (para mantener el chimichurri frío). Vierte el chimichurri sobre el hielo.
Coloca los taquitos de queso provolone frito y las tiras de jamón serrano crujiente alrededor del chimichurri, de forma que queden parcialmente sumergidos en la salsa.
Sirve inmediatamente para que el contraste entre el chimichurri frío y los ingredientes fritos calientes sea perfecto.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade una pizca de cayena en polvo al pan rallado antes de rebozar.
- Si quieres que el chimichurri tenga más cuerpo, añade 1 cucharada de mostaza a la mezcla.
- Usa una freidora de aire para una versión menos grasa: rocía los taquitos de queso y jamón con aceite en spray y cocínalos a 200°C durante 8-10 minutos.
Sustituciones
- Queso provolone: Puedes usar queso mozzarella en bloque cortado en taquitos, aunque el sabor será más suave y menos intenso. El provolone aporta un toque ahumado y cremoso que combina mejor con el chimichurri.
- Jamón serrano: Si prefieres un sabor más salado, sustituye por jamón cocido en taquitos. El serrano aporta un toque curado y una textura más firme que contrasta mejor con la fritura.
- Vinagre de vino blanco: El vinagre de manzana es una buena alternativa, aunque el de vino blanco tiene un sabor más neutro que no compite con los sabores del queso y el jamón.
Errores Comunes
- El queso se derrite en el aceite y se deshace.: Asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de freír y no muevas los taquitos de queso hasta que estén dorados por un lado. Usa queso frío (sácalo de la nevera justo antes de freír).
- El chimichurri queda amargo.: Equilibra el sabor con un poco más de aceite de oliva o una pizca de azúcar. No uses perejil con tallos gruesos, ya que amargan la salsa.
- El rebozado no se pega al jamón.: Seca bien el jamón con papel de cocina antes de rebozarlo y presiona el pan rallado para que se adhiera correctamente. Usa huevo bien batido para mayor adhesión.
Conservación y Congelación
Esta receta de chimichurri frita con queso provolone y jamón es mejor consumirla al momento, ya que la fritura pierde su textura crujiente con el tiempo. Sin embargo, puedes preparar los ingredientes por separado con antelación: el chimichurri aguanta hasta 3 días en la nevera en un tarro de cristal hermético. Los taquitos de queso provolone y las tiras de jamón serrano pueden cortarse y guardarse hasta 2 días en la nevera (en recipientes separados). Si quieres congelar el queso rebozado, hazlo antes de freír: colócalo en una bandeja con papel film y congélalo. Luego, puedes freírlo directamente desde congelado (aumenta 1-2 minutos el tiempo de fritura). No congeles el jamón rebozado, ya que perderá textura al descongelarse. Nunca refrías el chimichurri frita montado, ya que el queso se endurecerá y el chimichurri perderá frescura.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar otro tipo de queso para esta receta?
Sí, pero elige quesos que se fundan bien y aguantan la fritura, como el queso emmental o el cheddar. Evita quesos blandos como el brie, que se deshacen al freír.
¿Cómo evito que el jamón quede gomoso al freír?
No lo frías demasiado tiempo: el jamón serrano ya está curado y solo necesita 1-2 minutos por lado para quedar crujiente. Retíralo del aceite en cuanto esté dorado.
¿Puedo hacer esta receta sin gluten?
Sí, sustituye la harina de trigo y el pan rallado por sus versiones sin gluten. El resultado será igual de crujiente si usas una mezcla de harina de arroz y maicena.
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