Baklava Salado con Espinacas y Queso de Oveja: Receta Turca Innovadora en Láminas de Filo
El Baklava Salado con Espinacas y Queso de Oveja es una reinvención audaz de la tradición turca, donde la dulzura del baklava clásico se transforma en una experiencia salada, crujiente y llena de matices. Esta receta, inspirada en los sabores del Mediterráneo, combina láminas de filo doradas con un relleno cremoso de espinacas frescas y queso de oveja desmenuzable, como el İzmir tulum peyniri o el manchego curado. Perfecta para aperitivos sofisticados o entrantes que roban el protagonismo en cualquier mesa. Su técnica en capas, bañada en mantequilla clarificada con especias, garantiza un resultado crujiente por fuera y jugoso por dentro, sin necesidad de horno convencional. Ideal para amantes de la cocina turca innovadora y los platos que fusionan texturas y sabores intensos.

El Secreto de esta Receta
El Baklava Salado con Espinacas y Queso de Oveja gana su textura única gracias a dos claves: la harina de garbanzo en el relleno, que actúa como aglutinante natural y aporta un toque terroso, y el ghee (mantequilla clarificada) con especias, que al freír las capas de filo crea una costra ultra crujiente y aromática. No uses mantequilla normal, ya que su contenido de agua puede hacer que las láminas se humedezcan y pierdan su textura.
Ingredientes
- 12hojaláminas de filo
- 300grespinacas frescas
- 250grqueso de oveja curado
- 120mlmantequilla clarificada (ghee)
- 1unidadcebolla morada
- 2unidadhuevos grandes
- 60mlyogur griego natural
- 30grharina de garbanzo
- 1cucharaditacomino molido
- 0.5cucharaditapimentón ahumado
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 1cucharaditasal marina
- 15mlaceite de oliva virgen extra
- 20grsemillas de sésamo tostadas
- 10grmenta fresca picada
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el relleno: En una sartén, calienta el aceite de oliva y sofríe la cebolla morada picada finamente hasta que esté transparente. Añade las espinacas frescas (previamente lavadas y escurridas) y cocina a fuego medio hasta que reduzcan su volumen. Agrega el comino molido, pimentón ahumado, sal marina y pimienta negra. Retira del fuego y deja enfriar.
En un bol, mezcla el queso de oveja desmenuzado, los huevos batidos, el yogur griego, la harina de garbanzo y la menta fresca picada. Incorpora las espinacas cocinadas y mezcla hasta obtener una pasta homogénea. Reserva.
Monta el baklava salado: Extiende una lámina de filo en una superficie limpia y pincélala con mantequilla clarificada derretida. Repite este proceso con 5 láminas más, apilándolas una sobre otra. Coloca una capa generosa del relleno de espinacas y queso, dejando 2 cm libres en los bordes.
Enrolla con cuidado el conjunto en forma de cilíndro, como un rollito de primavera, y sella los extremos con un poco de mantequilla. Repite el proceso hasta terminar con las láminas y el relleno. Deberás obtener 2 rollos largos o 6 porciones individuales.
Para un toque extra de crujiente, pincela los rollos con más mantequilla clarificada y espolvorea semillas de sésamo tostadas por encima.
Cocina en una sartén antiadherente grande a fuego medio-bajo, con un poco de mantequilla, durante 8-10 minutos por lado, hasta que estén dorados y crujientes. También puedes usar una freidora de aire (airfryer) a 180°C durante 12-15 minutos, rociando con mantequilla cada 5 minutos.
Deja reposar 5 minutos antes de cortar en porciones. Sirve caliente o a temperatura ambiente, acompañado de un yogur griego con un hilo de aceite de oliva y una pizca de pimentón ahumado.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade pasas de Corinto remojadas en agua tibia al relleno de espinacas. El contraste dulce-salado elevará el plato.
- Si quieres un baklava salado más ligero, hornea las capas en el horno a 200°C durante 15-20 minutos en lugar de freírlas. Rocía con mantequilla cada 5 minutos.
- Acompaña con una salsa de yogur y ajo: mezcla yogur griego, ajo picado, sal, pimienta y un chorrito de limón. Ideal para mojar.
Sustituciones
- Queso de oveja curado: Puedes sustituirlo por queso feta desmenuzado, aunque el resultado será más ácido y menos cremoso. Si prefieres un sabor más suave, usa queso de cabra semicurado, pero añade una pizca de sal marina extra para compensar.
- Harina de garbanzo: Si no encuentras harina de garbanzo, usa pan rallado sin gluten o almendra molida, pero ten en cuenta que el relleno quedará menos compacto y más húmedo. Reduce el yogur griego a 30 ml para mantener la consistencia.
- Mantequilla clarificada (ghee): El aceite de oliva virgen extra es una alternativa válida, aunque el sabor será menos intenso. Para un toque más auténtico, derrite mantequilla normal y separa la grasa sólida de la líquida (ghee casero), pero evita usarla directamente sin clarificar.
Errores Comunes
- Las láminas de filo se rompen al manipularlas.: Trabaja rápido y con las láminas cubiertas por un paño húmedo para evitar que se sequen. Si se rompen, usa pedazos más pequeños y superpónlos, sellando con mantequilla.
- El relleno sale al cortar el baklava.: Deja reposar el baklava 5-10 minutos después de cocinarlo para que el relleno se asiente. Usa un cuchillo afilado y corta con movimientos suaves de sierra para evitar desmoronarlo.
- El baklava queda empalagoso o aceitoso.: No excedas la cantidad de mantequilla en cada capa. Usa un pincel para distribuirla de forma uniforme y escurre el exceso de aceite en papel absorbente después de freír.
Conservación y Congelación
El Baklava Salado con Espinacas y Queso de Oveja se conserva hasta 3 días en la nevera, guardado en un recipiente hermético con papel de horno entre las capas para evitar que se humedezca. Para congelar, envuélvelo individualmente en film transparente y luego en papel de aluminio. Durará hasta 1 mes. Para recalentarlo, colócalo en una sartén con un poco de mantequilla a fuego bajo durante 5-7 minutos, o en el airfryer a 160°C durante 8 minutos, hasta que recupere su textura crujiente. No lo calientes en el microondas, ya que las láminas de filo perderán su consistencia. Si lo guardas sin cocinar (crudo), congéalo antes de freír y cocina directamente desde congelado, añadiendo 2-3 minutos extra de cocción.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar espinacas congeladas para esta receta?
Sí, pero escúrrelas muy bien después de descongelarlas para eliminar el exceso de agua. Si no, el relleno quedará aguado y las láminas de filo se humedecerán. Puedes ayudarte de un colador y presionarlas con una cuchara.
¿Qué tipo de queso de oveja es el mejor para esta receta?
El queso de oveja curado turco (İzmir tulum peyniri) o el manchego semicurado son ideales por su textura desmenuzable y su sabor intenso pero equilibrado. Evita quesos muy blandos o cremosos, ya que no aportarán la estructura necesaria.
¿Puedo preparar este baklava salado con antelación?
Sí, puedes montar los rollos y guardarlos en la nevera (sin cocinar) hasta 24 horas antes. Cubre con film transparente para que no se sequen. También puedes congelarlos crudos y freírlos directamente cuando los necesites.
¿Cómo evito que las láminas de filo se peguen al cortar?
Usa un cuchillo muy afilado y corta el baklava antes de freírlo (si es posible). Si ya está cocinado, deja que se enfríe ligeramente y usa un cuchillo de sierra con movimientos suaves.
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