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Tortilla de Espinacas y Champiñones con Queso de Cabra: Receta Española para Desayuno o Cena

La tortilla de espinacas y champiñones con queso de cabra es una versión gourmet y nutritiva de la clásica tortilla española, perfecta para empezar el día con energía o cerrarlo con un plato ligero pero saciante. Esta receta, inspirada en la cocina mediterránea, combina el sabor terroso de los champiñones portobello con la frescura de las espinacas baby y el toque cremoso y ligeramente ácido del queso de cabra desmenuzado. Además, su alto contenido en proteínas vegetales y hierro la convierte en una opción ideal para dietas equilibradas, deportistas o quienes buscan platos sin gluten y bajos en carbohidratos. A diferencia de las tortillas tradicionales, aquí el secreto está en el sofrito de ajo negro y pimentón de la Vera, que aporta profundidad de sabor sin necesidad de añadir aceite extra. ¿Listo para sorprender en la mesa con una receta española llena de matices?

30 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
280Calorías
Salteado HorneadoTécnica
Alérgenos
HuevoLácteosHongos
Tortilla española dorada con trozos visibles de champiñones portobello, espinacas baby y queso de cabra desmenuzado, servida en plato de barro con fondo rústico. Receta de tortilla de espinacas y champiñones con queso de cabra.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta tortilla de espinacas y champiñones con queso de cabra radica en el uso del ajo negro y el pimentón de la Vera, que potencian el sabor umami de los champiñones sin necesidad de añadir más grasa. Además, hornear la tortilla en lugar de cocinarla solo en sartén garantiza una textura esponjosa y uniforme, evitando que quede cruda por dentro. El queso de cabra desmenuzado se funde ligeramente, creando bolsas cremosas que contrastan con la jugosidad de las verduras.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 6unidadhuevos camperos grandes
  • 200gespinacas baby frescas
  • 250gchampiñones portobello
  • 150gqueso de cabra desmenuzado
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 2dienteajo negro
  • 1cucharaditapimentón de la Vera dulce
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal marina finas
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
  • 10gmantequilla sin lactosa

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (convección) y engrasa ligeramente una sartén antiadherente de 24 cm con mantequilla sin lactosa. Esto evitará que la tortilla se pegue y añadirá un toque sedoso al resultado final.

2

Limpia los champiñones portobello con un paño húmedo y córtalos en láminas gruesas (unos 0.5 cm). Pica finamente la cebolla morada y los dientes de ajo negro. En una sartén grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio y saltea la cebolla hasta que esté translúcida (unos 3-4 min).

3

Añade los champiñones y el pimentón de la Vera a la sartén. Cocina a fuego alto durante 5-6 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los champiñones suelten su agua y se doren ligeramente. Incorpora las espinacas baby y saltea 2 minutos más hasta que se ablanden. Retira del fuego y reserva.

4

En un bol grande, bate los huevos camperos con la sal marina y la pimienta negra recién molida hasta obtener una mezcla homogénea. Añade el sofrito de champiñones y espinacas al bol y mezcla bien. Incorpora el queso de cabra desmenuzado, reservando 20 g para decorar.

5

Vierte la mezcla en la sartén antiadherente engrasada y alisa la superficie con una espátula. Espolvorea el queso de cabra reservado por encima. Hornea en la parte media del horno durante 12-14 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el centro cuajado pero ligeramente tembloroso.

6

Saca del horno y deja reposar 5 minutos antes de desmoldar. Corta en porciones y sirve caliente o a temperatura ambiente, acompañada de una ensalada verde o pan integral tostado.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una cucharadita de romero fresco picado al sofrito de champiñones. El romero realza el aroma terroso de los portobello.
  • Si prefieres una tortilla más ligera, sustituye 2 huevos por 100 g de claras de huevo. La textura será ligeramente menos cremosa, pero igual de esponjosa.
  • Para servir, acompáñala con un chorrito de miel de romero y unas semillas de sésamo tostadas. El contraste dulce-salado es espectacular.

Sustituciones

  • Champiñones portobello: Puedes sustituirlos por setas shiitake frescas, que aportan un sabor más intenso y una textura carnosa. Lávalas bien y córtalas en trozos pequeños para que se cocinen uniformemente. El resultado será ligeramente más terroso, pero igual de delicioso.
  • Queso de cabra desmenuzado: Si prefieres un sabor más suave, usa queso feta desmenuzado. Añádelo al final del horneado (los últimos 3 minutos) para que no se seque. La textura será más salada y menos cremosa, pero combinará bien con las espinacas.
  • Huevos camperos: Para una versión vegana, sustituye los huevos por 200 g de tofu sedoso batido con 1 cucharada de harina de garbanzo y 1/2 cucharadita de cúrcuma. La textura será más densa, pero el sabor quedará muy similar si añades un poco más de sal y pimienta.

Errores Comunes

  • La tortilla queda aguada o poco cuajada: Asegúrate de escurrir bien las espinacas después de saltearlas para eliminar el exceso de agua. Además, hornea a 180°C durante al menos 12 minutos y verifica que el centro no esté líquido antes de retirar.
  • Los champiñones quedan blandos y sin sabor: Cocínalos a fuego alto y no los tapes para que suelten su agua y se doren correctamente. Añade el pimentón al final del salteado para que no se queme y conserve su aroma.
  • El queso de cabra se derrite demasiado y desaparece: Usa queso de cabra desmenuzado en trozos gruesos y espárcelo por encima justo antes de hornear. Así mantendrá su forma y textura cremosa sin fundirse por completo.

Conservación y Congelación

Esta tortilla de espinacas y champiñones con queso de cabra se conserva hasta 3 días en la nevera si la guardas en un recipiente hermético. Para mantener su textura esponjosa, colócala en el estante medio de la nevera, no en la puerta, donde las temperaturas fluctúan más. Si deseas congelarla, envuélvela en papel film y luego en papel de aluminio para evitar quemaduras por frío. Puedes congelarla entera o en porciones individuales durante un máximo de 2 meses. Para descongelar, sácalo la noche anterior al refrigerador y calienta en el horno a 160°C durante 10-12 minutos. Evita el microondas, ya que puede dejarla gomosa. Si la tortilla ha perdido humedad al recalentar, rocía un poco de agua o caldo de verduras antes de hornearla para devolverle su jugosidad.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tortilla en airfryer?

Sí, pero con algunos ajustes. Usa un molde pequeño que quepa en tu airfryer y engrásalo bien. Cocina a 160°C durante 10-12 minutos, revisando que no se dore demasiado por arriba. La textura será más compacta que al horno, pero igual de sabrosa.

¿Es apta para dietas keto?

Sí, esta receta es baja en carbohidratos (unos 6 g netos por porción) y alta en grasas saludables y proteínas. Evita acompañarla con pan y opta por una ensalada verde o aguacate para mantenerla 100% keto.

¿Puedo usar espinacas congeladas?

Sí, pero debes descongelarlas y escurrirlas muy bien para eliminar toda el agua. Las espinacas congeladas sueltan mucha más humedad, lo que podría afectar la textura de la tortilla. Saltea también las espinacas descongeladas antes de mezclarlas con los huevos.

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