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Tortilla de Calabacín y Queso Feta con Hierbas Provenzales: Desayuno Francés en 15 Minutos

Si buscas un desayuno francés rápido, elegante y lleno de sabor mediterráneo, esta tortilla de calabacín y queso feta con hierbas provenzales es tu mejor opción. Combina la textura esponjosa del huevo con el toque cremoso del queso feta y el aroma sofisticado de las hierbas provenzales, creando un plato que parece de restaurante pero se prepara en solo 15 minutos. Ideal para empezar el día con energía, es alta en proteínas, baja en carbohidratos y perfecta para llevar en tupper. Además, su versatilidad permite adaptarla a dietas keto, sin gluten o baja en calorías sin perder esencia.

15 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
280Calorías
Salteado HorneadoTécnica
Alérgenos
HuevoLácteos
Tortilla dorada y esponjosa de calabacín y queso feta con hierbas provenzales, decorada con almendras fileteadas tostadas, servida en plato blanco rústico sobre fondo de madera clara.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta tortilla de calabacín y queso feta con hierbas provenzales está en dos detalles profesionales: primero, escurrir bien el calabacín rallado para eliminar su humedad y evitar que la tortilla quede empapada; segundo, hornear a alta temperatura (200°C) durante poco tiempo. Esto crea una capa exterior crujiente mientras el interior permanece tierno y jugoso. Además, las almendras tostadas aportan un contraste de textura que eleva el plato a nivel gourmet.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 2unidadcalabacín fresco
  • 6unidadhuevos camperos
  • 120grqueso feta desmenuzado
  • 1cucharaditahierbas provenzales secas
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 15gralmendras fileteadas
  • 1pizcasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
  • 0.5cucharaditaralladura de limón

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 200°C (con ventilación) y engrasa ligeramente un molde redondo de 20 cm con aceite de oliva. Esto evitará que la tortilla se pegue y le dará un acabado dorado.

2

En un bol grande, bate los huevos con las hierbas provenzales, la sal, la pimienta y la ralladura de limón hasta obtener una mezcla homogénea y espumosa.

3

Saltea la cebolla morada en una sartén con 1 cucharada de aceite de oliva a fuego medio durante 3 minutos hasta que esté translúcida. Añade el calabacín rallado y cocina 2 minutos más, removiendo constantemente para que no suelte agua.

4

Retira la sartén del fuego y deja que el calabacín pierda el exceso de líquido escurriendo en un colador durante 1 minuto. Esto es clave para evitar una tortilla acuosa.

5

Incorpora el calabacín y la cebolla al bol con los huevos y mezcla bien. Añade el queso feta (reservando 20 gr para decorar) y remueve con movimientos envolventes.

6

Vierte la mezcla en el molde precalentado y espolvorea por encima el queso feta reservado y las almendras fileteadas. Hornea durante 10-12 minutos o hasta que los bordes estén dorados y el centro cuajado pero jugoso.

7

Deja reposar 2 minutos antes de desmoldar. Corta en porciones y sirve caliente o a temperatura ambiente, acompañado de una ensalada verde para un desayuno francés completo.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de elegancia, decora con flores comestibles como Pensamientos o Caléndula antes de servir.
  • Si prefieres una versión más ligera, sustituye 2 huevos por 4 claras y reduce el queso feta a la mitad.
  • Esta tortilla también queda espectacular fría en picnics. Corta en cuadrados pequeños y sírvela con palillos.
  • Para un desayuno completo, acompáñala con un pan integral tostado y un chutney de tomate seco.

Sustituciones

  • Queso feta: Puedes sustituirlo por queso de cabra desmenuzado, que aporta un sabor más intenso y cremoso, aunque con un toque más ácido. Reducir la sal en la receta, ya que el queso de cabra suele ser más salado.
  • Calabacín: Usa berenjena rallada para una versión más densa y con un sabor terroso. Salpimienta la berenjena y déjala reposar 10 minutos antes de cocinarla para eliminar el amargor.
  • Hierbas provenzales: Sustituye por tomillo fresco y romero, que combinan bien con el queso feta. Añade las hierbas al final para que no se quemen y conserven su aroma.

Errores Comunes

  • La tortilla queda aguada.: Escurre bien el calabacín después de rallarlo, presionándolo con un paño limpio. Si el problema persiste, aumenta 1 huevo a la mezcla para absorber el líquido.
  • El queso feta se derrite demasiado y desaparece.: Añade el queso feta al final, mezclándolo ligeramente con la preparación. También puedes reservar la mitad para espolvorearlo por encima antes de hornear.
  • La tortilla no cuaja por dentro.: Bate los huevos más tiempo para incorporar aire y hornea 2 minutos más. Si el horno no calienta bien, usa un molde más pequeño para que la tortilla sea más gruesa y cuaje mejor.

Conservación y Congelación

Para conservar en la nevera, envuelve las porciones individuales en papel film o guárdalas en un recipiente hermético. Durarán hasta 3 días sin perder textura, aunque es mejor consumirlas en las primeras 24 horas para disfrutar de su frescura. Para congelar, corta la tortilla en porciones y colócalas en una bolsa para congelar, separadas por papel de horno para evitar que se peguen. Se mantendrá hasta 1 mes. Para descongelar, deja las porciones en la nevera toda la noche y calienta en el microondas a potencia media durante 30-40 segundos o en el horno a 180°C durante 5 minutos. Evita recalentar en exceso para que no se reseque.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tortilla en sartén en lugar de horno?

Sí, pero el resultado será diferente. Cocina a fuego bajo con tapa durante 8-10 minutos, dándole la vuelta con ayuda de un plato. Quedará menos esponjosa pero igual de sabrosa.

¿Es apta para dietas keto?

Sí, esta receta es keto-friendly gracias a su bajo contenido en carbohidratos. Solo asegúrate de que el queso feta no tenga aditivos con azúcar.

¿Puedo usar hierbas provenzales frescas?

¡Por supuesto! Usa 3 veces más que la cantidad de hierbas secas (1 cucharada) y añádelas al final para que no pierdan su aroma al cocinarse.

¿Cómo evito que el calabacín amargue?

Elige calabacines jóvenes y pequeños, ya que los grandes suelen tener más semillas y amargor. También puedes pelarlos ligeramente antes de rallarlos.

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