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Tortilla de Calabacín al Horno: Receta Crujiente Sin Dar la Vuelta en 25 Minutos

La tortilla de calabacín al horno es la solución ideal para quienes buscan una receta de tortilla española sin el estrés de darle la vuelta en la sartén. Esta versión, con calabacín rallado y un toque de queso de cabra, logra una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro, ideal para llevar al trabajo o disfrutar en casa. Además, al hornearse, absorbe menos aceite, convirtiéndola en una opción más ligera pero igualmente sabrosa. Perfecta para aprovechar el calabacín de temporada y obtener un plato alto en proteína y bajo en calorías que satisface hasta a los más exigentes.

25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
220Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
HuevoLácteos
Tortilla de calabacín al horno dorada y crujiente, cortada en porciones, con trozos visibles de queso de cabra y albahaca fresca, servida en plato de barro rústico.

El Secreto de esta Receta

El secreto para una tortilla de calabacín al horno perfectamente crujiente está en escurrir bien el calabacín después de rallarlo. El exceso de agua es el enemigo de la textura. Además, usar queso de cabra en lugar de queso curado aporta cremosidad sin enmascarar el sabor del calabacín. Hornear a alta temperatura (200°C) desde el principio asegura que la base quede dorada y crujiente sin necesidad de voltear.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 6unidadhuevos camperos
  • 3unidadcalabacín fresco
  • 0.5unidadcebolla morada
  • 80grqueso de cabra semidesnatado
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1pizcasal marina
  • 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
  • 5hojaalbahaca fresca

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 200°C (con ventilación si es posible) y engrasa ligeramente un molde redondo de 22 cm con aceite de oliva.

2

Lava y ralla el calabacín con su piel (para más fibra). Escúrrelo bien en un colador, presionando con las manos para eliminar el exceso de agua. Esto es clave para lograr una tortilla crujiente.

3

En un bol, bate los huevos con la sal y la pimienta. Añade el calabacín escurrido, la cebolla morada picada finamente, el queso de cabra desmenuzado y la albahaca troceada. Mezcla bien hasta integrar todos los ingredientes.

4

Vierte la mezcla en el molde y alisa la superficie con una espátula. Hornea en la parte media del horno durante 18-20 minutos, o hasta que los bordes estén dorados y el centro cuajado pero ligeramente tembloroso.

5

Saca del horno y deja reposar 5 minutos antes de desmoldar. Corta en porciones y sirve caliente o fría. Para un extra de textura, puedes gratinar 2 minutos más bajo el grill.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque gourmet, añade piñones tostados o pasas de uva a la mezcla antes de hornear.
  • Si te gusta el picante, incorpora 1/2 cucharadita de cayena o unos copos de chile rojo al batir los huevos.
  • Acompaña con una ensalada de tomate y pepino con vinagreta de limón para un menú completo y ligero.

Sustituciones

  • Huevos camperos: Puedes sustituir los huevos por aquafaba (líquido de garbanzos) para una versión vegana. Usa 100 ml de aquafaba por cada 2 huevos. La textura será menos esponjosa pero igual de sabrosa, y el sabor a calabacín predominará.
  • Queso de cabra: Si prefieres un toque más intenso, usa queso feta desmenuzado. Aportará más salinidad y un contraste más marcado con el dulzor del calabacín. Reduce la sal de la receta a la mitad para equilibrar sabores.
  • Calabacín: Para variar, puedes usar berenjena rallada. Escúrrela bien y añade 1 cucharadita de sal extra al batir los huevos para compensar su sabor más amargo. La textura será más densa pero igualmente deliciosa.

Errores Comunes

  • La tortilla queda aguada o poco cuajada.: Escurre el calabacín durante al menos 10 minutos y presiona con un paño limpio para eliminar toda el agua. Si el problema persiste, hornea 5 minutos más a 180°C para secar el centro.
  • Los bordes se queman antes de que el centro esté listo.: Baja la temperatura a 180°C y cubre el molde con papel de aluminio los últimos 5 minutos. Así el calor se distribuye de forma más uniforme.
  • La tortilla no queda crujiente.: Usa un molde de metal (no de silicona) y engrásalo bien con aceite. Además, no la cubras durante el horneado para que el vapor pueda escapar.

Conservación y Congelación

Esta tortilla de calabacín al horno se conserva hasta 4 días en la nevera, guardada en un recipiente hermético con papel absorbente para evitar la humedad. Para congelar, corta en porciones individuales, envuélvelas en film transparente y colócalas en una bolsa para congelar. Aguantarán hasta 2 meses. Para descongelar, déjala en la nevera toda la noche o calienta directamente en el microondas a potencia media. No la recalientes en el horno, ya que podría resecarse. Si la vas a consumir fría, añade un chorrito de aceite de oliva virgen extra al servir para revitalizar su sabor.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta tortilla de calabacín sin horno?

Sí, pero perderás la textura crujiente. En una sartén antiadherente, cocina la mezcla a fuego bajo durante 8-10 minutos por lado, tapada los primeros 5 minutos para que cuaje bien por dentro.

¿Cómo evito que el calabacín amargue?

El amargor del calabacín se debe a su piel. Si lo prefieres más dulce, pela el calabacín antes de rallarlo. También puedes dejarlo en remojo con agua y sal durante 15 minutos antes de escurrirlo.

¿Puedo usar otro tipo de queso?

Claro. El queso de cabra es ideal por su acidez, pero puedes usar mozzarella rallada (para más elasticidad) o queso manchego semicurado (para un sabor más intenso).

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