Té de Kombucha con Infusión de Lavanda y Frambuesas: Bebida Probiótica y Relajante
Descubre cómo elaborar un té de kombucha con infusión de lavanda y frambuesas, una bebida probiótica y relajante que combina los beneficios digestivos de la kombucha fermentada con las propiedades calmantes de la lavanda y el toque antioxidante de las frambuesas frescas. Esta receta es ideal para quienes buscan una alternativa saludable a los refrescos, llena de probióticos naturales, baja en azúcar y con un perfil aromático único. Perfecta para tomar fría en días calurosos o tibia como infusión relajante antes de dormir. Su preparación casera te permite controlar los ingredientes y ajustar el nivel de fermentación según tu gusto.

El Secreto de esta Receta
El secreto para un té de kombucha con lavanda y frambuesas perfecto está en el equilibrio de la fermentación. Usa un SCOBY saludable (debe ser opaco y con textura gelinosa) y asegúrate de que el té base esté completamente frío antes de añadirlo para evitar contaminación. La segunda fermentación con frambuesas no solo aporta sabor, sino que también aumenta el contenido probiótico y crea burbujas naturales. No sobrepases los 3 días en la segunda fermentación para evitar explosiones por exceso de gas.
Ingredientes
- 4cucharaditasté negro orgánico
- 50grazúcar de caña orgánico
- 1unidadcultivo SCOBY de kombucha
- 100mlkombucha ya fermentada (líquido de arranque)
- 1litroagua filtrada
- 1cucharadaflores de lavanda secas comestibles
- 150grframbuesas frescas
- 1cucharaditamiel cruda opcional
- 1cucharadajugo de limón fresco
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el té base: Hierve el agua filtrada y disuelve el té negro orgánico y el azúcar de caña en una jarra de vidrio. Deja reposar 10 minutos y cuela las hojas de té.
Enfría el té a temperatura ambiente (25-30°C). Es crucial que no esté caliente para no dañar el SCOBY.
Añade el cultivo SCOBY y el líquido de arranque de kombucha a la jarra con el té frío. Cubre con un paño de tela transpirable y asegúralo con una goma elástica.
Deja fermentar a temperatura ambiente (20-25°C), lejos de la luz directa, durante 5 a 7 días. El tiempo depende de tu preferencia de acidez: menos días para un sabor más dulce, más días para un perfil más ácido.
Después de la fermentación primaria, retira el SCOBY y reserva 100 ml de kombucha para tu próximo lote.
Prepara la infusión de lavanda: Hierve 200 ml de agua y añade las flores de lavanda secas. Tapa y deja reposar 10 minutos. Cuela y reserva el líquido.
En una botella de vidrio con tapa, combina 800 ml de kombucha fermentada, la infusión de lavanda colada, las frambuesas frescas (ligeramente aplastadas), el jugo de limón y la miel opcional si deseas endulzar.
Cierra la botella y deja fermentar en segunda fermentación durante 2 a 3 días en la encimera (a temperatura ambiente) para que los sabores se integren y se generen burbujas naturales. Refrigera después para detener la fermentación.
Sirve frío con hielo y decora con unas frambuesas frescas y flores de lavanda. Agita suavemente antes de servir para distribuir los sabores.
Pro-Tips del Chef
- Si es tu primera vez haciendo kombucha, empieza con un lote pequeño (500 ml) para familiarizarte con el proceso.
- Para un toque extra de relajación, añade 1 rama de canela o una rodaja de jengibre fresco durante la segunda fermentación.
- Si la kombucha queda muy ácida, dilúyela con un poco de agua con gas o jugo de frutas natural al servir.
- El SCOBY puede reutilizarse hasta 4-5 veces, pero si notas que se vuelve delgado o con manchas oscuras, es hora de reemplazarlo.
Sustituciones
- Té negro orgánico: Puedes sustituirlo por té verde o blanco para un perfil más suave y menos cafeína. El sabor será más delicado, pero la fermentación será igual de efectiva. Evita tés con aceites esenciales o aromatizados artificialmente, ya que pueden inhibir el crecimiento del SCOBY.
- Azúcar de caña orgánico: El azúcar moreno o de coco son buenas alternativas, pero evita edulcorantes artificiales o miel en la primera fermentación, ya que el SCOBY necesita azúcares simples para alimentarse. En la segunda fermentación, la miel es segura y aporta notas florales.
- Frambuesas frescas: Si no encuentras frambuesas, usa arándanos o fresas orgánicas. Los arándanos darán un toque más ácido y las fresas un perfil más dulce. Aplástalos ligeramente antes de añadir para liberar más sabor.
Errores Comunes
- Usar utensilios de metal durante la preparación.: Evita el contacto con metal (cucharas, coladores) porque puede dañar el SCOBY. Usa utensilios de vidrio, plástico o madera para manipular la kombucha.
- Fermentar la kombucha en un lugar muy frío o muy caliente.: Mantén la temperatura entre 20-25°C durante la fermentación. Si está muy frío, la fermentación será lenta; si está muy caliente, el SCOBY puede morir. Usa un termómetro de cocina para monitorear.
- No dejar suficiente espacio en la botella durante la segunda fermentación.: Deja al menos 2-3 cm de espacio libre en la botella para evitar que el gas generado por la fermentación la haga explotar. Abre la botella con cuidado después de 2 días para liberar presión si es necesario.
Conservación y Congelación
Para conservar tu té de kombucha con lavanda y frambuesas, sigue estos pasos: Refrigera siempre la kombucha una vez finalizada la segunda fermentación para detener el proceso de fermentación y evitar que se vuelva demasiado ácida. En la nevera, se mantiene en óptimas condiciones durante hasta 1 mes en una botella de vidrio bien cerrada. Si deseas congelarla, hazlo sin el SCOBY y en porciones individuales en cubiteras o recipientes herméticos. Al descongelar, agita bien antes de consumir, ya que los sabores pueden separarse. Evita dejarla a temperatura ambiente por más de 2-3 días después de la segunda fermentación, ya que continuará generando gas y alcohol naturalmente. Para alargar su vida útil, pasteuriza ligeramente (calentando a 70°C durante 10 minutos) antes de refrigerar, aunque esto eliminará parte de los probióticos.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar lavanda fresca en lugar de seca?
Sí, pero usa la mitad de la cantidad (½ cucharada de flores frescas por cada cucharada de secas) y asegúrate de que sea lavanda comestible, ya que algunas variedades ornamentales pueden ser tóxicas. La lavanda seca es más concentrada y fácil de dosificar.
¿Cómo sé si mi kombucha está lista para la segunda fermentación?
La kombucha está lista cuando tiene un sabor equilibrado entre dulce y ácido (según tu preferencia) y el SCOBY ha formado una nueva capa en la superficie. Si al probarla está muy dulce, déjala fermentar 1-2 días más.
¿Puedo hacer esta receta sin SCOBY?
No, el SCOBY es esencial para la fermentación de la kombucha, ya que contiene las bacterias y levaduras necesarias. Sin embargo, puedes comprar kombucha cruda en tiendas especializadas y usar el SCOBY que trae (a menudo se ve como una capa gelinosa en la botella).
¿Es normal que la kombucha tenga burbujas?
Sí, las burbujas son normales y deseables, especialmente después de la segunda fermentación. Indican que la kombucha sigue activa y fermentando. Si no hay burbujas, puede deberse a una fermentación insuficiente o a una temperatura demasiado baja.
También te encantarán

Batido para Estudiar y Tener Energía Sostenida
El mejor batido para estudiar, opositar, mantener la concentración máxima y tener energía constante sin los picos de azúcar del café.

Caldo de Huesos con Jengibre y Cúrcuma: Receta Antiinflamatoria en Olla Lenta
Aprende a hacer caldo de huesos con jengibre y cúrcuma en olla lenta. Receta reconfortante, alta en colágeno y fácil de digerir. ¡Ideal para el invierno!