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Sopa de Tomate Keto con Albóndigas de Calabacín: Receta en Olla Exprés Sin Harina

Si buscas una sopa de tomate keto reconfortante y llena de sabor, esta receta con albóndigas de calabacín sin harina es tu mejor opción. Preparada en olla exprés en menos de 30 minutos, combina la acidez del tomate maduro con la textura esponjosa de las albóndigas vegetales, perfectas para una dieta baja en carbohidratos pero alta en nutrientes. Ideal para días fríos o como plato ligero pero saciante, esta versión casera utiliza ingredientes accesibles en cualquier supermercado español, como calabacín, huevo y queso rallado, para lograr un resultado cremoso y lleno de proteína vegetal.

25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
12gProteína
220Calorías
Cocción presiónTécnica
Alérgenos
HuevoLácteos
Plato hondo blanco con sopa de tomate keto cremosa, albóndigas de calabacín doradas flotando y un toque de nata y albahaca fresca. Receta en olla exprés sin harina, ideal para dieta baja en carbohidratos.

El Secreto de esta Receta

El secreto para unas albóndigas de calabacín perfectas en tu sopa de tomate keto está en escurrir muy bien el calabacín rallado para eliminar toda el agua y evitar que se deshagan al cocinar. Además, incorporar el queso rallado no solo da sabor, sino que actúa como agente ligante natural en ausencia de harina. Por último, cocinar las albóndigas directamente en la sopa en la olla exprés garantiza que absorban todos los sabores del tomate y el caldo, resultando en un plato cremoso y lleno de matices.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 800grtomate triturado natural
  • 300grcalabacín rallado y escurrido
  • 1unidadcebolla picada fina
  • 2unidaddiente de ajo
  • 2unidadhuevo tamaño L
  • 50grqueso rallado para fundir
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 10gralbahaca fresca picada
  • 300mlcaldo de verduras sin azúcar
  • 100mlnata para cocinar 30% MG
  • 1pizcasal
  • 1pizcapimienta negra molida
  • 5grperejil fresco picado

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y pica fina la cebolla y los ajos. En la olla exprés con un poco de aceite de oliva, sofríe a fuego medio hasta que estén transparentes (unos 3 minutos).

2

Añade el tomate triturado, el caldo de verduras y una pizca de sal y pimienta. Remueve bien y deja cocinar a fuego medio 2 minutos más.

3

Mientras, en un bol, mezcla el calabacín rallado y bien escurrido (exprime con las manos para eliminar el exceso de agua), los huevos, el queso rallado, una pizca de sal y el perejil picado. Remueve hasta obtener una masa homogénea.

4

Con las manos humedecidas, forma albóndigas pequeñas (del tamaño de una nuez) con la mezcla de calabacín. Reserva.

5

Vierte el contenido de la olla en un recipiente y tritura con una batidora de mano hasta obtener una crema de tomate suave. Devuelve la sopa a la olla exprés.

6

Añade las albóndigas de calabacín a la sopa y cierra la olla. Cocina a presión máxima durante 5 minutos desde que suba la válvula.

7

Pasado el tiempo, apaga el fuego y deja que la presión baje de forma natural. Abre la olla y añade la nata para cocinar y la albahaca fresca. Remueve suavemente.

8

Prueba y ajusta de sal o pimienta si es necesario. Sirve caliente, decorado con un hilo de aceite de oliva y más albahaca fresca.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una hoja de laurel al caldo mientras hierve la sopa. Retírala antes de servir.
  • Si quieres una versión vegana, sustituye los huevos por 2 cucharadas de harina de almendra y el queso por tofu desmenuzado. Las albóndigas quedarán más densas pero igualmente sabrosas.
  • Para realzar el color rojo de la sopa, añade una pizca de pimentón dulce al sofrito de cebolla y ajo.
  • Si te sobra calabacín rallado, guárdalo en la nevera en un recipiente con papel absorbente para usar en tortillas o revueltos al día siguiente.

Sustituciones

  • Queso rallado para fundir: Puedes sustituirlo por queso de cabra desmenuzado o queso parmesano rallado. El queso de cabra aportará un sabor más intenso y ligeramente ácido, mientras que el parmesano dará un toque más salado y umami. En ambos casos, la textura de las albóndigas será ligeramente más densa.
  • Nata para cocinar: Si prefieres una versión sin lácteos, sustituye la nata por crema de coco sin azúcar. Esto añadirá un toque ligeramente dulce y exótico a la sopa, pero mantendrá la cremosidad. Asegúrate de que sea crema de coco pura, sin aditivos.
  • Caldo de verduras: Puedes usar caldo de pollo casero o agua con un cubito de caldo de verduras concentrado. El caldo de pollo aportará más profundidad de sabor, mientras que el cubito es una opción rápida y económica. Evita los caldos con azúcar añadido para mantener la receta keto.

Errores Comunes

  • Las albóndigas se deshacen al cocinarlas: Escurre muy bien el calabacín rallado antes de mezclarlo con el huevo y el queso. Si queda agua, las albóndigas perderán consistencia. Añade una cucharada extra de queso rallado si la masa está muy húmeda.
  • La sopa queda demasiado líquida: Reduce el caldo a la mitad antes de añadir las albóndigas o deja cocinar la sopa 2 minutos más con la tapa abierta para evaporar el exceso de líquido. También puedes añadir una cucharada de psyllium husk para espesar sin carbohidratos.
  • El sabor del calabacín domina la sopa: Añade más tomate triturado o un chorrito de vinagre de manzana para equilibrar los sabores. Sofríe el calabacín rallado unos minutos antes de mezclarlo con el huevo para suavizar su sabor.

Conservación y Congelación

Para guardar la sopa de tomate keto con albóndigas de calabacín en la nevera, deja que se enfríe completamente a temperatura ambiente (máximo 2 horas) y transfiere a un recipiente hermético. Conservará su sabor y textura hasta 3 días en la nevera. Si las albóndigas han absorbido mucho líquido, al recalentar añade un poco de caldo o agua para devolverle la cremosidad. Para congelar, coloca la sopa (sin las albóndigas) en un recipiente apto para congelador, dejando 2 cm de espacio para la expansión. Las albóndigas se pueden congelar por separado en una bandeja, y una vez duras, unirlas a la sopa en una bolsa. Durará hasta 2 meses en el congelador. Al descongelar, hazlo en la nevera durante 12 horas y recalienta a fuego lento, evitando el microondas para que las albóndigas no se rompan. No vuelvas a congelar una vez descongelada.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta receta sin olla exprés?

Sí, pero el tiempo de cocción será mayor. Cocina la sopa a fuego medio 20 minutos con la tapa puesta (sin presión) y añade las albóndigas los últimos 10 minutos para que no se deshagan.

¿Es apta para dieta cetogénica?

Sí, esta sopa de tomate keto es baja en carbohidratos (aproximadamente 8g netos por ración) y alta en grasas saludables gracias a la nata y el aceite de oliva. Evita añadir ingredientes con azúcar como pan o cereales.

¿Puedo usar tomate fresco en lugar de triturado?

Sí, pero pela y trocea 6-7 tomates maduros (unos 800g) y cocínalos con la cebolla y el ajo hasta que se deshagan. Luego tritúralos. El resultado será ligeramente más ácido, así que ajusta la sal al final.

¿Cómo hago para que las albóndigas queden más esponjosas?

Añade 1 cucharadita de levadura en polvo sin gluten a la mezcla de calabacín y huevo. Esto ayudará a que las albóndigas suban ligeramente y queden más ligeras y esponjosas.

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