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Sopa de Tomate forrada con Jamón York y Queso Rallado: Receta de Infancia Rápida

La sopa de tomate forrada con jamón York y queso rallado es ese plato reconfortante que te transporta a la infancia con solo un bocado. Una receta tradicional española, sencilla y llena de sabor, que combina la acidez dulce del tomate triturado con el toque salado del jamón York y la cremosidad del queso rallado fundido. Perfecta para días fríos, cenas express o para llevar al trabajo en tupper, esta sopa es un clásico que nunca falla. Además, es una forma inteligente de aprovechar ingredientes básicos del supermercado para crear un plato nutritivo, alto en proteínas y con ese toque casero que enamora a grandes y pequeños.

25 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
320Calorías
Cocción hervidoTécnica
Alérgenos
LácteosGluten (opcional)
Cuenco hondo de cerámica blanca con sopa de tomate humeante, cubierto con lonchas de jamón York y una capa dorada de queso rallado fundido sobre pan tostado en triángulos. Receta de infancia rápida y reconfortante.

El Secreto de esta Receta

El secreto para que esta sopa de tomate forrada con jamón York y queso rallado quede perfecta está en el orden de los ingredientes al servir. Nunca pongas el queso rallado directamente en la sopa caliente sin el jamón York de por medio, ya que se hundiría y no crearía esa capa crujiente y fundida que la hace irresistible. El jamón York actúa como barrera, permitiendo que el queso se derrita lentamente sobre el pan tostado, creando una textura cremosa pero con cuerpo. Además, añadir un toque de azúcar al sofrito equilibra la acidez del tomate y realza el sabor del queso fundido.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 800grtomate triturado natural
  • 500mlcaldo de verduras
  • 1unidadcebolla
  • 2unidaddiente de ajo
  • 2cucharadasaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditaazúcar blanco
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra molida
  • 1unidadhoja de laurel
  • 120grjamón York en lonchas
  • 80grqueso rallado para fundir
  • 4rebanadaspan de molde integral

Instrucciones Paso a Paso

1

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla picada finamente y los dientes de ajo laminados. Sofríe durante 3-4 minutos hasta que estén transparentes, sin dejar que se doren.

2

Incorpora el tomate triturado natural, el caldo de verduras, la hoja de laurel, el azúcar, la sal y la pimienta. Remueve bien y lleva a ebullición. Una vez hierva, baja el fuego y cocina a fuego lento durante 15 minutos para que los sabores se integren.

3

Mientras hierve la sopa, tuesta ligeramente las rebanadas de pan de molde integral en una tostadora o sartén sin aceite. Corta cada rebanada en triángulos o rectángulos, según prefieras.

4

Retira la hoja de laurel de la sopa y tritúrala ligeramente con una batidora de mano para que quede cremosa (opcional: si prefieres textura, no la tritures). Prueba y ajusta de sal o azúcar si es necesario.

5

Sirve la sopa bien caliente en cuencos hondo. Coloca sobre cada cuenco 2-3 trozos de pan tostado, cubre con una loncha de jamón York (puedes doblarla para que cubra bien) y espolvorea generosamente queso rallado por encima. El calor de la sopa fundirá el queso y el jamón, creando una capa dorada y deliciosa.

6

Deja reposar 2 minutos antes de servir para que el queso se funda completamente y el jamón York libere su sabor.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade una pizca de orégano o tomillo al sofrito de cebolla y ajo.
  • Si te gusta el contraste de texturas, espolvorea un poco de pimienta de cayena sobre el queso rallado antes de servir.
  • Para una versión más ligera, usa queso rallado light y jamón York bajo en sal.
  • Si preparas esta sopa para tupper, lleva los ingredientes por separado y mézclalos en el momento de comer para evitar que el pan se ablande.

Sustituciones

  • Tomate triturado natural: Puedes sustituirlo por tomate fresco maduro (8-10 unidades peladas y trituradas), aunque el resultado será menos concentrado. Añade 5 minutos más de cocción para reducir el líquido y lograr una sopa más espesa.
  • Jamón York: Si prefieres un toque más intenso, usa jamón cocido en taquitos en lugar de lonchas. Espárcelos sobre el pan tostado antes de añadir el queso rallado para que se integren mejor con la sopa.
  • Queso rallado para fundir: El queso emmental rallado o el queso manchego semicurado rallado son excelentes alternativas. El emmental funde más rápido y queda más cremoso, mientras que el manchego aporta un sabor más fuerte y una textura ligeramente granulada.
  • Pan de molde integral: Si no tienes pan integral, usa pan de molde blanco o incluso una rebanada de baguette tostada. El pan blanco absorberá más líquido, así que sírvelo justo antes de comer para que no se deshaga.

Errores Comunes

  • La sopa queda demasiado ácida.: Añade media cucharadita más de azúcar o un chorrito de leche al final de la cocción para suavizar el sabor. Remueve bien antes de probar de nuevo.
  • El queso no se funde correctamente.: Asegúrate de que la sopa esté muy caliente al servir y cubre el cuenco con un plato durante 1-2 minutos para atrapar el calor y ayudar a que el queso se funda.
  • El pan se humedece demasiado rápido.: Tuesta el pan más de lo habitual (hasta que esté casi crujiente) y sírvelo en el último momento para que mantenga su textura.
  • La sopa queda muy líquida.: Deja cocinar 5-10 minutos más a fuego lento sin tapar la olla para que reduzca. Si tienes prisa, añade una cucharada de maicena disuelta en agua fría y remueve hasta que espese.

Conservación y Congelación

Para guardar esta sopa de tomate forrada con jamón York y queso rallado en la nevera, primero separa los ingredientes: la sopa de tomate puede conservarse en un recipiente hermético hasta 3 días en la nevera. El pan tostado, el jamón York y el queso rallado deben guardarse por separado para evitar que el pan se humedezca o el queso se seque. Cuando vayas a consumirla, calienta la sopa en una olla a fuego medio hasta que hierva y luego sírvela con los ingredientes frescos (pan tostado, jamón y queso) para mantener la textura crujiente. Si prefieres congelar, solo la sopa de tomate (sin el pan, jamón ni queso) aguanta hasta 2 meses en el congelador. Descongélala en la nevera durante 12 horas y caliéntala en una olla con un poco de agua si queda muy espesa. Nunca congeles el pan tostado ni el jamón York, ya que perderían su textura al descongelarse.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer esta sopa de tomate sin lácteos?

Sí, puedes sustituir el queso rallado por queso vegano rallado (disponible en supermercados como Mercadona o Carrefour). El sabor será diferente, pero la textura fundida se mantendrá. También puedes omitir el queso y añadir aguacate en cubos sobre el jamón para dar cremosidad.

¿Qué tipo de queso rallado es el mejor para esta receta?

El queso rallado para fundir (mezcla de varios quesos) es el más recomendable porque se derrite rápido y queda cremoso. Si prefieres un sabor más intenso, el queso cheddar rallado o el queso gouda son excelentes opciones.

¿Puedo usar tomate frito en lugar de triturado?

Sí, pero el tomate frito suele llevar azúcar y sal añadidos, así que ajusta las cantidades de estos ingredientes en la receta. El resultado puede ser ligeramente más dulce y espeso.

¿Cómo puedo hacer esta receta más proteica?

Además del jamón York, puedes añadir huevo duro picado o garbanzos cocidos a la sopa antes de servir. Estos ingredientes aumentarán el aporte de proteínas sin alterar el sabor tradicional.

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