Sfougato de Calabacín y Queso Feta: Tortilla Griega Sin Gluten para Desayuno
El sfougato de calabacín y queso feta es una reinvención de la tortilla griega tradicional, adaptada para un desayuno sin gluten, lleno de proteínas y bajo en carbohidratos. Esta receta, inspirada en la cocina de las islas Cícladas, destaca por su textura esponjosa y su sabor equilibrado entre el queso feta cremoso, el calabacín tierno y el toque aromático del eneldo fresco. Perfecta para quienes buscan una opción saludable, rápida y llena de sabor mediterráneo, el sfougato se convierte en un plato versátil para empezar el día con energía. Además, su preparación en molde al horno garantiza una cocción uniforme y un resultado visualmente atractivo, ideal para compartir en familia o llevar al trabajo en tu tupper.

El Secreto de esta Receta
El secreto del sfougato de calabacín y queso feta radica en el escurrido perfecto del calabacín y el uso de harina de almendra en lugar de harina tradicional. Eliminar toda el agua del calabacín evita que la tortilla quede aguada, mientras que la harina de almendra aporta textura esponjosa sin gluten y un sabor ligeramente tostado. Además, hornear el queso feta en trozos (no desmenuzado) garantiza que mantenga su cremosidad sin perderse en la mezcla.
Ingredientes
- 3unidadcalabacín fresco
- 150grqueso feta en bloque
- 4unidadhuevos camperos
- 30grharina de almendra
- 0.5unidadcebolla morada
- 2cucharadaeneldo fresco
- 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 0.5cucharaditaajo en polvo
- 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
- 1pizcasal marina
- 1cucharaditazumo de limón
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y engrasa un molde para horno de 20 cm con aceite de oliva virgen extra.
Lava los calabacines, rállalos con un rallador grueso y colócalos en un colador. Espolvorea con sal marina y deja reposar 10 minutos para eliminar el exceso de agua. Escúrrelos bien presionando con un paño limpio o papel de cocina.
En un bol grande, bate los huevos camperos con el zumo de limón, el ajo en polvo, la pimienta negra y el eneldo fresco picado. Añade la harina de almendra y mezcla hasta integrar.
Incorpora los calabacines escurridos y la cebolla morada picada a la mezcla de huevo. Remueve bien para que todos los ingredientes queden uniformemente distribuidos.
Desmenuza el queso feta en bloque en trozos pequeños (no demasiado finos para que no se deshaga al hornear) y mézclalo con el resto de los ingredientes. Reserva unos cubitos para decorar la superficie.
Vierte la mezcla en el molde engrasado y alisa la superficie con una espátula. Espolvorea los trozos de queso feta reservados por encima.
Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que el sfougato esté dorado por arriba y firme al tacto. Para comprobar el punto, introduce un palillo en el centro: debe salir limpio.
Deja reposar 5 minutos antes de desmoldar. Corta en porciones y sirve caliente o a temperatura ambiente, acompañado de una ensalada verde o aceitunas kalamata para un toque auténticamente griego.
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra de sabor, añade ralladura de limón a la mezcla de huevo antes de hornear.
- Si quieres un sfougato más ligero, sustituye 2 huevos por 4 claras de huevo. La textura será menos densa pero igual de esponjosa.
- Acompaña el sfougato con un dip de yogur griego mezclado con menta fresca y ajo para una experiencia 100% griega.
- Para un desayuno completo, sirve el sfougato con aguacate en cubos y tomates cherry asados.
Sustituciones
- Harina de almendra: Puedes sustituirla por harina de coco (20 g), aunque el resultado será ligeramente más denso y con un toque dulce. Añade 1 huevo extra para compensar la absorción de líquido de la harina de coco.
- Queso feta: Usa queso de cabra desmenuzable para un sabor más intenso y cremoso. Reduce la sal en la receta, ya que el queso de cabra suele ser menos salado que el feta.
- Eneldo fresco: Si no encuentras eneldo, usa hierbabuena fresca (1 cucharada) para un aroma fresco pero más mentolado. Evita el orégano seco, ya que su sabor es demasiado fuerte para este plato.
Errores Comunes
- El sfougato queda aguado: Escurre muy bien el calabacín rallado usando un paño limpio para eliminar toda el agua. Si el calabacín suelta líquido al mezclarlo con los huevos, añade 1 cucharada extra de harina de almendra para absorber el exceso.
- El queso feta se derrite y desaparece: Usa queso feta en bloque y córtalo en trozos gruesos (no desmenuzado). Espolvoréalo solo por encima de la mezcla antes de hornear para que mantenga su forma y textura.
- El sfougato se pega al molde: Engrasa muy bien el molde con aceite de oliva y espolvorea un poco de harina de almendra en el fondo antes de verter la mezcla. También puedes usar papel de horno para evitar que se pegue.
Conservación y Congelación
El sfougato de calabacín y queso feta se conserva perfectamente en la nevera hasta 3 días en un recipiente hermético. Para mantener su textura esponjosa, envuélvelo en papel de aluminio antes de guardarlo. Si prefieres congelarlo, corta el sfougato en porciones individuales, envuélvelas en film transparente y luego en papel de aluminio para evitar quemaduras por frío. Se mantiene hasta 1 mes en el congelador. Para descongelar, saca las porciones la noche anterior y caliéntalas en el microondas a potencia media (2-3 minutos) o en el horno a 160°C durante 10 minutos. Evita recalentarlo en el microondas a máxima potencia, ya que el queso feta puede quedar gomoso.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer sfougato de calabacín y queso feta sin huevo?
Sí, pero la textura será diferente. Puedes usar aqua faba (líquido de garbanzos) batido a punto de nieve (120 ml por cada huevo) o tofu sedoso (100 g por huevo). Añade 1 cucharadita de goma xantana para ayudar a ligar los ingredientes.
¿Se puede preparar sfougato en airfryer?
Sí, pero en porciones individuales. Vierte la mezcla en moldes pequeños aptos para airfryer (llenándolos hasta 3/4) y cocina a 160°C durante 12-15 minutos. Revisa el punto con un palillo, ya que el tiempo puede variar según el modelo.
¿Qué otro vegetal puedo usar además del calabacín?
Puedes probar con berenjena rallada y escurrida (sabor más terroso) o espinacas frescas (sin escurrir, pero bien lavadas y secas). Ajusta la sal según el vegetal elegido, ya que algunas verduras como la berenjena absorben más sal.
También te encantarán

Porridge Nootrópico para Alta Concentración
Porridge de avena, el desayuno nootrópico natural casero para aumentar la concentración mental, el rendimiento y la memoria.

Huevos Revueltos Cremosos con Espinacas y Feta
Empieza tu mañana con desayunos proteicos. Receta fácil de huevos revueltos muy cremosos con espinacas frescas y queso feta. Energía para toda la mañana.