Scones Británicos de Queso Cheddar y Cebollino: Receta para Acompañar Té Sin Azúcar
Los scones británicos de queso cheddar y cebollino sin azúcar son el acompañamiento perfecto para un té de la tarde o un desayuno elegante. Esta receta, inspirada en la tradición inglesa pero adaptada a un perfil saludable y sin azúcares añadidos, destaca por su textura esponjosa por dentro y dorada por fuera, con un toque aromático del cebollino fresco y el sabor intenso del queso cheddar maduro. Ideal para quienes buscan una opción baja en carbohidratos pero llena de sabor, estos scones son versátiles: puedes servirlos calientes con mantequilla sin lactosa o acompañados de un paté de aguacate. La clave está en el equilibrio entre la harina de almendra y la harina de coco, que aportan cuerpo sin necesidad de gluten ni azúcares refinados.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unos scones británicos de queso cheddar y cebollino sin azúcar perfectos está en no sobretrabajar la masa y en usar ingredientes fríos. La mantequilla debe estar bien fría para crear capas que se expandan al hornear, dando esa textura esponjosa y hojaldrada. Además, el cebollino fresco se añade al final para que no pierda su aroma, y el queso cheddar maduro aporta un sabor profundo sin necesidad de edulcorantes.
Ingredientes
- 150grharina de almendra
- 50grharina de coco
- 100grqueso cheddar maduro rallado
- 2cucharadascebollino fresco picado
- 2unidadhuevos grandes
- 60gryogur griego natural sin azúcar
- 50grmantequilla sin lactosa fría
- 1cucharaditalevadura en polvo sin gluten
- 0.5cucharaditabicarbonato de sodio
- 0.5cucharaditasal marina fina
- 0.25cucharaditapimienta negra recién molida
- 2cucharadasleche de almendras sin azúcar
Instrucciones Paso a Paso
Precalienta el horno a 200°C (180°C si es con ventilación) y forra una bandeja con papel vegetal.
En un bol grande, mezcla las harinas de almendra y coco con la levadura, el bicarbonato, la sal y la pimienta. Añade el queso cheddar rallado y el cebollino picado, reservando 20 gr de queso para decorar.
Incorpora la mantequilla fría en trozos pequeños y mezcla con los dedos hasta obtener una textura arenosa. Asegúrate de que la mantequilla no se derrita.
En otro bol, bate los huevos con el yogur griego y la leche de almendras. Vierte esta mezcla sobre los ingredientes secos y combina con una espátula hasta formar una masa homogénea pero sin amasar en exceso.
Voltea la masa sobre una superficie limpia y forma un círculo de unos 2 cm de grosor. Corta en 8 porciones triangulares con un cuchillo afilado o un cortapastas redondo.
Coloca los scones en la bandeja, separados entre sí. Pinta la superficie con un poco de leche de almendras y espolvorea el queso cheddar reservado por encima.
Hornea durante 12-15 minutos, o hasta que estén dorados y esponjosos. Deja enfriar 5 minutos antes de servir.
Pro-Tips del Chef
- Añade 1 cucharadita de mostaza en polvo a la mezcla seca para realzar el sabor del queso cheddar.
- Para un toque extra de frescura, mezcla el cebollino con un poco de ralladura de limón antes de incorporarlo a la masa.
- Si quieres un acabado más crujiente, pinta los scones con huevo batido en lugar de leche de almendras antes de hornear.
Sustituciones
- Harina de almendra: Puedes reemplazarla por harina de avellana para un sabor más intenso, aunque la textura será ligeramente más densa. Reduce un 10% la cantidad para evitar que los scones queden secos.
- Yogur griego: Usa crema agria sin azúcar para una versión más cremosa, pero aumenta la harina de coco en 10 gr para compensar la humedad extra.
- Queso cheddar: El queso gouda ahumado es una alternativa excelente, aunque el sabor será más fuerte. Asegúrate de que esté bien maduro para evitar exceso de humedad.
Errores Comunes
- Los scones quedan planos y densos.: No amases la masa más de lo necesario y asegúrate de que la levadura esté fresca. Si la masa está muy húmeda, añade 1 cucharada extra de harina de coco.
- El queso se derrite y se escurre.: Usa queso muy frío y rallado grueso para que no se funda demasiado rápido. También puedes hornear a 190°C en lugar de 200°C para un calentamiento más uniforme.
- Los bordes se queman antes de que el centro esté cocido.: Cubre la bandeja con papel aluminio durante los últimos 5 minutos de horneado. También verifica que el horno esté precalentado correctamente.
Conservación y Congelación
Para guardar los scones británicos de queso cheddar y cebollino sin azúcar, déjalos enfriar completamente y colócalos en un recipiente hermético. En la nevera, se conservan hasta 4 días, aunque es recomendable calentarlos 10 segundos en el microondas antes de servir para recuperar su textura esponjosa. Si prefieres congelarlos, envuélvelos individualmente en papel film y guárdalos en una bolsa hermética. Duran hasta 3 meses en el congelador; para descongelar, déjalos a temperatura ambiente 1 hora o caliéntalos directamente en el horno a 160°C durante 5-7 minutos. Evita congelarlos con el glaseado o cualquier topping húmedo, ya que esto puede arruinar su textura. Si notas que pierden frescura, rociarlos con un poco de leche de almendras y recalentarlos en el horno les devolverá su suavidad original.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta sin huevo?
Sí, puedes sustituir los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas mezcladas con 6 cucharadas de agua (deja reposar 5 minutos). La textura será ligeramente más densa, pero el sabor no se verá afectado.
¿Por qué mis scones tienen un sabor amargo?
El sabor amargo puede deberse a un exceso de harina de coco o a que la levadura está caducada. Usa harina de coco de calidad y verifica la fecha de caducidad de la levadura.
¿Puedo usar otro tipo de queso?
¡Claro! Prueba con queso parmesano para un sabor más intenso o queso edam para una versión más suave. Evita quesos muy húmedos como el mozzarella, ya que alterarán la textura.
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