Rosquillas de Anís: Receta de la Abuela para el Desayuno o la Merienda
Si buscas un clásico español para acompañar el café de la mañana o la merienda de los niños, estas rosquillas de anís son la opción perfecta. La receta de la abuela que te compartimos hoy es sencilla, con ingredientes que ya tienes en la despensa, y un toque especial: el anís en grano remojado en agua tibia para intensificar su aroma sin necesidad de licor. Ideal para preparar en grandes cantidades y tener siempre a mano. Las rosquillas de anís caseras son ese dulce tradicional que no puede faltar en ninguna casa, y con esta versión, lograrás una textura esponjosa por dentro y ligeramente crujiente por fuera.

El Secreto de esta Receta
El truco de la abuela para unas rosquillas de anís con un aroma intenso es remojar el anís en grano en agua tibia antes de usarlo. Esto libera los aceites esenciales sin necesidad de licor, incluyendo a los más pequeños. Además, no amasar la masa en exceso garantiza que queden esponjosas. El toque final de azúcar glas al servir realza su dulzor sin enmascarar el sabor a anís.
Ingredientes
- 250grharina de trigo común
- 80grazúcar blanco
- 2unidadhuevos camperos medianos
- 60mlaceite de oliva suave
- 1cucharaditaanís en grano
- 50mlagua tibia
- 1sobrelevadura química en polvo
- 1cucharaditaralladura de limón
- 1pizcasal fina
- 30grazúcar glas para decorar
Instrucciones Paso a Paso
Prepara el anís: en un bol pequeño, remoja 1 cucharadita de anís en grano en 50 ml de agua tibia durante 10 minutos. Cuela y reserva el agua aromatizada (desecha los granos).
En un bol grande, bate los 2 huevos camperos con el azúcar blanco hasta que la mezcla esté espumosa y clara. Añade el aceite de oliva suave y la ralladura de limón, y mezcla bien.
Incorpora el agua de anís colada al bol de los huevos y revuelve. Tamiza la harina de trigo con la levadura química y la pizca de sal directamente sobre la mezcla líquida. Mezcla con una espátula en movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea y pegajosa (no amases en exceso).
Deja reposar la masa tapada con un paño durante 15 minutos en la encimera. Mientras, precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo) y forra una bandeja con papel vegetal.
Con las manos ligeramente engrasadas con aceite, forma bolitas con la masa (del tamaño de una nuez) y colócalas en la bandeja, dejando espacio entre ellas. Aplástalas ligeramente con el dorso de un tenedor para darles forma de rosquilla.
Hornea durante 12-15 minutos o hasta que estén doradas por la base. Saca del horno y deja enfriar 5 minutos antes de espolvorear con azúcar glas.
Sirve tibias o a temperatura ambiente. ¡Ideales para mojar en café o chocolate caliente!
Pro-Tips del Chef
- Para un toque extra, añade 1/2 cucharadita de canela en polvo a la masa junto con la harina.
- Si prefieres rosquillas más crujientes, píntalas con huevo batido antes de hornear.
- Usa moldes para magdalenas para darles forma perfecta sin que se deformen al hornear.
Sustituciones
- Anís en grano: Puedes sustituirlo por 1 cucharadita de esencia de anís (disuelta en el agua tibia), aunque el sabor será menos auténtico. Si usas esencia, reduce el azúcar en 10 gr para equilibrar el dulzor.
- Harina de trigo común: Para una versión sin gluten, usa 200 gr de harina de arroz + 50 gr de almidón de maíz, pero añade 1 cucharada de psyllium para mejorar la textura. Las rosquillas quedarán más densas.
- Aceite de oliva suave: Sustituye por aceite de girasol sin que afecte el sabor, pero pierde el toque mediterráneo. Evita el aceite de oliva virgen extra, ya que su sabor fuerte puede dominar el anís.
Errores Comunes
- Las rosquillas quedan duras por dentro.: No sobrecocines la masa: el horno debe estar a 180°C y el tiempo máximo son 15 minutos. Comprueba la cocción pinchando con un palillo; debe salir limpio pero la rosquilla aún blanda al tacto.
- Se desmoronan al formarlas.: Enfría las manos con agua antes de manipular la masa y úsalas engrasadas con aceite. Si la masa está muy pegajosa, añade 1 cucharada de harina, pero mezcla solo lo justo.
- No tienen sabor a anís.: Aumenta el tiempo de remojo del anís en grano a 20 minutos o usa 1 cucharadita y media de granos. Si usas esencia, asegúrate de que sea de calidad y no artificial.
Conservación y Congelación
Las rosquillas de anís se conservan a temperatura ambiente en un recipiente hermético con papel de horno entre capas para evitar que se peguen, hasta 4 días. Su textura será más seca, pero se ablandan al calentarlas 10 segundos en el microondas. Para conservación prolongada, congélalas en una bolsa para congelar, separadas por capas de papel film, hasta 2 meses. Descongélalas a temperatura ambiente y espolvorea azúcar glas al servir. No las guardes en la nevera, ya que el frío las endurece y absorbe olores. Si las has horneado con azúcar glas por encima, espera a que estén frías antes de taparlas para evitar que se humedezcan.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer rosquillas de anís sin huevo?
Sí, sustituye los huevos por 2 cucharadas de semillas de lino molidas + 6 cucharadas de agua (mezcla y deja reposar 5 minutos). La textura será un poco más densa, pero el sabor no variará.
¿Se pueden hacer en airfryer?
Sí, pero el resultado no será el mismo. Hornea a 160°C durante 8-10 minutos, vigilando que no se doren demasiado. Rocía con un poco de aceite en spray antes de cocinar para mejorar la textura.
¿Por qué se agrietan las rosquillas al hornear?
Esto ocurre si el horno no está bien precalentado o si la masa es muy espesa. Asegúrate de que el horno esté a 180°C y de que la masa tenga una consistencia similar a la de un bizcocho antes de hornear.
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