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Puchero Madrileño con Garbanzos, Morcilla y Repollo: Receta de Cocido en Versión Casera

El Puchero Madrileño con Garbanzos, Morcilla y Repollo es la versión más auténtica y reconfortante del cocido tradicional, adaptada para cocinar en casa con ingredientes accesibles. Esta receta de cocido en versión casera combina la esencia de la cocina madrileña con un toque hogareño, perfecta para compartir en familia. Los garbanzos, la morcilla de cebolla y el repollo se unen en un caldo espeso y aromático, lleno de proteínas y sabor tradicional. Ideal para preparar en una tarde de invierno, este puchero madrileño te transportará a las mesas de las abuelas sin complicaciones.

2 h 30 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
30gProteína
520Calorías
Cocción lentaTécnica
Alérgenos
GlutenApio
Olla de barro humeante con puchero madrileño, garbanzos dorados, rodajas de morcilla de cebolla y trozos de repollo y patata en un caldo espeso y aromático, servido en platos hondos de cerámica.

El Secreto de esta Receta

El secreto de un auténtico Puchero Madrileño con Garbanzos, Morcilla y Repollo está en el caldo espeso y aromático. Usa el hueso de jamón serrano para dar profundidad al guiso, y añade la morcilla de cebolla al final para que no se deshaga. El repollo debe cocinarse en dos veces: la mitad al inicio para integrar su sabor, y la otra mitad al final para que quede tierno pero con textura.

Ingredientes

Porciones
6
Progreso0%
  • 400grgarbanzos cocidos
  • 250grmorcilla de cebolla
  • 0.5unidadrepollo
  • 1unidadhueso de jamón serrano
  • 3unidadzanahorias
  • 4unidadpatatas
  • 1unidadcebolla
  • 3dienteajo
  • 1unidadpuerro
  • 2unidadhoja de laurel
  • 10grpimienta negra en grano
  • 1cucharaditasal
  • 2cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 2litroagua

Instrucciones Paso a Paso

1

En una olla grande, calienta el aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Añade la cebolla picada, el puerro en rodajas y los dientes de ajo enteros. Sofríe hasta que estén dorados.

2

Agrega el hueso de jamón serrano y rehoga durante 2 minutos para que suelte su aroma.

3

Incorpora las zanahorias peladas y cortadas en rodajas gruesas, las patatas peladas y troceadas, y la mitad del repollo cortado en trozos grandes. Remueve bien.

4

Añade los garbanzos cocidos (escurridos y enjuagados si son de bote), la hoja de laurel, los granos de pimienta negra y la sal. Vierte el agua hasta cubrir todos los ingredientes.

5

Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego lento y tapa la olla. Deja cocinar durante 1 hora y 30 minutos.

6

Pasado ese tiempo, añade la morcilla de cebolla en rodajas gruesas y el resto del repollo. Cocina destapado durante 30 minutos más para que el caldo quede espeso y los sabores se integren.

7

Prueba y rectifica de sal si es necesario. Retira el hueso de jamón y sírvelo aparte para que cada comensal pueda servirlo en su plato.

8

Deja reposar 10 minutos antes de servir para que los sabores se asienten.

Pro-Tips del Chef

  • Si quieres un puchero más contundente, añade 1 hueso de caña o 2 costillas de cerdo junto al hueso de jamón.
  • Para un toque extra de sabor, tuesta ligeramente los granos de pimienta en una sartén antes de añadirlos al guiso.
  • Si usas garbanzos secos, remójalos en agua con una pizca de bicarbonato durante 12 horas para que queden más tiernos.
  • Sirve el puchero con un chorrito de aceite de oliva virgen extra por encima para realzar los sabores.

Sustituciones

  • Hueso de jamón serrano: Si no tienes hueso de jamón, puedes usar 200 gr de tocino fresco o 1 cucharada de pasta de jamón disuelta en el caldo. El tocino aportará grasa y sabor, pero el caldo será menos intenso que con el hueso.
  • Morcilla de cebolla: Puedes sustituirla por morcilla de arroz o chorizo fresco. La morcilla de arroz dará un toque más dulce, mientras que el chorizo aportará un sabor más picante y ahumado.
  • Repollo: Si prefieres un sabor más suave, usa col blanca o berza. La col blanca es más neutra, mientras que la berza aporta un toque ligeramente amargo que combina bien con los garbanzos.

Errores Comunes

  • El caldo queda muy líquido.: Deja cocinar destapado los últimos 30 minutos para que el líquido se reduzca. Si no es suficiente, puedes añadir 1 cucharada de maicena disuelta en agua fría y remover bien.
  • Los garbanzos se deshacen.: No los remuevas demasiado durante la cocción y úsalos cocidos pero firmes. Si son de bote, enjuágalos bien antes de añadirlos.
  • La morcilla se rompe al cocinarse.: Añádela en rodajas gruesas y no la revuelvas demasiado. Si es muy blanda, puedes cocinarla aparte en un poco de caldo y añadirla al final.

Conservación y Congelación

Para guardar el Puchero Madrileño con Garbanzos, Morcilla y Repollo en la nevera, deja que se enfríe completamente y colócalo en un recipiente hermético. Se conserva hasta 3 días en la nevera, aunque el sabor mejora al día siguiente. Si quieres congelarlo, divide el puchero en porciones individuales en recipientes aptos para congelador. El caldo y las verduras aguantan hasta 3 meses, pero la morcilla puede perder textura, así que es mejor añadirla fresca al recalentar. Para recalentar, hazlo a fuego lento en una olla con un poco de agua o caldo para que no se seque. Nunca lo recalientes en el microondas más de 2 minutos seguidos para evitar que los garbanzos se endurezcan.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este puchero en olla rápida?

Sí, puedes adaptar la receta a olla rápida. Cocina todos los ingredientes (excepto la morcilla) a fuego alto durante 20 minutos una vez que la olla empiece a silbar. Luego añade la morcilla y cocina 10 minutos más. Ten cuidado al destapar la olla, ya que el caldo estará muy caliente.

¿Qué puedo servir con el puchero madrileño?

El puchero madrileño es un plato completo, pero puedes acompañarlo con pan rústico para mojar el caldo o un vino tinto de la tierra, como un Ribera del Duero. También queda bien con un poco de alioli para dar un toque extra.

¿Es apto para celíacos?

No, porque la morcilla de cebolla suele llevar harina de trigo como espesante. Sin embargo, puedes usar morcilla sin gluten (disponible en algunos supermercados) y asegurarte de que el hueso de jamón no haya sido procesado con aditivos que contengan gluten.

¿Puedo hacer esta receta sin carne?

Sí, puedes omitir el hueso de jamón y la morcilla, y sustituirlos por setas deshidratadas y tofu ahumado para dar sabor umami. El caldo quedará menos intenso, pero seguirá siendo un plato reconfortante.

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