Pollo al Chilindrón: Receta Tradicional Aragonesa Jugosa y Fácil
El pollo al chilindrón es una de esas recetas emblemáticas de la cocina española que nunca falla, un guiso rústico, sabroso y reconfortante originario de Aragón, aunque extendido por todo el país con ligeras variaciones. Su magia reside en la combinación de pollo tierno, pimientos rojos asados que aportan un dulzor ahumado, jamón serrano en taquitos que le da un punto salado y profundo, y una salsa de tomate y vino blanco que se reduce hasta alcanzar una textura melosa simplemente irresistible. Es un plato perfecto para una comida familiar de fin de semana, ya que se prepara en una sola cazuela y su sabor, como el de casi todos los guisos, mejora notablemente de un día para otro. Olvídate de las prisas, pon un buen vino y disfruta del proceso de cocinar a fuego lento este clásico de la gastronomía hispana que te transportará a las cocinas de nuestras abuelas.
Información Básica

El Secreto de esta Receta
El secreto de un pollo al chilindrón excepcional está en la paciencia. No tengas prisa al pochar los pimientos y la cebolla; deben confitarse lentamente hasta casi deshacerse, ya que son la base de la textura y el dulzor natural de la salsa. Además, dorar el pollo a conciencia es crucial, pues la reacción de Maillard que se produce en la superficie de la carne es la que aportará la mayor parte del sabor profundo al guiso final.
Ingredientes
- 1kgmuslos y contramuslos de pollo troceados
- 3unidadpimiento rojo grande
- 1unidadpimiento verde italiano
- 1unidadcebolla mediana
- 3unidaddiente de ajo
- 100gjamón serrano en taquitos
- 400gtomate triturado natural en conserva
- 200mlvino blanco seco
- 6cucharadaaceite de oliva virgen extra
- 1cucharaditasal en escamas
- 0.5cucharaditapimienta negra recién molida
- 1cucharaditapimentón dulce de la Vera
- 2unidadhoja de laurel
- 1unidadrama de romero fresca
Instrucciones Paso a Paso
Prepara los ingredientes: Salpimenta los trozos de pollo generosamente. Lava los pimientos, sécalos y córtalos en tiras de aproximadamente 1 cm de grosor. Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo.
Dora el pollo: En una cazuela grande y amplia, calienta 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio-alto. Añade los trozos de pollo, con la piel hacia abajo, y dóralos por tandas hasta que estén bien dorados por todos los lados. No se trata de cocinarlos por dentro, solo sellarlos. Retíralos y resérvalos en un plato.
Sofríe las verduras: En esa misma cazuela, con el fuego ahora a temperatura media, añade las 2 cucharadas de aceite restantes. Incorpora la cebolla y los ajos picados con una pizca de sal. Sofríe durante 8-10 minutos, hasta que la cebolla esté transparente y comience a dorarse.
Incorpora el jamón y los pimientos: Añade los taquitos de jamón serrano y rehoga durante un par de minutos para que suelten su grasa y sabor. Luego, agrega las tiras de pimiento rojo y verde. Cocina todo junto durante 15-20 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que los pimientos estén tiernos y ligeramente caramelizados.
Añade el pimentón y el tomate: Aparta la cazuela del fuego un momento, añade la cucharadita de pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme. Vuelve a ponerla al fuego e incorpora el tomate triturado. Cocina durante 10 minutos más, hasta que el tomate pierda el agua y se concentre.
Guisa el pollo: Vierte el vino blanco y deja que hierva durante 2-3 minutos para que evapore el alcohol. Introduce de nuevo los trozos de pollo dorado en la cazuela, junto con los jugos que hayan soltado en el plato. Añade las hojas de laurel y la rama de romero. Si es necesario, añade un poco de agua o caldo de pollo caliente, solo hasta cubrir la mitad del pollo (el pollo debe guisarse, no cocerse).
Cocción lenta: Cuando rompa a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y cocina a fuego lento durante 35-45 minutos, o hasta que el pollo esté muy tierno y la salsa haya espesado y adquirido una textura melosa. Remueve de vez en cuando para asegurarte de que no se pegue en el fondo. Rectifica de sal y pimienta antes de servir.
Ingredientes y Sustituciones
- Pollo troceado:Puedes usar exclusivamente muslos y contramuslos deshuesados para una versión más fácil de comer, o incluso conejo troceado para una variante tradicional.
- Jamón serrano:Si no tienes, puedes sustituirlo por panceta curada o un trozo de chorizo de buena calidad, aunque el sabor final variará.
- Vino blanco:Se puede sustituir por la misma cantidad de un buen caldo de pollo, preferiblemente casero, aunque perderá el punto de acidez que equilibra el plato.
Errores Comunes
- Quemar el pimentón.El pimentón se quema muy rápido y amarga. Añádelo siempre con la cazuela apartada del fuego o con el fuego apagado, mézclalo rápido con el sofrito y luego incorpora enseguida el tomate o un líquido para bajar la temperatura.
- Añadir demasiado líquido.El pollo al chilindrón es un guiso, no una sopa. La salsa debe ser densa y melosa. Añade el vino y, como mucho, medio vaso de agua o caldo solo si ves que se seca demasiado. Si al final te queda mucha salsa líquida, destapa la cazuela los últimos 10 minutos y sube el fuego para que reduzca.
- No dorar bien el pollo.No amontones los trozos de pollo en la cazuela; dóralos en tandas para que se sellen bien. Si los pones todos juntos, bajará la temperatura del aceite y el pollo se cocerá en lugar de dorarse, perdiendo gran parte de su sabor.
Conservación y Congelación
El pollo al chilindrón es un plato que gana sabor con el reposo, por lo que es ideal para preparar con antelación. Una vez frío, guárdalo en un recipiente hermético en la nevera, donde se conservará perfectamente hasta por 4 días. Para congelar, pásalo a un táper apto para congelador y durará hasta 3 meses en perfecto estado. Para recalentarlo, lo ideal es hacerlo a fuego lento en una cazuela con un chorrito de agua o caldo hasta que hierva de nuevo, así la salsa recuperará su textura. También puedes usar el microondas en intervalos cortos para no resecar la carne.
Pro-Tips del Chef
- •Si es posible, utiliza pimientos rojos asados en casa (al horno o en airfryer) y pelados. Su sabor ahumado y su textura más suave llevarán este guiso a otro nivel.
- •Para un resultado más intenso, puedes sustituir el vino blanco por vino rancio o una copa de jerez seco, que le darán un sabor más tradicional y profundo.
- •Acompaña este plato con unas buenas patatas fritas en dados o un arroz blanco para aprovechar al máximo la deliciosa salsa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo hacer esta receta en olla exprés o rápida?
Sí, puedes adaptarla perfectamente. Dora el pollo y sofríe las verduras en la misma olla en modo 'sofrito'. Luego añade el tomate, el vino y las especias, cierra la olla y cocina a alta presión durante 15 minutos. Deja que la presión se libere naturalmente. Es posible que la salsa quede más líquida, por lo que te recomiendo darle un hervor final destapado para que espese.
¿Qué parte del pollo es mejor para el chilindrón?
Los cortes con hueso y piel, como los muslos y contramuslos, son los ideales porque resultan mucho más jugosos y sabrosos tras la cocción lenta. La pechuga tiende a secarse y no aporta tanta gelatina a la salsa. Puedes pedir en tu carnicería que te troceen un pollo entero, aprovechando todas sus partes.
¿Es necesario pelar los pimientos?
No es estrictamente necesario, pero sí muy recomendable. La piel del pimiento puede resultar indigesta y no se integra bien en la salsa. Si no tienes tiempo de asarlos y pelarlos, un truco es cortarlos en tiras muy finas y sofreírlos durante más tiempo para que la piel se ablande lo máximo posible.
También te encantarán

Cena Ligera para Dormir Bien y No Engordar
Receta de cena ligera perfecta para dormir bien y no engordar. Alta en nutrientes que promueven la relajación muscular y cerebral.

Crema Calmante con Triptófano para Combatir la Ansiedad
Descubre esta reconfortante crema rica en triptófano para combatir la ansiedad de forma natural. Alimenta tu mente y relaja tu cuerpo.