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Pastel de Cabracho y Patata: Receta Gallega en Horno con Toque Marinero

El pastel de cabracho y patata es una joya de la cocina gallega que combina la esencia del mar con la tradición más humilde. Esta receta, sencilla pero llena de matices, lleva el toque marinero de la costa atlántica a tu mesa con ingredientes accesibles de cualquier supermercado español. El cabracho, un pescado blanco de carne firme y sabor suave, se funde con las patatas en capas jugosas, creando un plato reconfortante y lleno de proteínas. Perfecto para un menú familiar, este pastel gallega en horno es la opción ideal cuando buscas algo diferente a los guisos tradicionales pero igual de sabroso.

50 minTiempo
MediaDificultad
Coste/Rac
28gProteína
350Calorías
HorneadoTécnica
Alérgenos
PescadoHuevoLácteos
Pastel de cabracho y patata gallega horneado en fuente rectangular, con capas visibles de patata, cebolla y pescado, dorado por encima con queso gratinado y perejil fresco. Receta tradicional marinera.

El Secreto de esta Receta

El secreto del auténtico pastel de cabracho y patata está en el equilibrio de las capas y en la mezcla de huevo y leche. Usa filetes de cabracho frescos (no congelados) para que la textura quede tierna y jugosa. Además, no escatimes en el reposo: dejar que el pastel asiente unos minutos fuera del horno evita que se desmorone al cortar. El pimentón dulce aporta ese toque marinero característico de la cocina gallega.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 500grfiletes de cabracho frescos
  • 6unidadpatatas para cocer
  • 1unidadcebolla morada
  • 3unidadhuevos grandes
  • 200mlleche entera
  • 50grharina de trigo
  • 80grqueso rallado suave
  • 1manojo pequeñoperejil fresco
  • 1cucharaditapimentón dulce de La Vera
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharaditasal
  • 0.5cucharaditapimienta negra

Instrucciones Paso a Paso

1

Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasa una fuente de horno rectangular con un poco de aceite de oliva virgen extra.

2

Pela las patatas y córtalas en rodajas finas (unos 3-4 mm). Pela y corta la cebolla morada en juliana fina. Reserva.

3

En un bol, bate los huevos con la leche entera, el pimentón dulce, sal, pimienta negra y la harina de trigo hasta obtener una mezcla homogénea y sin grumos.

4

Coloca una capa de rodajas de patata en el fondo de la fuente, solapándolas ligeramente. Añade una capa de cebolla morada y luego los filetes de cabracho (previamente sazonados con un poco de sal). Repite las capas: patata, cebolla y cabracho, hasta agotar los ingredientes.

5

Vierte la mezcla de huevo y leche sobre las capas, asegurándote de que quede bien distribuida. Espolvorea el queso rallado suave por encima y un chorrito de aceite de oliva virgen extra.

6

Hornea durante 35-40 minutos o hasta que la superficie esté dorada y el pastel esté cuajado (puedes pinchar con un tenedor para comprobar).

7

Saca del horno y deja reposar 5 minutos. Espolvorea perejil fresco picado por encima antes de servir.

8

Sirve caliente, acompañado de una ensalada verde o pan rústico para mojar.

Pro-Tips del Chef

  • Añade una hoja de laurel entre las capas de patata y cabracho para dar un aroma extra.
  • Si te gusta el contraste de sabores, incorpora unas aceitunas verdes deshuesadas entre las capas.
  • Para un toque crujiente, espolvorea pan rallado mezclado con el queso antes de hornear.

Sustituciones

  • Cabracho: Puedes sustituir el cabracho por merluza o lenguado, aunque el sabor será menos intenso. La textura seguirá siendo tierna, pero perderá el matiz dulce característico del cabracho.
  • Queso rallado suave: Si prefieres un sabor más fuerte, usa queso semicurado o queso de tetilla. Esto añadirá un toque más salado y cremoso al pastel.
  • Leche entera: Para una versión más ligera, sustituye la leche entera por leche semidesnatada o nata líquida para cocinar. El resultado será ligeramente menos cremoso, pero igual de sabroso.

Errores Comunes

  • El pastel queda líquido por dentro: Asegúrate de que la mezcla de huevo y leche cubra todas las capas y hornea a 180°C durante el tiempo indicado. Si el horno no calienta bien, alarga el tiempo 5-10 minutos hasta que esté dorado y cuajado.
  • Las patatas quedan duras: Corta las patatas en rodajas muy finas (3-4 mm) para que se cocinen bien en el horno. También puedes precocerlas en agua con sal 5 minutos antes de montar el pastel.
  • El queso se quema: Espolvorea el queso los últimos 10 minutos de horneado para que se funda sin quemarse. Si tu horno es muy potente, cubre el pastel con papel de aluminio los primeros 25 minutos.

Conservación y Congelación

Este pastel de cabracho y patata se conserva perfectamente en la nevera durante 2-3 días. Para guardarlo, deja que se enfríe completamente, tápalo con film transparente o colócalo en un recipiente hermético y refrigera. Si quieres congelarlo, envuélvelo en papel film y luego en papel de aluminio para evitar que se reseque. Aguanta hasta 2 meses en el congelador. Para recalentar, sácalo del frigorífico 30 minutos antes y calienta en el horno a 160°C durante 10-15 minutos (20-25 si está congelado). Evita el microondas, ya que puede dejar el pastel gomoso.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo hacer este pastel de cabracho sin huevo?

Sí, aunque la textura será diferente. Puedes sustituir los huevos por 200 ml de nata líquida para cocinar mezclada con 1 cucharada de maicena para espesar. El resultado será menos esponjoso pero igual de sabroso.

¿Qué tipo de patata es mejor para esta receta?

Lo ideal son patatas para cocer como la monalisa o la kennebec, ya que se deshacen ligeramente y quedan cremosas. Evita las patatas nuevas, que son demasiado harinosas.

¿Puedo usar cabracho congelado?

Sí, pero descongélalo completamente en la nevera 24 horas antes y sécalo bien con papel de cocina para evitar que suelte agua. El sabor será bueno, pero la textura puede ser menos firme que con pescado fresco.

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