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Morcilla de Burgos con Cebolla y Manzana: Receta de Castilla Leon Fácil y Sabrosa

La morcilla de Burgos con cebolla y manzana es un plato emblemático de Castilla y León que combina el sabor intenso y ligeramente picante de la morcilla de Burgos con la dulzura natural de la manzana y el toque meloso de la cebolla caramelizada. Esta receta tradicional, fácil de preparar en cualquier cocina, es perfecta para aprovechar productos locales como la morcilla de Burgos (disponible en cualquier supermercado español) y la manzana golden o fuji, que aportan un contraste único. Ideal para días fríos o como tapa contundente, esta versión casera resalta el equilibrio entre lo dulce y salado, típico de la gastronomía castellana.

35 minTiempo
FácilDificultad
Coste/Rac
18gProteína
380Calorías
SalteadoTécnica
Alérgenos
Frutos secos (opcional en sustituciones)Sulfitos (en morcilla)
Plato tradicional de morcilla de Burgos frita en rodajas, acompañada de cebolla caramelizada dorada y manzana asada en trozos, servido en cazuela de barro con fondo de reduccion brillante.

El Secreto de esta Receta

El secreto de esta receta de morcilla de Burgos con cebolla y manzana está en la cocción lenta de la cebolla para lograr una caramelización perfecta. Usa vinagre de Jerez en lugar de vinagre común, ya que su acidez equilibrada realza el dulzor natural de la manzana sin dominar el sabor de la morcilla. Además, dorar la morcilla en su propio jugo (sin lavar la sartén tras las manzanas) añade una capa extra de sabor gracias a los residuos caramelizados.

Ingredientes

Porciones
4
Progreso0%
  • 4unidadmorcilla de Burgos
  • 2unidadcebolla blanca grande
  • 2unidadmanzana golden o fuji
  • 3cucharadaaceite de oliva virgen extra
  • 1cucharadavinagre de Jerez
  • 1cucharaditaazúcar moreno
  • 0.5cucharaditapimentón dulce
  • 1pizcasal
  • 50mlagua

Instrucciones Paso a Paso

1

Pela y corta las cebollas en juliana fina. En una sartén grande a fuego medio, calienta 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y añade las cebollas. Cocina a fuego lento durante 15 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén transparentes y empiecen a dorarse.

2

Añade el azúcar moreno y el vinagre de Jerez a las cebollas. Remueve bien y deja que se caramelicen durante 5 minutos más, hasta que adquieran un color dorado intenso y un aroma dulce. si se secan, añade un chorrito de agua para evitar que se peguen.

3

Mientras, pela y corta las manzanas en gajos gruesos. En otra sartén, calienta 1 cucharada de aceite de oliva y dora los gajos de manzana a fuego medio-alto durante 4-5 minutos, hasta que estén tiernos pero sin deshacerse. Espolvorea con un poco de pimentón dulce y reserva.

4

Corta las morcillas de Burgos en rodajas de unos 2 cm de grosor. En la misma sartén donde doraste las manzanas (sin limpiar), colocadas las rodajas de morcilla con un poco más de aceite si es necesario. Cocina a fuego medio 2-3 minutos por cada lado, hasta que queden ligeramente crujientes por fuera.

5

Para servir, coloca una base de cebolla caramelizada en el plato, encima las rodajas de morcilla de Burgos y corona con los gajos de manzana asados. Si lo deseas, puedes reducir un poco el jugo de la cebolla con agua para crear una salsa ligera y verterla por encima.

6

Deja reposar 2 minutos antes de servir para que los sabores se integren.

Pro-Tips del Chef

  • Para un toque extra de sabor, añade 1 hoja de laurel mientras caramelizas la cebolla y retírala antes de servir.
  • Si te gusta el contraste de texturas, tuesta unos piñones o almendras fileteadas y espolvoréalos por encima al servir.
  • Esta receta queda deliciosa acompañada de pan rústico para mojar en la salsa de cebolla o de puré de patata para un plato más contundente.
  • Si preparas esta receta para tupper, evita mezclar los ingredientes hasta el momento de comer para que la morcilla no absorba demasiado líquido y pierda su textura.

Sustituciones

  • Morcilla de Burgos: Puedes sustituirla por morcilla de arroz (más suave y menos picante), aunque el resultado será menos intenso. Si usas morcilla dulce, añade una pizca de pimentón picante para compensar el contraste con la manzana.
  • Vinagre de Jerez: Si no encuentras vinagre de Jerez, usa vinagre de manzana, aunque el resultado será ligeramente más ácido. Evita el vinagre blanco, ya que su sabor es demasiado fuerte y puede arruinar el equilibrio dulce-salado.
  • Manzana golden o fuji: Las peras conferencia son una buena alternativa por su textura firme y dulzor. Cocínalas 1 minuto menos que las manzanas para que no se deshagan. También puedes usar manzana reineta, pero su acidez puede requerir un poco más de azúcar moreno.

Errores Comunes

  • La cebolla se quema en lugar de caramelizarse.: Baja el fuego a medio-bajo y remueve con frecuencia. Si ves que se pega, añade 1 cucharada de agua para desglasar la sartén y continuar la cocción.
  • La morcilla se rompe al cortarla o cocinarla.: Congela la morcilla 10 minutos antes de cortarla para que quede más firme. Al cocinarla, no la muevas demasiado en la sartén hasta que esté dorada por un lado.
  • La manzana queda demasiado blanda o deshecha.: Usa manzanas firmes como la golden y no las cocines más de 5 minutos. Si prefieres más textura, dóralas solo 3 minutos y termínalas al vapor con la morcilla.
  • El plato queda demasiado seco.: Aprovecha los jugos de la cebolla caramelizada para crear una salsa ligera añadiendo 2 cucharadas de agua y reduciendo a fuego rápido. También puedes añadir 1 cucharadita de miel para darle más brillo y humedad.

Conservación y Congelación

Esta receta de morcilla de Burgos con cebolla y manzana se conserva bien en la nevera durante 2-3 días si se guarda en un recipiente hermético. Para alargar su vida útil, puedes congelar las porciones individuales (sin mezclar los ingredientes) hasta 1 mes. La cebolla caramelizada y la manzana asada aguantan mejor congeladas por separado: la cebolla hasta 2 meses y la manzana hasta 1 mes. Al descongelar, calienta la morcilla en sartén a fuego medio para que recupere su textura crujiente, mientras que la cebolla y la manzana se pueden calentar al microondas o en una cazuela con un chorrito de agua. No vuelvas a congelar el plato una vez descongelado, ya que la morcilla puede perder consistencia y el riesgo de bacterias aumenta.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Puedo usar morcilla de cebolla en lugar de morcilla de Burgos?

Sí, pero el resultado será diferente. La morcilla de cebolla es más dulce y menos especiada, por lo que el contraste con la manzana será menos marcado. Para compensar, añade una pizca de pimentón picante o comino al dorar la morcilla.

¿Cómo puedo hacer esta receta sin alcohol (vinagre de Jerez tiene trazas)?

Sustituye el vinagre de Jerez por vinagre de manzana o, si prefieres evitar el alcohol por completo, usa zumo de limón (1 cucharada) con 1/2 cucharadita de azúcar para equilibrar la acidez.

¿Es apta para celíacos?

La morcilla de Burgos tradicional no lleva harina, pero algunas marcas pueden incluir trazas o aditivos con gluten. Verifica la etiqueta o usa morcilla certificada sin gluten. El resto de ingredientes (cebolla, manzana, aceite, vinagre) son naturalmente libres de gluten.

¿Puedo preparar esta receta en airfryer?

Sí, pero con ajustes. Dora la morcilla en la airfryer a 180°C durante 8-10 minutos (volteando a mitad). La cebolla caramelizada es mejor hacerla en sartén, ya que en airfryer puede secarse. Las manzanas puedes asarlas en la airfryer a 160°C durante 6 minutos, rociadas con un poco de aceite y pimentón.

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