Gachas de Mijo y Leche de Avellana con Compota de Higo Chumbo: Desayuno Sin Lactosa
Si buscas un desayuno sin lactosa lleno de energía y sabor, estas gachas de mijo y leche de avellana con compota de higo chumbo son tu mejor opción. El mijo, un cereal ancestral, aporta proteínas y minerales, mientras que la leche de avellana le da un toque cremoso y ligeramente dulce. La compota de higo chumbo, fácil de preparar con higos chumbos frescos o en almíbar, añade un contraste frescor y textura. Esta receta es ideal para quienes buscan desayunos saludables, rápidos y con ingredientes accesibles en cualquier supermercado español como Mercadona o Carrefour.

El Secreto de esta Receta
El secreto para unas gachas de mijo y leche de avellana perfectas está en remojar el mijo 10 minutos antes de cocinarlo para reducir su tiempo de cocción y mejorar su digestibilidad. Además, añadir las semillas de chía al final evita que se hinchen demasiado y alteren la textura cremosa. La compota de higo chumbo debe ser fresca para contrastar con el calor de las gachas, creando una experiencia de desayuno sin lactosa equilibrada y llena de matices.
Ingredientes
- 80gramosmijo
- 300mililitrosleche de avellana sin azúcar
- 2unidadhigos chumbos pelados
- 150mililitrosagua
- 0.5cucharaditacanela en polvo
- 0.5cucharaditaesencia de vainilla
- 10gramossemillas de chía
- 20gramosavellanas tostadas picadas
- 1pizcasal
Instrucciones Paso a Paso
Lava bien el mijo bajo el grifo para eliminar impurezas. Escúrrelo y resérvalo.
En una cazuela pequeña, calienta el agua a fuego medio. Cuando hierva, añade el mijo y una pizca de sal. Cocina a fuego bajo durante 12-15 minutos, removiendo de vez en cuando para evitar que se pegue.
Mientras, prepara la compota de higo chumbo: pela los higos chumbos (usa guantes para evitar espinas) y tritúralos con un tenedor en un bol. Si prefieres textura más fina, puedes pasarlos por un colador. Reserva.
Cuando el mijo esté cocido y el agua se haya absorbido, vierte la leche de avellana, la canela y la esencia de vainilla. Remueve bien y cocina otros 3-4 minutos hasta que la mezcla espese.
Retira del fuego y deja reposar 2 minutos. Añade las semillas de chía y mezcla para que se integren.
Sirve las gachas de mijo en un bol, coloca encima la compota de higo chumbo y decora con las avellanas tostadas picadas.
Deja enfriar ligeramente antes de consumir para que los sabores se asienten.
Pro-Tips del Chef
- Si te gustan las gachas más dulces, añade 1 cucharadita de miel o sirope de agave al servir, aunque la compota de higo chumbo ya aporta dulzor natural.
- Para un toque crujiente, tuesta las avellanas en una sartén sin aceite 2 minutos antes de picarlas y añadirlas.
- Si preparas las gachas con antelación, guárdalas en un tarro de cristal y llévalas al trabajo. Añade la compota y los toppings en el momento de comer para que no se reblandezcan.
Sustituciones
- Leche de avellana: Puedes sustituirla por leche de almendras sin azúcar, aunque el sabor será menos intenso y ligeramente más neutro. Si usas leche de coco, las gachas quedarán más dulces y con un toque exótico, pero aumenta las calorías.
- Higos chumbos: Si no encuentras higos chumbos frescos, usa higos secos remojados en agua tibia durante 20 minutos. También puedes sustituirlos por compota de manzana sin azúcar, aunque el sabor será menos auténtico pero igualmente delicioso.
- Semillas de chía: Las semillas de lino molidas son una buena alternativa, aportando un toque terroso y más fibra. Si prefieres evitar semillas, usa copos de avena finos para dar cuerpo, aunque la textura será menos gelificante.
Errores Comunes
- Las gachas quedan demasiado líquidas.: Cocina el mijo a fuego lento y asegúrate de que el agua se absorba completamente antes de añadir la leche. Si quedan líquidas, deja reposar 5 minutos fuera del fuego para que espesen.
- El mijo queda duro o crudo.: Remoja el mijo 10 minutos antes de cocinarlo y usa una proporción de 1:2 de mijo a líquido (agua + leche). Si notas que está duro, añade más leche y cocina 2-3 minutos más.
- La compota de higo chumbo queda aguada.: Tritura los higos chumbos con un poco de su jugo pero escúrrelos ligeramente antes para evitar exceso de líquido. Si ya está hecha, cocínala a fuego lento 2-3 minutos para reducirla.
Conservación y Congelación
Puedes guardar las gachas de mijo y leche de avellana en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días. Para conservarlas mejor, separa la compota de higo chumbo y añádela justo antes de servir. Si quieres congelarlas, hazlo sin la compota ni los toppings (avellanas, semillas) en porciones individuales. Descongélalas en la nevera toda la noche y calienta al baño María o en el microondas con un chorrito de leche de avellana para recuperar la cremosidad. La compota de higo chumbo aguantará hasta 5 días en la nevera en un tarro de cristal esterilizado, pero no se recomienda congelarla por su textura acuosa.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Puedo usar leche de avellana casera?
Sí, pero cuélala bien para evitar grumos en las gachas. La leche de avellana casera puede ser más espesa, así que ajusta la cantidad de líquido según la textura deseada.
¿El higo chumbo tiene espinas?
Sí, pero pélalo con guantes y bajo el agua para eliminarlas por completo. También puedes comprar higos chumbos ya pelados en algunos supermercados.
¿Es apta esta receta para celíacos?
El mijo es naturalmente sin gluten, pero verifica que la leche de avellana y los toppings no estén contaminados con gluten. Si usas avena en los toppings, asegúrate de que sea certificada sin gluten.
¿Puedo hacer esta receta en el microondas?
Sí. Cocina el mijo con agua en un bol apto para microondas a máxima potencia 5 minutos, remueve y repite hasta que esté tierno. Luego añade la leche de avellana y calienta 1-2 minutos más.
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